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Los perros nos hicieron más sapiens

Fíjate en el perro que descansa a tu lado mientras lees este artículo o en el Yorkshire Terrier que te has cruzado por la calle. Bulldog Francés, Carlino, Chihuahua, West Highland, Labrador Retriever, Pinscher… a veces cuesta pensar que el ancestro de todas estas razas es el lobo. Es sabido que la gran variedad de razas de perros actuales es debida a la selección artificial por parte de los humanos, pero el debate sigue vivo cuando se intentan responder preguntas sobre el lugar, el momento, el cómo y el porqué se produjo la domesticación del lobo hasta evolucionar en perro. Es más, ¿han influido los perros en nuestra evolución como especie? ¿Por qué tenemos una relación tan estrecha con ellos?

HIPÓTESIS SOBRE EL ORIGEN DEL PERRO

Actualmente es sabido que el ancestro del perro es el lobo (Canis lupus), probablemente de alguna especie ya extinguida. El perro (Canis lupus familiaris) es de hecho, una de las dos subespecies domésticas del lobo; la otra es el dingo australiano (Canis lupus dingo) aunque actualmente se considere salvaje/silvestre.

canis lupus lupus, lobo europeo, eurasian wolf
Lobo europeo (Canis lupus lupus). Foto de Bernard Landgraf.

Las primeras hipótesis que intentaron explicar el origen del perro, se basaban en la idea de que nuestros antepasados atrapaban cachorros de lobos y los criaban como mascotas. Pero dado que la domesticación es un proceso lento y largo, esta creencia actualmente está prácticamente descartada. ¿Qué nos dicen investigaciones más recientes?

  • Un estudio de 2002 apostaba por un origen asiático (actual China) hace 15.000 años, basado en el análisis de ADN mitocondrial de más de 600 perros.
  • Otro estudio  de 2010  situaba el origen del perro hace unos 12.000 años en Oriente Medio, basado en restos fósiles.
  • En 2013, el análisis de ADN mitocondrial de cánidos prehistóricos. perros y lobos modernos concluyó que la domesticación se produjo hace entre 18.800-32.100 años y en Europa, mucho antes de lo que se había pensado. El perro sería pues el primer ser vivo domesticado por el humano, ya que su origen es anterior a la agricultura. Esto pondría en entredicho la investigación del mismo año que apuntaba a que algunos lobos fueron capaces de metabolizar almidón, y por lo tanto los cereales de los primeros agricultores, cosa que favoreció (entre otras cosas) el acercamiento entre lobos y humanos.
Cánido de Razboinichya, fósil de 33.000 años de antigüedad que persenta rasgos de domesticación. Foto tomada de Plos One.
Cánido de Razboinichya, fósil de 33.000 años de antigüedad que presenta rasgos de domesticación. Foto tomada de Plos One.

Seguramente la agricultura y ganadería influyeron en la evolución del perro, pero el contacto entre humanos y lobos fue cuando aún éramos cazadores y recolectores, antes de la domesticación de animales a priori más provechosos  (vacas, ovejas…). Pero, ¿cómo sucedió?

EL LOBO SE DOMESTICÓ A SI MISMO

La domesticación del lobo es un caso único, pues se trata del único gran carnívoro con el que lo hemos conseguido. Según publica Science en abril de 2015, la mayoría de científicos creen que fueron los lobos quienes se acercaron a los asentamientos humanos por voluntad propia. Los que eran menos tímidos, obtenían más fácilmente alimento de los restos de cadáveres de animales dejados por nuestros antepasados. Con el paso del tiempo, estos lobos sobrevivían más y cada generación era ligeramente distinta a la anterior, cada vez menos temerosos de los humanos, que escogerían los más dóciles hasta llegar a convivir con ellos. Las habilidades sociales de los lobos y la cooperación con los de su especie fueron seguramente características que ayudaron a la cooperación con el ser humano.

Entierro de una mujer y un perro del Neolítico, en Ripoli (Italia). Museo Nacional de Antigüedades de Chieti. (Créditos)
Entierro de una mujer y un perro del Neolítico, en Ripoli (Italia). Museo Nacional de Antigüedades de Chieti. (Créditos)

Con el paso de los miles de años la relación entre humanos y perros ha sido de coevolución (uno ha influido en la evolución del otro y viceversa), hasta el punto de crear lazos afectivos sólo con la mirada, característica que podríamos pensar que es exclusiva de los homínidos. Cuando miras a los ojos de tu perro se libera la misma hormona en ambos (oxitocina) que cuando una madre mira a su hijo.  Si tú también tienes la sensación que tu perro te entiende cuando lo miras, le sonríes, le hablas… al parecer no estás del todo equivocado.

CONSECUENCIAS DE LA CONVIVENCIA CON PERROS EN HOMO SAPIENS

Aunque quizá tu perro sólo sea un animal de compañía/parte de tu familia, actualmente son también utilizados para casi las mismas tareas que de las que ya sacaban provecho los primeros Homo sapiens modernos:

  • Ayuda para la caza: los perros podían rastrear la presa al tener un mejor olfato, perseguirla y acosarla para finalmente matarla nosotros si era demasiado grande para ellos. Además, cabe la posibilidad de que se comunicaran con los humanos con la mirada, siendo así una caza más silenciosa.
  • Búsqueda de alimento enterrado o escondido.
  • Transporte de objetos: los fósiles indican que los primeros perros transportaban objetos a sus espaldas y tiraban de carros.
  • Vigilancia y protección frente a otros depredadores, gracias  a una mejor visión nocturna y sentido del oído.
  • Uso como alimento alternativo si la caza escaseaba.
  • Después de la aparición de la ganadería, para controlar el ganado.

El perro por su parte, también obtenía beneficios de su unión con H. sapiens, sobretodo en forma de alimento fácil de conseguir.

Tassili dogs cave painting
Pintura rupestre en Tassili (Argelia) mostrando una escena de caza con perros.

Una consecuencia importante de la domesticación del lobo es que fue el punto de partida de la domesticación de otros animales: nuestros antepasados entendieron las ventajas que suponía tener cerca animales domesticados para su provecho, iniciándose así la revolución ganadera hace unos 10.000 años.

Además Pat Shipman, antropóloga, ha publicado recientemente un artículo y libro donde apunta la ventaja que supondría para H.sapiens tener perros frente a H. neanderthalensis, contribuyendo incluso a la extinción de estos últimos. Al parecer, las ventajas expuestas arriba de asociarse con perros, no sólo les daba a los primeros sapiens modernos ventaja para competir con otros animales carnívoros por un alimento cada vez más escaso en plena glaciación. También tenía ventaja sobre el hombre de Neandertal, que disponía únicamente de sus propios medios para alimentarse. No sólo desapareció la población neandertal con nuestra llegada a Europa, también lo hicieron los mamuts, leones europeos y búfalos.

Recreaciópn de un campamento neandertal. American Museum of Natural History. Foto de Mireia Querol
Recreación de un campamento neandertal. American Museum of Natural History. Foto de Mireia Querol

Las causas de la extinción de la especie más parecida a la nuestra, la Neandertal, siguen siendo una incógnita. Probablemente las razones sean múltiples, pero casi nunca nos planteamos que “el mejor amigo del hombre” haya contribuido a ello. Que quizá gracias a ellos estés leyendo este artículo y yo escribiéndolo, que estemos aquí como especie.

REFERENCIAS

Mireia Querol Rovira

Manos libres en el Plioceno

En el artículo anterior descubrimos los cambios anatómicos asociados al bipedismo en los primeros homínidos y la posible relación de la selección de esta característica con un cambio climático. ¿Es el bipedismo un rasgo que nos hace humanos? ¿Qué ventajas supone respecto a otros animales cuadrúpedos?

¿QUÉ ES EL PLIOCENO?

Desde el origen de nuestro planeta, los geólogos han dividido el tiempo en distintas divisiones en millones de años: los eones (Arcaico, Proterozoico y Fanerozoico), que a su vez se dividen en distintas eras.  El Fanerozoico (desde 542 M.a hasta la actualidad) se divide en tres eras, de más antigua a más moderna: Paleozoico, Mesozoico y Cenozoico. En este enlace puedes ver con más detalle todas las épocas y los principales hitos biológicos.

cenozoicoDetalle del Cenozoico. (Fuente: Granada Natural)

El Mioceno es la época en la que aparecen los hominoideos, siendo Proconsul el género más conocido y no es hasta el Plioceno cuando aparecen, entre otros, los Australopithecus. Homo sapiens no aparecemos hasta el Holoceno, un pestañeo en la historia del planeta, como suele decirse.

Habitualmente los cambios climáticos que se han ido sucediendo a lo largo de la historia del Tierra, suponen la extinción, diversificación y aparición de nuevas especies, y lo mismo sucede con nuestra rama evolutiva: muchos autores relacionan las fluctuaciones climáticas con hitos evolutivos en los homininos. Si es de tu interés en este interactivo podrás profundizar en este tema.

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Disposición de los continentes en el Mioceno después del choque de la placa Índica con la Euroasiática. (Foto de The Burgess Shale)

Uno de esos cambios climáticos (causado por el choque de las placas tectónicas Índica y Euroasiática, dando lugar al Himalaya y modificando las corrientes de viento) fue el responsable de la desaparición de grandes extensiones de bosques húmedos, dando paso a un paisaje más arbustivo o de sabana. Los hominoideos que se quedaron en el bosque, dieron lugar a los simios no humanos actuales, mientras que los que ocuparon el mosaico de sabana-árboles dieron lugar a los homininos, nuestro linaje.  ¿Qué supone ser bípedo en ese paisaje?

VENTAJAS DEL BIPEDISMO

  • Manos libres: al no necesitar dos extremidades para desplazarse, se pueden utilizar para transportar alimentos y las crías. Se pueden alcanzar frutos de los árboles sin subirse a ellos y más adelante, permitirá la manipulación de utensilios, la caza y las manifestaciones culturales.
  • Menos calor: el hecho de no ofrecer toda la superficie de la espalda al sol, y al separar el cuerpo del suelo caliente, permite sobrellevar mejor las altas temperaturas y sobrevivir con menos agua.
  • Más energía: andar sobre dos patas consume menos energía que hacerlo a cuatro. Unido a la ventaja anterior, permite recorrer distancias más largas con menos alimento, algo importante en un entorno en el que constantemente hay que huir o buscar comida. Tenemos una gran resistencia para andar o correr muchos kilómetros en comparación con los cuadrúpedos.
  • Mejor campo visual: al tener los ojos en una posición más elevada, pueden detectarse antes posibles depredadores por encima de los arbustos o ahuyentarlos con piedras en caso de necesidad. También es más fácil divisar fuentes de alimento.
  • Apariencia intimidatoria: la postura erguida aumenta aparentemente el tamaño corporal y puede evitar enfrentamientos con ciertos depredadores.
  • Mejor comunicación: la inserción del cráneo con la columna, deja suficiente espacio para que las cuerdas vocales permitan, con el paso del tiempo, la aparición del lenguaje articulado. Aunque el resto de simios actuales tuvieran la misma capacidad cerebral para hablar que nosotros, morfológicamente les es imposible por la estructura de su aparato fonador.
Algunas ventajas del bipedismo. (Ilustración de Karen Carr Studios)
Algunas ventajas del bipedismo. (Ilustración de Karen Carr Studios)

DESVENTAJAS DEL BIPEDISMO

  • Menor velocidad: en distancias cortas, correr a dos patas es más lento que a cuatro, en caso de un ataque inesperado por un depredador, disminuyen las probabilidades de escapar.
  • Dolor de espalda: las tensiones a las que está sometida la columna y piernas a lo largo de la vida debido a la postura erguida es la causa más probable de los dolores de espalda, rodilla, cadera y pies que padece una gran parte de la población mundial.
  • Peligro en el parto: el estrechamiento del canal de parto debido a la estructura de nuestra pelvis, unido al gran tamaño del cráneo de las crías, provoca más dolor y complicaciones en los partos humanos en comparación con otros mamíferos cuadrúpedos.
Canal del parto en una mujer (izquierda) y una chimpancé (derecha). Foto tomada de Jose Mª Bermúdez de Castro
Canal del parto en una mujer (izquierda) y una chimpancé (derecha). Foto tomada de Jose Mª Bermúdez de Castro

Así pues, a pesar de las desventajas, en un ambiente cálido, más bien árido y con pocos árboles para refugiarse de los depredadores, sobrevivieron los hominoideos que eran bípedos. Podemos considerar nuestro bipedismo como un rasgo que nos hace humanos, ya que es exclusivo entre los animales: sólo las aves son totalmente bípedas -como algunos dinosaurios extintos-, y exceptuando el pingüino -de andares torpes-,  su columna vertebral no es perpendicular al suelo, como la nuestra.

REFERENCIAS

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Lucy en el suelo con diamantes

Seguramente uno de los responsables de que estés leyendo este post fue el cambio climático que tuvo lugar hace unos 6 millones de años. El levantamiento del Valle del Rift provocó un enfriamiento y sequedad del África subsahariana, que favoreció la extensión de la sabana en detrimento de los bosques y la evolución de los primeros homininos que ya caminaban de pie. El más famoso de todos ellos es sin duda, Lucy. Te animamos a conocer a Australopithecus afarensis y la anatomía asociada al bipedismo.

¿QUIÉN ERA LUCY?

Hace poco más de 40 años, Donald Johanson descubrió un esqueleto parcial (AL-288-1) de 3,2 millones de antigüedad en Hadar, Etiopía. Era la especie más antigua de hominino descubierta y desconocida hasta el momento. Por la noche, mientras celebraba el hallazgo con su equipo, sonaba la canción de los Beatles Lucy in the Sky with Diamonds, que dio el apodo a esos restos fósiles. Pertenecen a la especie Australopithecus afarensis (mono meridional de Afar).

Reproducción de Lucy del Museum national d'histoire naturelle, Paris. (Foto: autor desconocido, Wikimedia)
Reproducción de Lucy en el Museum National d'Histoire Naturelle, Paris. (Foto: autor desconocido, Wikimedia)

Actualmente A. afarensis es uno de los homininos tempranos mejor conocidos, ya que se han hallado restos de centenares de individuos, machos, hembras y crías.

ANATOMÍA

La media de altura y peso de A. afarensis era de 1,05 m y 29 kg para las hembras y 1,51 m  y 42 kg para los machos, bastante más pequeños comparado con nosotros. El volumen cerebral también era pequeño, de 387 a 550 cm cúbicos (parecido a un chimpancé actual).  Los brazos y dedos eran más largos que los nuestros, cosa que les permitía un buen desplazamiento por los árboles, y las piernas, aunque más cortas, ya presentaban características que les permitían un bipedismo (caminar sobre dos pies) completo. La frente era estrecha y las mandíbulas estaban situadas hacia delante (prognatismo) , con un gran espacio para músculos masticadores. Su dieta era principalmente herbívora.

Representación de Lucy por Elisabeth Daynès, con las huellas de Laetoli, en CosmoCaixa Barcelona. (Foto: Mireia Querol)
Representación de Lucy por Elisabeth Daynès, con las huellas de Laetoli, en CosmoCaixa Barcelona. (Foto: Mireia Querol)

RASGOS ANATÓMICOS DEL BIPEDISMO

A. afarensis ya presentaba las adaptaciones necesarias para andar como nosotros, aunque quizá no es hominino bípedo más antiguo: Orrorin tugenensis (6,2-5,6 m.a) es el aspirante a ser unos de los primeros miembros del linaje humano que caminaron erguidos.

Comparativa entre los esqueletos de un humano actual (Homo sapiens), un A. afarensis y un chimpancé (Pan troglodytes). (Foto: H. sapiens autor desconocido, A. afarensis John C. Phillips/Arizona State University Research Magazine, chimpancé Udo M. Savalli).
Comparativa entre los esqueletos de un humano actual (Homo sapiens), un A. afarensis y un chimpancé (Pan troglodytes). (Foto: H. sapiens autor desconocido, A. afarensis John C. Phillips, chimpancé Udo M. Savalli).
  • Foramen magnum: la médula espinal pasa a través de una abertura en el cráneo, el foramen magnum. En el chimpancé está situada en la parte posterior del cráneo, mientras que en A. afarensis ya se encuentra en la base, cosa que permite asentar una columna vertical.
  • Columna vertebral: la zona lumbar y cervical de la columna humana són más curvas, tenemos una columna en forma de S. El centro de gravedad del cuerpo queda en la línea media de los pies y permite una flexión de la columna al andar, por esta razón cuando los chimpancés andan sobre dos pies, se tambalean para mantener el equilibrio al tener una columna más recta.
  • Caja torácica: A. afarensis aún presenta un tórax bastante cónico para albergar un mayor sistema digestivo debido a la dieta hervíbora y una mejor movilidad de los hombros para trepar. H. sapiens la tenemos con forma de barril, que facilita el balanceo de los brazos para un mejor equilibrio al caminar y una mejor flexión del torso.
  • Pelvis: la pelvis humana es más corta y ancha que la de otros primates, para permitir mejor una movilidad con la base de la columna, pero el canal de parto se estrecha.
  • Pies: el dedo gordo de A. afarensis, como el nuestro, está alineado con el resto, la planta es arqueada y el amplio talón permite al pie impulsarse mediante los dedos y absorber los impactos al caminar.
  • Fémur: debido al bipedismo la superficie de las articulaciones es amplia y se halla en ángulo hacia el centro de gravedad del cuerpo. En el chimpancé son más cortos, menos inclinados y con unas articulaciones menores.

LAS HUELLAS DE LAETOLI

Huellas de Laetoli, Tanzania. (Foto: Science Library)
Huellas de Laetoli, Tanzania. (Foto: Sciencephoto Library)

Más de 2.000 kms al sur donde fue encontrada Lucy, en Laetoli (Tanzania), Mary Leakey descubrió en 1978 el rastro bípedo más antiguo conocido (3,6 millones de años) de probablemente 4 homininos que caminaban por la sabana abierta, junto con las huellas de otros animales como el extinto caballo Hipparion, un ave, un babuino y un ciempiés. Las huellas quedaron fijadas en las cenizas del volcán Sadiman y se atribuyen a A. afarensis. Hay 69 huellas, algunas superpuestas a otras intencionalmente, quizá como estrategia para no dejar rastro. El dedo gordo es paralelo al resto y de huella profunda y el talón está bien marcado, cosa que confirma un paso completamente bípedo.

¿Pero por qué ha sido tan importante el bipedismo en el proceso de hominización, hacia la aparición de Homo sapiensEntra aquí para descubrirlo.

Representación de A. afarensis por John Gurche. (Foto: Chip Clark)

Representación de A. afarensis por John Gurche. (Foto: Chip Clark)

 

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¿Quiénes son los homínidos?

El artículo de hoy está dedicado a los primates. Conoceremos algunas de sus principales características, como se clasifican las especies actuales y descubriremos quiénes son los homínidos y los homininos.

CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS PRIMATES

Los primates son un orden de mamíferos placentarios que apareció hace casi 65 millones de años en la selva lluviosa tropical. Actualmente existen más de 400 especies vivas, la mayoría de vida arborícola. Dado que no hay un rasgo único que los defina, son difíciles de clasificar; se deben considerar pues todo un conjunto de características, de las cuales destacan:

  • Sistema visual complejo: con los ojos situados de manera frontal, su visión es estereoscópica, lo que les permite percibir la distancia y profundidad con gran precisión. La mayoría de especies ven en color.
  • Alta movilidad del hombro: facilita el movimiento del brazo en todas direcciones.
  • Manos y pies: tienen cinco dedos y el pulgar oponible (al menos en las manos) lo que les permite coger y manipular objetos con precisión. Aunque algunos tienen garras, la mayoría tienen uñas planas y todos (excepto algunos orangutanes) tienen una uña plana en el dedo gordo del pie.
  • Torso y cola: varios primates reposan y se desplazan con el torso erecto. Excepto los simios, poseen una cola en algunos casos prensil, que utilizan como una quinta extremidad.
  • Tamaño del cerebro: además de algunas especies de ballenas dentadas, los primates superiores tienen, en relación al cuerpo, el cerebro más grande de todos los mamíferos.
  • Organización social: sólo orangutanes, algunos lémures y gálagos son solitarios, el resto de primates se organizan en grupos sociales complejos.

Gorila comiendo (Gorilla sp.) donde se aprecian algunas de las características descritas (Foto: pixabay.com)

Gorila comiendo (Gorilla sp.) donde se aprecian algunas de las características descritas (Foto: pixabay.com)

CLASIFICACIÓN

Hasta hace poco las relaciones entre diferentes grupos de primates no han sido claras, así que habitualmente algunos términos llevan a confusión o se utilizan de manera indistinta de manera popular (monos, simios …). La cladística moderna clasifica los primates en dos subórdenes, los Haplorrinos (primates de nariz seca“) y los Estrepsirrinos (primates de nariz mojada“). Una posible clasificación sería la siguiente:

Taxonomía del orden primates. Credo por Mireia Querol basado en una imagen de humanorigins.si.edu

Tradicionalmente los primates se clasifican en tres grupos: prosimios, monos y simios.

PROSIMIOS

Los prosimios son el grupo más antiguo de primates. Se distribuyen por el sureste asiático e islas marginales de África. Comprenden los lemures, loris, gálagos, potos, indris, el aye-aye y los tarseros. Tienen en común las siguientes características:

  • Garras en lugar de uñas (tienen al menos una uña)
  • Hocico largo con nariz húmeda. Son los primates con mayor sentido del olfato
  • Mayor orientación lateral de los ojos que el resto de primates Éstos son grandes y tienen buena visión nocturna
  • Pabellones auditivos móviles
  • Menor proporción cerebral de los primates

    Aye-aye (Daubentonia madagascariensis). (Foto: Frans Lanting)
    Aye-aye (Daubentonia madagascariensis). (Foto: Frans Lanting)

Tarsero de Filipinas (Foto: Kok Leng Yeo)
Tarsero de Filipinas (Carlito syrichta). (Foto: Kok Leng Yeo)

MONOS DEL NUEVO Y VIEJO MUNDO

Los monos del Nuevo Mundo se distribuyen por América Central y del Sur. Tienen la cola larga, frecuentemente prensil. El hocico es plano y las narinas laterales. Son totalmente arborícolas. Los representantes más conocidos son los titís, el mono araña, los capuchinos, y los sakí.

Sakí cariblanco macho (Pithecia pithecia). (Foto: Charles Miller).
Sakí cariblanco macho (Pithecia pithecia). (Foto: Charles Miller).

Los monos del Viejo Mundo se distribuyen por África y Asia. Suelen tener un tamaño superior a los del Nuevo Mundo. Las narinas están orientadas hacia abajo o hacia delante y comprenden una gran diversidad de especies, como los macacos, papiones, mandriles, mangabeis, driles, colobos, narigudos, langures

Langur dorado (Trachypithecus geei). (Foto: Wikimedia).
Langur dorado (Trachypithecus geei). (Foto: Wikimedia).

SIMIOS

Los simios se dividen en dos familias: los hilobátidos (gibones y siamangs) y los homínidos (orangutanes, gorilas, chimpancés y humanos). Se distribuyen por África occidental y central y por el sur y sureste aisático, con excepción de los humanos, que nos distribuimos por todo el planeta y hábitats. Los simios tenemos la cara plana, con las narinas hacia abajo y una anatomía que facilita la postura erecta y la manipulación precisa de materiales, que incluye el uso y creación de herramientas en algunas especies.

Bonobo (Pan paniscus). (Foto: Pierre Fidenci)
Bonobo (Pan paniscus). (Foto: Pierre Fidenci)

En conclusión, los homínidos somos los seres humanos (Homo sapiens) conjuntamente con orangutanes (dos especies: Pongo pymaeus y Pongo abelii), chimpancés (Pan troglodytes), bonobos (Pan paniscusy gorilas (dos especies: Gorilla gorilla y Gorilla beringei), ya que todos pertenecemos a la familia Hominidae. El término homínido también se refiere a todas las especies fósiles de este familia, y por lo tanto, a nuestros antepasados, que trataremos en futuros artículos sobre evolución humana. A pesar de esto, actualmente para referirnos exclusivamente a las especies  de nuestra rama evolutiva (H. sapiens incluido) se utiliza el término homininos, que hace referencia a una tribu (Hominini) de la familia Hominidae.

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