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Lucy en el suelo con diamantes

Seguramente uno de los responsables de que estés leyendo este post fue el cambio climático que tuvo lugar hace unos 6 millones de años. El levantamiento del Valle del Rift provocó un enfriamiento y sequedad del África subsahariana, que favoreció la extensión de la sabana en detrimento de los bosques y la evolución de los primeros homininos que ya caminaban de pie. El más famoso de todos ellos es sin duda, Lucy. Te animamos a conocer a Australopithecus afarensis y la anatomía asociada al bipedismo.

¿QUIÉN ERA LUCY?

Hace poco más de 40 años, Donald Johanson descubrió un esqueleto parcial (AL-288-1) de 3,2 millones de antigüedad en Hadar, Etiopía. Era la especie más antigua de hominino descubierta y desconocida hasta el momento. Por la noche, mientras celebraba el hallazgo con su equipo, sonaba la canción de los Beatles Lucy in the Sky with Diamonds, que dio el apodo a esos restos fósiles. Pertenecen a la especie Australopithecus afarensis (mono meridional de Afar).

Reproducción de Lucy del Museum national d'histoire naturelle, Paris. (Foto: autor desconocido, Wikimedia)
Reproducción de Lucy en el Museum National d'Histoire Naturelle, Paris. (Foto: autor desconocido, Wikimedia)

Actualmente A. afarensis es uno de los homininos tempranos mejor conocidos, ya que se han hallado restos de centenares de individuos, machos, hembras y crías.

ANATOMÍA

La media de altura y peso de A. afarensis era de 1,05 m y 29 kg para las hembras y 1,51 m  y 42 kg para los machos, bastante más pequeños comparado con nosotros. El volumen cerebral también era pequeño, de 387 a 550 cm cúbicos (parecido a un chimpancé actual).  Los brazos y dedos eran más largos que los nuestros, cosa que les permitía un buen desplazamiento por los árboles, y las piernas, aunque más cortas, ya presentaban características que les permitían un bipedismo (caminar sobre dos pies) completo. La frente era estrecha y las mandíbulas estaban situadas hacia delante (prognatismo) , con un gran espacio para músculos masticadores. Su dieta era principalmente herbívora.

Representación de Lucy por Elisabeth Daynès, con las huellas de Laetoli, en CosmoCaixa Barcelona. (Foto: Mireia Querol)
Representación de Lucy por Elisabeth Daynès, con las huellas de Laetoli, en CosmoCaixa Barcelona. (Foto: Mireia Querol)

RASGOS ANATÓMICOS DEL BIPEDISMO

A. afarensis ya presentaba las adaptaciones necesarias para andar como nosotros, aunque quizá no es hominino bípedo más antiguo: Orrorin tugenensis (6,2-5,6 m.a) es el aspirante a ser unos de los primeros miembros del linaje humano que caminaron erguidos.

Comparativa entre los esqueletos de un humano actual (Homo sapiens), un A. afarensis y un chimpancé (Pan troglodytes). (Foto: H. sapiens autor desconocido, A. afarensis John C. Phillips/Arizona State University Research Magazine, chimpancé Udo M. Savalli).
Comparativa entre los esqueletos de un humano actual (Homo sapiens), un A. afarensis y un chimpancé (Pan troglodytes). (Foto: H. sapiens autor desconocido, A. afarensis John C. Phillips, chimpancé Udo M. Savalli).
  • Foramen magnum: la médula espinal pasa a través de una abertura en el cráneo, el foramen magnum. En el chimpancé está situada en la parte posterior del cráneo, mientras que en A. afarensis ya se encuentra en la base, cosa que permite asentar una columna vertical.
  • Columna vertebral: la zona lumbar y cervical de la columna humana són más curvas, tenemos una columna en forma de S. El centro de gravedad del cuerpo queda en la línea media de los pies y permite una flexión de la columna al andar, por esta razón cuando los chimpancés andan sobre dos pies, se tambalean para mantener el equilibrio al tener una columna más recta.
  • Caja torácica: A. afarensis aún presenta un tórax bastante cónico para albergar un mayor sistema digestivo debido a la dieta hervíbora y una mejor movilidad de los hombros para trepar. H. sapiens la tenemos con forma de barril, que facilita el balanceo de los brazos para un mejor equilibrio al caminar y una mejor flexión del torso.
  • Pelvis: la pelvis humana es más corta y ancha que la de otros primates, para permitir mejor una movilidad con la base de la columna, pero el canal de parto se estrecha.
  • Pies: el dedo gordo de A. afarensis, como el nuestro, está alineado con el resto, la planta es arqueada y el amplio talón permite al pie impulsarse mediante los dedos y absorber los impactos al caminar.
  • Fémur: debido al bipedismo la superficie de las articulaciones es amplia y se halla en ángulo hacia el centro de gravedad del cuerpo. En el chimpancé son más cortos, menos inclinados y con unas articulaciones menores.

LAS HUELLAS DE LAETOLI

Huellas de Laetoli, Tanzania. (Foto: Science Library)
Huellas de Laetoli, Tanzania. (Foto: Sciencephoto Library)

Más de 2.000 kms al sur donde fue encontrada Lucy, en Laetoli (Tanzania), Mary Leakey descubrió en 1978 el rastro bípedo más antiguo conocido (3,6 millones de años) de probablemente 4 homininos que caminaban por la sabana abierta, junto con las huellas de otros animales como el extinto caballo Hipparion, un ave, un babuino y un ciempiés. Las huellas quedaron fijadas en las cenizas del volcán Sadiman y se atribuyen a A. afarensis. Hay 69 huellas, algunas superpuestas a otras intencionalmente, quizá como estrategia para no dejar rastro. El dedo gordo es paralelo al resto y de huella profunda y el talón está bien marcado, cosa que confirma un paso completamente bípedo.

¿Pero por qué ha sido tan importante el bipedismo en el proceso de hominización, hacia la aparición de Homo sapiensEntra aquí para descubrirlo.

Representación de A. afarensis por John Gurche. (Foto: Chip Clark)

Representación de A. afarensis por John Gurche. (Foto: Chip Clark)

 

REFERENCIAS

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13 pensaments a “Lucy en el suelo con diamantes”

  1. Las últimas investigaciones sobre la huellas de Laetoli han llegado a la conclusión de que estas corresponden a un grupo de cuatro homímidos en lugar de tres como se creía. De todas formas, en la reproducción de las huellas del museo de Natural History de NYC, el pasado año se indicaba expresamente que correspondían a tres homínidos, sin embargo este año se menciona que las huellas pertenecen a un grupo de homínidos, sin especificar su número.
    Saludos

      1. Hola buenas noches, el codirector del Instituto de Evolución en África y de las excavaciones de la garganta de Olduvai, D. Manuel Domínguez Rodrigo dio la noticia en el programa “A hombros de gigantes” de RNE el día 21.04.2014 (se puede bajar el podcast). Por otra parte, yo particularmente he estado en el museo de Historia Natural de NYC el pasado año y también este año y he comprobado personalmente lo que le mencioné en el correo anterior acerca del número de personas que dejaron las huellas en la toba de Laetoli, Muchas gracias.
        Saludos.

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