blogspot-john-chaney-elephant-good-bye-old-friend-national-geographic-traveler-photo-contest-2012

El duelo en los animales: el caso del elefante

¿Te has planteado alguna vez si los humanos somos los únicos que damos importancia ante la muerte de nuestros semejantes? Hace algunos años se creía que esto nos distinguía del resto de animales, pero actualmente se sabe que los elefantes muestran comportamientos especiales ante los cadáveres y muerte de los de sus especie.

BREVE DESCRIPCIÓN DEL ELEFANTE AFRICANO

El elefante africano macho (Loxodonta africana) es el animal terrestre más grande que existe actualmente, con una altura de casi 4 metros, un peso de hasta 6 toneladas y una de la mayores esperanzas de vida entre los mamíferos (se estima que pueden vivir hasta 70 años).
Los elefantes se organizan socialmente en grupos compuestos por una hembra de mayor edad y experiencia, llamada matriarca, y otras hembras emparentadas de diversas edades con sus crías (machos y hembras jóvenes). En ocasiones para protegerse o alimentarse en áreas frondosas, pequeños rebaños se pueden juntar para formar grupos de varios cientos de individuos. Los machos se unen al rebaño cuando encuentran una hembra sexualmente receptiva, ya que de otra forma son solitarios (machos de más edad) o forman grupos de solteros (machos jóvenes). A pesar de ello, nunca se alejan demasiado de su familia y la reconocen cuando vuelven a encontrarla.

Elefantes africanos (Vaughan Leiberum)
Elefantes africanos (Vaughan Leiberum)

COMPORTAMIENTO

Aunque no han sido tan estudiados como los primates, los elefantes son considerados animales inteligentes y muestran comportamientos complejos, como altruismo, empatía, cooperación y resolución de problemas. La matriarca transmite sus conocimientos al resto de la familia, como las rutas migratorias, dónde encontrar agua, comida, sal, etc. En este artículo no obstante, nos vamos a centrar en los comportamientos que presentan los elefantes en relación a la muerte, que según algunos estudios se pueden calificar de ritos funerarios. Tenemos la idea de que sólo los humanos velamos nuestros muertos y tenemos consciencia de la muerte, pero esto puede ser que no sea así.  Aunque a veces apliquemos nuestros criterios a lo que vemos en otros animales y hay que tratar estos temas con prudencia, especialmente en elefantes, delfines y simios se han registrado comportamientos especiales relacionados con el fallecimiento de familiares o compañeros de manada.

Elephant skeleton (Mike Richardson)
Elephant skeleton (Mike Richardson)

RITOS FUNERARIOS

Al hablar de elefantes y muerte, no nos referimos a sus popularmente famosos cementerios, de los que se ha probado su inexistencia en el sentido que les atorgamos, sino a otro tipo de manifestaciones alrededor de la muerte.
Cyntia Moss es una etóloga que ha estudiado el comportamiento de una manada de elefantes africanos durante más de 30 años. Sus observaciones permitieron saber que los elefantes muestran especial interés por los huesos y restos de otros ejemplares de su especie, a diferencia de la mayoría de animales, que no marcan de manera especial la muerte de otros individuos. Según un estudio de la Universidad de Sussex, con la doctora Karen McComb a la cabeza, los elefantes son los únicos animales junto con los humanos capaces de reconocer los huesos de otro ejemplar de la misma especie aunque lleven años muertos.

Ante el cadáver de un elefante, toda la familia se detiene y se pone tensa. Primero acercan sus trompas para olerlo, luego palpan y mueven con cuidado los huesos, sobretodo los del cráneo. Otras veces, arrojan tierra y hojas sobre sus restos.

Elefantes ante un cráneo de elefante, rinoceronte y búfalo: sólo se interesaron por el de elefante (Foto: Karen McComb/Royal Society))
Elefantes ante un cráneo de elefante, rinoceronte y búfalo: sólo se interesaron por el de elefante (Foto: Karen McComb/Royal Society)

Cuando un elefante muere, toda la manada se preocupa. Si se trata de una cría, su madre permanece junto al cadáver varios días e incluso trata de transportarla consigo con ayuda de la trompa o los colmillos. El resto de la manada permanece a su lado o reduce el paso. Cuando muere un adulto, los otros elefantes tratan de levantarlo y no se separan de él hasta que sus restos entran en putrefacción. A veces velan el cadáver, ahuyentando a los carroñeros, e incluso lo semientierran en la hojarasca. También son capaces de volver sistemáticamente a inspeccionar los huesos y colmillos que encuentran en el camino e incluso, sugieren los investigadores, visitan los huesos de sus parientes. La muerte prematura de la matriarca de la familia causa una consternación general y puede conducir a la disgregación del grupo. Algunas pueden tardar hasta 20 años en volver a reconstruir el núcleo familiar, otras no lo logran jamás.

Estos comportamientos y estructura social son aprovechados por los cazadores y traficantes de marfil,  ya que matando a un sólo ejemplar adulto, sobretodo la matriarca, condenan a una muerte casi segura al resto del grupo. Pero ese es otro tema que trataremos más adelante.

REFERENCIAS

Foto de la portada por John Chaney (National Geographic 2012 Traveler Photo contest 2012)

Si te ha gustado este artículo, por favor compártelo en las redes sociales para hacer difusión, pues el objetivo del blog, al fin y al cabo, es divulgar la ciencia y que llegue al máximo de gente posible.

 Esta publicación está bajo una licencia Creative Commons:
Llicència Creative Commons

Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

2 pensaments a “El duelo en los animales: el caso del elefante”

Comentaris / Comentarios / Comments:

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s