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Viaje a las profundidades (I): Adaptaciones a la vida en profundidad

La publicación de esta semana es un viaje a las profundidades marinas; donde hay vida, por muy sorprendente que pueda resultar para algunos, en formas generalmente diferentes a las que estamos acostumbrados. Esta entrada se separará en dos, dedicando esta semana a explicar como se han adaptado, y la siguiente, mostrando ejemplos de la biodiversidad que hay.

INTRODUCCIÓN

Hasta no hace mucho tiempo, la profundidad máxima a la que se habían avistado peces era entorno a los 7.700 metros, pero un estudio de la Universidad de Hawaii ha superado esta meta y ha alcanzado el valor de 8.143 metros, encontrado a la fosa de las Marianas. Este valor es muy cercano al límite teórico de 8.200 metros de profundidad que algunos científicos han calculado como la máxima profundidad a la que puede vivir un pez. De todas formas, si se alguna cosa sirven las teorías en el mundo natural es para romperlas. En este vídeo de aquí debajo podéis ver al pez en cuestión, con forma de anguila, blanco, translúcido y ciego:

ADAPTACIONES DE LA VIDA EN PROFUNDIDAD

Los organismos marinos que viven a grandes profundidades han tenido que desarrollar un conjunto de adaptaciones debido a la falta de luz, a las elevadísimas presiones y a las bajas temperaturas del agua (entorno a los 4ºC).

Órganos sensoriales

Muchos han desarrollado unos ojos muy sensibles, a pesar de que viven en la oscuridad permanente, para poder captar a los animales bioluminiscentes y los indicios de luz provenientes de la superficie. Son de tipo tubular, y consisten en una retina con múltiples capas y una lente grande, lo que permite detectar la máxima cantidad de luz en una dirección determinada. Algunas especies presentan lentes secundarias laterales y una retina más grande para mejorar la visión lateral. Otras pueden distinguir entre la luz ambiental y la bioluminiscente gracias a unos filtros.

PejesapoFotografía de un pejesapo.

Algunos también han especializado el sentido del olfato para detectar a las presas o a otros congéneres.

Como el resto de peces, para detectar las vibraciones del agua, presentan el sistema de la línea lateral, aunque este sistema puede estar complementado, en algunas especies, por órganos sensoriales complementarios provenientes de la modificación de las aletas.

Color

El color de los animales de profundidad es una respuesta a la necesidad de esconderse de los depredadores y para aprovechar la luz ambiental. Los animales profundos suelen presentar coloraciones rojas o naranjas, de manera que quedan ocultos debido a que la luz ambiental es azul; plateados para evitar que se vea nítidamente su contorno; o bien incoloras y transparentes.

Forma

La forma de los peces de aguas profundas es muy diferente de los que viven en superficie. No suelen presentar formas hidrodinámicas ya que se pasan la mayor parte del tiempo suspendidos en el agua esperando a una presa. Presentan una boca muy grande con los dientes muy afilados. Algunos son muy largos, lo que se ha asociado con la necesidad de alargar la línea lateral para incrementar la sensibilidad en la detección de presas. Otros tienen formas globulares, como el pez pescador; el cuerpo comprimido lateralmente, como el pez hacha…

pez-pescador--644x362El pez pescador se caracteriza por la forma globulosa de su cuerpo y la presencia de un señuelo en la cabeza que le permite atraer a sus presas.

Bioluminiscència 

La bioluminiscencia es la capacidad de emitir luz sin calor gracias a una proteína llamada luciferina en presencia de oxígeno y la enzima luciferasa, normalmente en el interior de un órgano especializado llamado fotóforo. A pesar de esto, hay organismos bioluminiscentes debido a que acumulan bacterias simbiontes bioluminiscentes en el fotóforo. Otros presentan unas glándulas especializadas que expulsan un fluido luminiscente para desconcertar a los depredadores. Los animales bioluminiscentes utilizan esta capacidad para atraer a las presas, distraer a los depredadores y comunicarse con sus congéneres.

Photostomias2Este pez presenta un fotóforo en la parte posterior del ojo.

Algunos peces pueden emitir luz roja, de manera que al no poder ser detectada por la mayoría de peces, éstos pueden iluminar a sus presas sin ser vistos.

Alimentación

El alimento de estas especies puede ser de tres tipos:

  • Elementos grandes: presas vivas y cadáveres de animales.
  • Partículas provenientes de la superficie, más pequeñas y menos nutritivas.
  • Nutrientes disueltos.

El hecho de que una especie se alimente de uno de estos tipos u otro dependerá de si vive en la columna de agua (especie pelágica) o si lo hace en el sedimento (especie bentónica) o cerca de la superficie del fondo (especie demersal). Las especies bentónicas dependen de la acumulación de partículas orgánicas en el fondo marino o de los organismos que viven en las capas superficiales del sedimento, mientras que las pelágicas son depredadores.

En el caso de los depredadores, éstos suelen presentar un señuelo bioluminiscente, consistente en una prolongación brillante que el depredador mueve delante de su boca para atraer a las presas y, en un movimiento rápido, poder atraparlas. Además, muchos pueden expandir la mandíbula de manera que pueden tragar el animal entero.

Reproducción

La superficie de la Tierra cubierta por grandes profundidades representa una porción tan grande que las probabilidades de que dos organismos se encuentren para reproducirse son ínfimas. Debido a esto, han desarrollado un conjunto de estrategias para superar este problema: emitir luz, sonidos o feromonas para atraer a la pareja; ser hermafroditas; o mantener relaciones de pareja de larga duración.

Un ejemplo de éste último caso son los peces pejesapo, en los cuales las hembras crecen hasta el tamaño adulto (35 cm de longitud, sin tener en cuenta el sedal, que puede ser 4,5 veces la longitud), aunque con los ovarios inactivos; mientras que los machos son diminutos. Las hembras emiten feromonas para atraer al macho, se adhieren de manera que fusionan sus vasos sanguíneos y después estimulan las gónadas, maduran y se fertilizan los huevos. Con el tiempo, el cuerpo del macho acaba convirtiéndose en una simple masa de testículos.

El hecho de que las aguas profundas sean bastante más estables que las someras supone una ventaja des del punto de vista reproductor para estos animales que tienen tantas dificultades en encontrarse: hace que pongan menos huevos, pero más grandes, con una fase larvaria corta y sobreviven casi todos.

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Océanos: una sopa de plástico

Los mares y océanos del planeta Tierra cada vez se parecen más a una sopa de plástico. Imágenes como la de debajo cada vez serán menos raras de ver si no lo paramos. En esta entrada hablaremos de la cantidad de plásticos que hay en los océanos del planeta, según un estudio publicado recientemente en la revista Plos One

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INTRODUCCIÓN

La contaminación por plásticos es un fenómeno presente en todos los océanos debido a su capacidad de flotación y su durabilidad, pues algunos tipos de plástico pueden permanecer en el agua hasta pasados 400 años. Mediante la fotodegradación (degradación por luz) y otros procesos de meteorización, los plásticos se van fragmentando y dispersando por el océano, y acaban convergiendo en los giros oceánicos, aunque también se acumulan en bahías cerradas, golfos y en los mares rodeados por poblaciones importantes.

Oceanic_gyresHay cinco grandes giros oceánicos: Atlántico Norte y Sur, Pacífico Norte y Sur e Índico. Se trata de grandes sistemas de corrientes marinas rotativas, relacionadas sobre todo con el movimiento de rotación de la Tierra. (NOAA, Creative Commons)

Estos plásticos tienen un efecto negativo sobre el ecosistema marino, afectando desde los pequeños organismos del plancton hasta las grandes ballenas, pues o bien los ingieren porque los confunden con su alimento bien quedan atrapados. Un problema asociado es que los plásticos absorben los contaminantes orgánicos persistentes (como por ejemplo el hexaclorobenzeno, el aldrín, el lindano, las dioxinas y el tributilo de estaño).

¿QUÉ CANTIDAD DE PLÁSTICO HAY EN LOS OCÉANOS?

Según el estudio presentado arriba, se estima que hay 5,25 trillones de partículas de plástico en los océanos del planeta, equivalentes a un peso de 268.940 toneladas. La cantidad de plástico encontrada en este estudio parece ser que representa sólo un 0,1% de la producción total anual. Además, el hemisferio norte contiene poco más de la mitad del plástico (55,6% de las partículas y 56,8% de la masa), siendo el Pacífico Norte la zona con más acumulación (37,9% y 35,6% respectivamente). Por otro lado, en el hemisferio sur, es el océano Índico el que presenta la mayor acumulación. Estos resultados muestran que, a pesar de que la densidad poblacional es muy superior en las costas del hemisferio norte, los plásticos quedan distribuidos homogéneamente por todos los océanos, lo que indica que la contaminación por plásticos se esparce gracias a las corrientes y los vientos. Una explicación alternativa podría ser que hay fuentes de contaminación en el hemisferio sur que aún no se conocen.

La mayor parte de las partículas encontradas (92,4%) a lo largo de todos los océanos eran microplásticos (entre 0,33 y 4,75 mm), procedentes de partículas más grandes que se han ido rompiendo.

plàsticsDistribución de los plásticos en los océanos: microplásticos pequeños(0,33-1,00 mm), microplásticos grandes (1,01-4,75 mm), mesoplásticos (4,76-200 mm) y macroplásticos (>200 mm). Los difrentes colores expresan la densidad de plásticos en partículas/m2.(Eriksen et al. 2014, Creative Commons)

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El estudio revela que, entre los macroplásticos (partículas de más de 2 cm de diámetro), las piezas mayoritarias eran de polietileno expandido (foto lateral), mientras que la mayor parte del peso se debía a restos de boyas de pesca.

El estudio también determina, gracias a la relación entre las partículas encontradas y las esperadas a través de modelos, que se produce una pérdida importante (por hundimiento y degradación) de plástico de la superficie marina, especialmente en el hemisferio norte. Esta diferencia entre lo encontrado y lo esperado se hace especialmente importante en los microplásticos. Los procesos implicados en la pérdida de estos plásticos pueden ser varios: degradación por ultravioletas, biodegradación, ingestión por organismos, pérdida de flotabilidad debido a la adhesión de organismos, entierro en el fondo marino y acumulación en las costas.

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Efectos de las prospecciones sísmicas en la biodiversidad marina

En anteriores entradas hablamos de lo qué eran las prospecciones sísmicas y cómo se realizaban. Con motivo del arranque de las prospecciones sísmicas en Canarias este martes 18 de noviembre en una zona de especial interés para los cetáceos, junto a los múltiples proyectos concedidos y pendientes de aprobar, me veo obligado a hablar de los impactos que acarrea esta actividad. 

INTRODUCCIÓN

Los aparatos más usuales para llevar a cabo las campañas de exploración de hidrocarburos suelen generar niveles de intensidad sonora de 215 – 250 decibelios (dB), con unas frecuencias de entre 10 y 300 hercios (Hz). Por lo tanto, la alta intensidad de los sonidos producidos supone efectos potenciales a nivel físico, fisiológico y de comportamiento.

IMPACTO EN PECES

Los peces tienen la capacidad de oír gracias al oído interno y al sistema de línea lateral (órgano sensorial para detectar movimiento y vibración), de manera que usan las ondas sonoras para marcar su posición en su ambiente y coordinar el movimiento con otros peces. Los peces osteíctios (peces óseos, aquellos que tienen un esqueleto interno constituido principalmente por piezas calcificadas, y muy pocas de cartílago) son especialmente vulnerables debido a la presencia de la vejiga natatoria, un espacio lleno de gas que les ayuda a mantener la flotación neutra.

Los efectos van desde daños físicos severos en la vejiga natatoria y órganos internos (como el oído, causando pérdida auditiva temporal o permanente) o la muerte a poca distancia, a comportamientos de evitación de la zona, posiblemente incluso a varios kilómetros. 

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Diversos estudios señalan que las emisiones acústicas de las prospecciones sísmicas presentan un gran impacto sobre las pesquerías debido al cambio de comportamiento de los peces, lo que supone una mayor dificultad para capturarlos. En las pesquerías del Mar del Norte, se observó una reducción de un 36% para especies demersales (peces que viven cerca del fondo marino), un 54% para las pelágicas (viven en la columna de agua) y un 13% para pequeños pelágicos después de un período de prospecciones sísmicas. Se ha observado también que la reducción es más importante para peces de talla grande (más de 60 cm) que para los de talla pequeña (menos de 60 cm).

IMPACTO EN LOS CETÁCEOS

Se puede considerar a los cetáceos como animales sonoros debido a la gran importancia que éste tiene en ellos para la comunicación (funciones sociales, de localización de presas, navegación y reproductivas). Los dos subórdenes actuales de cetáceos utilizan distintos rangos:

  • Misticetos (cetáceos con barbas): utilizan frecuencias bajas (menos de 300 Hz), las cuales coinciden con los rangos utilizados en las prospecciones.
  • Odontocetos (cetáceos con dientes): utilizan frecuencias medias y altas, incluso ultrasonidos, las cuales coinciden con las frecuencias medias de las prospecciones.

De todas formas, aunque sean más sensibles a unas determinadas frecuencias, esto no evita que otras frecuencias puedan producir daños físicos en órganos auditivos y otros tejidos. La comunidad científica determinó una zona de seguridad de 160 – 180 dB (1 µPa) para los cetáceos. Es decir, por encima de este valor los animales sufren lesiones a nivel fisiológico de forma irreversible.

El impacto de las actividades sísmicas se produce a diferentes niveles: provoca daños físicos y perceptivos, tienen efecto en el comportamiento, efectos crónicos e indirectos. Aquí están más detallados:

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Todo esto puede causar la muerte de los cetáceos. De hecho, después de estudios de este tipo, suelen aparecer varados animales muertos en las playas.

IMPACTO EN LOS PINNÍPEDOS

Los otáridos (leones marinos y osos marinos), las morsas y las focas utilizan vocalizaciones de baja frecuencia (como en las prospecciones) para marcar su territorio, comunicarse, aparearse, reproducirse y proteger a sus crías.

Las prospecciones suponen cambios en su comportamiento (reacción de miedo, dejar de alimentarse o alejarse de la zona) y disminución temporal de la capacidad auditiva. A pesar de esto, son pocos los estudios y sería necesario ampliar el conocimiento en este campo.

IMPACTO EN LAS TORTUGAS MARINAS

Las tortugas marinas utilizan y reciben sonidos de baja frecuencia (70 – 750 Hz) para evitar los depredadores y puede que para detectar y regresar a las playas para depositar los huevos.

Las tortugas marinas también sufren los efectos de las prospecciones sísmicas, aunque son necesarios más estudios. En concreto, sus rutas migratorias pueden verse afectadas; pueden llegar a causar daños en los tejidos de los órganos internos, el cráneo y el caparazón; la pérdida temporal de la audición y se observan cambios de comportamiento (aumento de la actividad natatoria, alejamiento de la zona y agitación física). 

IMPACTO EN LOS INVERTEBRADOS

Es poco conocido el efecto que tienen sobre los invertebrados, pero se han registrado daños en cefalópodos (pulpos, calamares, sepias y otros). La necropsia de calamares gigantes aparecidos varados después de realizar prospecciones revelaron lesiones en tejidos internos (manto y órganos internos). Se ha demostrado también que provocan cambios de comportamiento en calamares y sepias: soltar su tinta, cambiar la velocidad de natación y buscar zonas con menos ruido.

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FUENTES DE CONSULTA

Para elaborar esta entrada se han consultado las siguientes fuentes, donde puedes encontrar más información:

  • Aguilar N y Brito A (2002). Cetáceos, pesca y prospecciones petrolíferas en las Islas Canarias. Facultad de Biología de la Universidad de La Laguna.
  • Ecologistas en acción (2014). Prospecciones. Impactos en el medio marino de los sondeos y exploraciones de la industria de hidrocarburos. Madrid. Este informe se puede descargar en http://ecologistasenaccion.org/article1058.html
  • Hickman et al. (2006). Principios integrales de Zoología. 13ª edición. Madrid: Mc Graw Hill
  • Instituto sindical de trabajo, ambiente y salud (2012). Informe sobre los principales impactos de las prospecciones petrolíferas en el mar.

Prospecciones sísmicas marinas: ¿qué son?

Desde hace meses, multitud de diarios y organizaciones y fundaciones para la conservación de la naturaleza hablan sobre las prospecciones sísmicas marinas y sus impactos negativos sobre la vida marina. En la entrada de esta semana haremos una breve explicación sobre qué son y cómo se realizan.

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INTRODUCCIÓN

Los impactos de los hidrocarburos sobre el medio ambiente son presentes ya desde el inicio, con el uso de prospecciones sísmicas que afectan directamente los ecosistemas marinos, pero éstos continúan cuando se instalan las plataformas y empieza su perforación y explotación. A pesar de todo, el gobierno español, en lugar de incentivar el desarrollo de fuentes de energía renovables y sostenibles con el medio ambiente, ha autorizado hasta 30 nuevas áreas marinas para la exploración de yacimientos y existen unos 12 permisos solicitados para autorizar. En conjunto suponen unos 115.500 km2 de superficie marina, SUPERFICIE EQUIVALENTE AL 20% DE LA PENÍNSULA IBÉRICA.

¿QUÉ SON LAS PROSPECCIONES SÍSMICAS?

Cuando ya se ha seleccionado el área de interés, según la geografía y geología, pues determinan la acumulación de petróleo o gas dentro de una roca almacén; se procede con las prospecciones sísmicas para estudiar el subsuelo marino y la ubicación de los yacimientos de hidrocarburos.

Para hacerlo, se utilizan métodos de reflexión, que consisten en lo siguiente:

  1. Se emiten ondas acústicas mediante unos aparatos llamados cañones de aire comprimido, los cuales emiten las ondas acústicas por acumulación de aire a alta presión en su interior y su posterior expulsión de forma violenta. Cada embarcación puede utilizar hasta 20 cañones de aire comprimido a la vez, los cuales se arrastran a unos 4-10 metros de profundidad y se disparan cada 6-20 segundos.
  2. Las ondas emitidas viajan por la columna de agua, penetran en el fondo marino y son reflectadas por las diferentes capas subterráneas hacia la superficie.
  3. Unos aparatos registran las ondas devueltas, los hidrófonos, los cuales consisten en unos cables de unos 4 km de longitud que son remolcados por el barco.
  4. Finalmente, gracias a sistemas de procesado, se analizan y se representan las señales sísmicas.

Si las condiciones meteorológicas son buenas, las prospecciones sísmicas se realizan las 24 horas del día y pueden durar des de 2-3 semanas hasta varios meses, según la zona de interés.

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El vídeo que hay a continuación explica de forma visual como es el proceso que se lleva a cabo durante las prospecciones sísmicas:

En entradas posteriores se hablará de los efectos que tieen estas prospecciones en los ecosistemas y vida marina.

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¿Estamos matando el planeta?: Informe Planeta Vivo 2014 (WWF)

A finales de septiembre de este año se publicó la décima edición del Informe Planeta Vivo de WWF (del inglés World Wildlife Fund for Nature; en castellano, Fondo Mundial para la Naturaleza), una publicación bienal que documenta el estado en el que se encuentra el planeta, la biodiversidad, los ecosistemas y la demanda de recursos naturales de la humanidad. 

EL ÍNDICE PLANETA VIVO

El informe se basa en el cálculo del Índice Planeta Vivo (IPV), que mide las tendencias de 10.380 poblaciones representativas de 3.038 especies de vertebrados (mamíferos, aves reptiles, anfibios y peces) de todo el mundo. El informe ha determinado una reducción del Índice Planeta Vivo en un 52% des de 1970, lo que significa que en 40 años se han reducido a la mitad las poblaciones de vertebrados silvestres estudiadas, especialmente en las regiones tropicales. El motivo principal es que estamos aumentando el componente económico a expensas del ambiental. Es decir,  estamos enriqueciéndonos a cambio de la pérdida y degradación de hábitats, el aumento de la caza y la pesca y el cambio climático, lo que tiene un impacto importante en la biodiversidad mundial. 

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Si se estudian las tendencias de las diferentes poblaciones según sus ambientes, las diferencias se hacen muy evidentes:

  • AMBIENTES TERRESTRES: Las poblaciones de las especies terrestres han disminuido un 39% en los últimos 40 años debido a la pérdida de hábitats por un uso de la tierra para agricultura, el desarrollo urbano y la producción de energía.
  • AMBIENTES DE AGUA DULCE: Las poblaciones de las especies de agua dulce han disminuido un 76% en los últimos 40 años debido a la pérdida y fragmentación de los hábitats, la contaminación y las especies invasoras.
  • AMBIENTES MARINOS: Las poblaciones de las especies marinas han caído un 39% entre 1970 y 2010 debido a la caída de las poblaciones de tortugas y pájaros marinos debido a las capturas accidentales en la pesca y a la sobrepesca de tiburones en los trópicos y al aumento de la sobrepesca en el océano Antártico.

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LA HUELLA ECOLÓGICA

Se utiliza la huella ecológica para sintetizar el impacto que tienen las diferentes actividades humanas sobre el medio ambiente; de manera que cuanto menor sea, menos impacto causa. Tiene en consideración todos los bienes y servicios ecológicos que necesita la humanidad y que compiten por el espacio. En los últimos 50 años, el componente dominante de la huella ecológica ha estado el carbono emitido en la combustión de combustibles fósiles y continúa aumentando, pasando del 36% del total de la huella ecológica en 1961 al 53% en 2010.

Por otro lado, tiene en consideración la tierra biológicamente productiva (biocapacidad), la cual ha aumentado debido a los avances tecnológicos, a las entradas agrícolas y al riego, de manera que ha aumentado de 9.900 a 12.000 millones de hectáreas globales de 1961 al 2010. Pero el aumento desmedido de la población en este mismo período hace que la biocapacidad por cápita disponible caiga de 3,2 hectáreas globales a 1,7.  Esto significa que cada persona del mundo tiene 1,7 hectáreas para producir lo que necesita en un año.

Por lo tanto, la huella ecológica global aumentó más rápidamente que la biocapacidad global, de manera que el aumento de la productividad de la Tierra no ha sido suficiente para compensar las demandas de la población mundial. Esto significa que estamos utilizando más recursos de los que la Tierra puede subministrar.  De hecho, a nivel mundial necesitaríamos 1,5 planetas Tierra para obtener todos los recursos y servicios ecológicos que necesitamos cada año.

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Se observan diferencias significativas entre países: los países con los ingresos más altos tienen huellas ecológicas por cápita por encima de la biocapacidad disponible, de manera que dependen de la biocapacidad de otros países, principalmente de los que tienen ingresos medianos y bajos, los cuales son estos últimos los que sufren más pérdidas de ecosistemas y la disminución de la biodiversidad más importante (entre el 18 y el 58%).

BUSCANDO EL DESARROLLO SOSTENIBLE

La manera como hacemos frente a nuestras necesidades está poniendo en peligro la capacidad de las generaciones futuras de cubrir las suyas propias. Por este motivo, la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo del 1987 utilizó por primera vez en la historia el concepto de desarrollo sostenible y lo definió como aquel desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. En los términos que aquí nos referimos significa conseguir un alto nivel de desarrollo humano con una huella globalmente sostenible, es decir, mantener la huella por cápita por debajo de las 1,7 hectáreas globales. Actualmente ningún país del mundo lo ha conseguido, aunque Alemania y Estados Unidos van en la dirección correcta.

El desarrollo y la conservación pueden ir de la mano y la protección de la naturaleza puede conducir a un progreso social y económico. De hecho, la seguridad de alimentos, el agua y la energía y la salud del ecosistema están relacionados entre ellos.

Así pues, se pueden tomar mejores decisiones y se pueden aplicar soluciones prácticas para hacer frente a todo ésto:

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Esta entrada se ha elaborado a partir del Resumen elaborado por WWF del Informe Planeta Vivo 2014, complementando alguna información de la versión completa. Tanto el resumen en castellano (36 páginas) como la versión completa en inglés (180 páginas) los podéis encontrar en el siguiente enlace: http://www.wwf.es/noticias/informes_y_publicaciones/informe_planeta_vivo/

Medidas de protección de los cetáceos en aguas estatales

Conoces qué puedes y qué no puedes hacer si navegando encuentras a un grupo de cetáceos? En esta entrada trataremos las medidas de protección de los cetáceos durante la realización de avistamientos de estos animales durante las actividades recreativas. Es importante recordarlo para asegurar la seguridad de los animales durante nuestra aproximación, estada y separación al grupo.

 

El Real Decreto 1727/2007, de 21 de diciembre, establece las medidas de protección de los cetáceos, el cual se resume a continuación.

Si navegando con nuestra embarcación tenemos la suerte de ver un grupo de cetáceos y queremos aproximarnos, lo tenemos que hacer de forma suave, a máximo 4 nudos de velocidad, por detrás y con un ángulo de 30º. Durante la observación se tiene que mantener una trayectoria paralela, sin cambiar bruscamente ni la velocidad ni la dirección.

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Este Real Decreto define el concepto de espacio móvil de protección de los cetáceos, que es el perímetro de un cilindro imaginario que incluye los espacios marino y aéreo de radio de 500 metros, con una altura de 500 metros en el espacio aéreo y una profundidad de 60 metros en el espacio marino, entorno al cetáceo o grupo de cetáceos. Dentro el espacio móvil de protección de los cetáceos no se puede realizar ninguna actividad que pueda matar, dañar, molestar o inquietar los animales. En concreto, no se puede:

  • Contacto físico de embarcaciones o personas con los animales.
  • Tirarles comida, bebida, basura o cualquier otra sustancia sólida o líquida que los pueda perjudicar.
  • Impedir que se muevan libremente.
  • Separar al grupo de animales.
  • Producir ruido y sonidos fuertes y estridentes para que se acerquen o se alejen.
  • En caso de que generen señales de alarma, molestia o alteración del comportamiento, se debe abandonar la zona sin molestarles.
  • Si se hiere un animal o hay un animal muerto o herido se debe avisar al Servicio Marítimo de la Guardia Civil.

Se distinguen 5 zonas, con las siguientes restricciones:

  • Zona de exclusión: entre 0 y 60 metros del animal. En esta zona está totalmente prohibido acceder, pero si aparecen de repente a menos de 60 metros, se deberá poner el motor en punto muerto, desembragar o pararlo. En el caso de ser delfines o marsopas, se puede continuar navegando con la misma dirección y velocidad. También es obligatorio apagar el sonar y la sonda.
  • Zona de permanencia restringida: de 60 a 300 metros del animal. En esta zona está totalmente prohibido entrar si hay adultos aislados con crías o crías aisladas. Pueden haber un máximo de dos embarcaciones. En el caso de estar buceando y se aproximen cetáceos, no se puede interaccionar con ellos y si tienen comportamientos asociados a vuestra presencia, os deberéis alejar de ellos.
  • Zona de aproximación: de 300 a 500 metros del animal. En esta zona también puede haber un máximo de 2 embarcaciones esperando para acceder a la zona de permanencia restringida. Si se está buceando y se aproximan cetáceos, el comportamiento deberá de ser como en el caso anterior.
  • Zona aérea: espacio aéreo hasta los 500 metros del animal y 500 metros de altura. Está prohibido acceder.
  • Zona submarina: espacio submarino hasta los 500 metros del animal y 60 metros de altura. Está prohibido acceder.

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Por lo tanto, como queda manifiesto en esta normativa de obligatorio cumplimiento, en el caso de estar navegando y encontrar un grupo de cetáceos está totalmente prohibido tirarse en el agua para bañarse con ellos.

 

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Mercurio en delfines listados (Stenella coeruleoalba) del Mediterráneo (II): efectos y detoxificación

Aquí tenéis la segunda parte y última en la que trato el tema del mercurio en delfines listados del Mediterráneo. Si en la primera parte hablé sobre el origen y los niveles de mercurio, en esta ocasión nos centramos en los efectos y su detoxificación. Espero que sea de vuestro interés!

 

ORIGEN Y NIVELES DE MERCURIO EN DELFINES LISTADOS DEL MEDITERRÁNEO (RESUMEN)

El mercurio del Mediterráneo tiene un origen principalmente natural, debido a la presencia de depósitos de cinabrio (HgS) a lo largo de la cuenca mediterránea, especialmente en Italia. Es por este motivo que los delfines del Mediterráneo tienen uno de los niveles más elevados del mundo, teniendo la máxima concentración en el hígado, seguido del pulmón, el riñón y los músculos.

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EFECTOS DEL MERCURIO EN LOS DELFINES

El mercurio presenta múltiples formas intercambiables en la biosfera, pero la bioamulación a lo largo de la red trófica se produce gracias al metilmercurio (MeHg), una forma orgánica con una alta afinidad por los lípidos (grasas). Las formas inorgánicas son menos tóxicas que las orgánicas. Así pues, la concentración de metilmercurio, más que la concentración total de mercurio, es el mejor indicador de los posibles efectos tóxicos. De todas formas, el metilmercurio representa menos del 10% del mercurio total del hígado en adultos (Cardellicchio et al. 2000, Krishna et al. 2003), aunque en los individuos lactantes representa aproximadamente un 50% (Cardellicchio et al. 2002b) y en jóvenes es entre el 13-35% (Cardellicchio et al. 2002b).Aunque no se puede relacionar directamente la muerte de los delfines encontrados en las costas mediterráneas con el mercurio, es razonable pensar que éste, en sinergia con otros contaminantes, podría causar trastornos en la fisiología de los animales (Cardellicchio et al. 2002a). A grandes rasgos, el mercurio causa desórdenes serios en tejidos como el hígado, el riñón y el cerebro (Augier et al. 1993)Los daños primarios causados por el mercurio se producen en el sistema nervioso central, incluyendo déficit motor y sensitivo y deficiencia de comportamiento. Se ha observado que el límite de tolerancia de mercurio en el hígado de mamíferos es de 100 – 400 μg/g en peso húmedo (Frodello et al. 2000, Cardellicchio et al 2000, Cardellicchio et al. 2002b). En delfines mulares (Tursiops truncatus) del Atlántico se han asociado anormalidades del hígado con la acumulación crónica de mercurio (Krishna et al. 2003). En concreto, se ha observado la acumulación de lipofucsina (pigmento marrón) en las áreas portales del hígado, derivado del daño en células causado por la inhibición que causa el metal en las enzimas digestivas lisosomáticas, lo que habría reducido la degradación de proteínas y, así, causando la acumulación del pigmento y la muerte de las células. Si eso fuera cierto también para los delfines listados, las poblaciones mediterráneas de esta especie están en grave riesgo.
También se observan anorexia, letargo, trastornos reproductores y alteraciones y muerte de fetos. A la vez, el mercurio produce una disminución de las defensas, facilitando la aparición de enfermedades infecciosas y neumónia.

 

DETOXIFICACIÓN DEL MERCURIO

A pesar de los elevados valores hallados en delfín listado, los animales no presentan signos evidentes de intoxicación por mercurio. Como los delfines tienen muy poca capacidad para eliminar el mercurio, se han desarrollado diferentes mecanismos de detoxificación de este metal, de manera que se generan formas menos tóxicas que las originales (André et al. 1990, Leonzio et al. 1992, Augier et al. 1993, Monaci et al. 1998, Cardellicchio et al. 2000, Cardellicchio et al. 2002b, Krishna et al. 2003, Roditi-Elasar et al. 2003, Pompe-Gotal et al. 2009).

La detoxificación de mercurio la realizan principalmente el hígado (detoxificación y almacenaje) y el riñón (eliminación), a pesar de que el pulmón podría tener algún papel también en la detoxificación (Augier et al. 1993).

La vida media de eliminación del metilmercurio en delfines listados es de 1000 días (Itano i Kawai 1981). Se han identificado dos mecanismos de detoxificación de metilmercurio principales: la asociación a selenio y a metalotioneínas (Augier et al. 1993).

 

Asociación a selenio

Se ha identificado el efecto antagónico que tienen el mercurio y el selenio a lo largo de todo el reino animal, incluyendo los delfines (Leonzio et al. 1992, Monaci et al. 1998, Frodello et al. 2000, Cardellicchio et al. 2000, Cardellicchio et al. 2002b, Krishna et al. 2003, Roditi-Elasar et al. 2003, Pompe-Gotal et al. 2009).Se han observado gránulos esféricos y poligonales de selenuro de mercurio (también llamado tiemannita) a nivel intracelular, situados sobretodo en los macrófagos del hígado, las células de Kupfer y en los túbulos proximales del riñón, pero también en el sistema respiratorio, los pulmones y los nodos limfáticos hilares en delfines listados (Cardellicchio et al. 2002b, Krishna et al. 2003). El mercurio ingerido con el alimento se transporta hasta el hígado a través de las venas portales donde se convierte en selenuro de mercurio y se acumula (Krishna et al. 2003), lo que explica los elevados niveles de mercurio total del hígado de los delfines listados del Mediterráneo.

Palmisano et al. (1995) han propuesto dos fases en el mecanismo de desmetilación y acumulación: a niveles bajos de mercurio, el metal se retiene sobretodo en la forma metilada, mientras que a niveles altos (probablemente por encima del lindar de 100 μg/g en peso fresco de mercurio total) se produce la desmetilación. De hecho, la relación molar Hg:Se en el hígado de delfines listados es aproximadamente 1 una vez superado este nivel lindar (Krishna et al. 2003), mientras que toma valores inferiores a 1 en el resto de tejidos como el músculo (Leonzio et al. 1992).

Parece ser que la acción protectora del selenio contra el mercurio disminuye en la parte final de la vida de les delfines (Leonzio et al. 1992).

 

Asociación a metalotioneínas

La detoxificación del mercurio en delfines también se realiza por la compexación a metalotioneínas (MT), proteínas ricas en cisteína capaces de unirse a metales pesados a través de grupos tiol de sus residuos de cisteína (André et al. 1990, Caurant et al. 1996; Cardellicchio et al. 2002b). Aunque no es el mecanismo principal, se observa un máximo de un 10% del mercurio intracelular de los hepatócitos asociado a estas proteínas en ratas (Gerson i Shaikh 1982).

 

CONCLUSIONES

  • La concentración de mercurio varía substancialmente según el tejido y órgano que se consideren, pero sigue el siguiente patrón general: hígado >> pulmón, riñón > músculo. En la piel, melón, blubber y cerebro, toma valores insignificantes.
  • Los niveles del Mediterráneo son más altos que en el Atlántico y Pacífico y toma los valores máximos en la costa francesa, el mar de Liguia y el mar Tirreno.
  • La concentración de mercurio está relacionada con la edad y la longitud, pero no con el sexo.
  • A pesar de que los niveles de mercurio en los delfines listados del Mediterráneo son muy elevados no presentan efectos tóxicos gracias a la detoxificación del metal con selenio y metalotioneínas.

 

REFERENCIAS

  • Andre J, Boudou A, Ribeyre F i Bernhard M (1990). Comparative study of mercury accumulation in dolphins (Stenella coeruleoalba) from French Atlantic and Mediterranean coasts. The Science of the Total Environment 104:191-209
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  • Cardellicchio N, Decataldo A, Di Leo A i Misino A (2002b). Accumulation and tissue distribution of mercury and selenium in striped dolphins (Stenella coeruleoalba) from the Mediterranean Sea (southern Italy). Environmental Pollution 116:265-271
  • Cardellicchio N, Giandomenico S, Ragone P i Di Leo A (2000).Tissue distribution of metals in striped dolphin (Stenella coeruleoalba) from the Apulian coast, Southern Italy. Marine Environmental Research 49:55-66
  • Frodello JP, Roméo M i Viale D (2000). Distribution of mercury in the organs and tissues of five toothed whale species of the Mediterranean. Environmental Pollution 108:447-452
  • Gerson JR i Shaikh ZA (1982). Uptake and binding of cadmium and mercury to metallothionein in rat hepatocyto primary cultures. Biochemistry Journal 208:465-472
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  • Krishna D, Virginie D, Stéphane P i Jean-Marie B (2003). Heavy metals in marine mammals. In: Vos JV, Bossart GD, Fournier M i O’Shea T (Eds.) Toxicology of Marine Mammals. Taylor and Francis Publishers, Washington DC, 135-167
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  • Monaci F, Borrl A, Leonzio C, Marsili L i Calzada N (1998). Trace elements in striped dolphin (Stenella coeruleoalba) from the western Mediterranean. Envirnmental Pollution 99:61-68
  • Palmisano F, Cardellicchio N i Zambonin PG (1995). Speciation of mercury in dolphin liver: a two-stage mechanism for the demethylation accumulation process and role of selenium. Marine Environment Research 40(2):109-121
  • Pompe-Gotal J, Srebocan E, Gomercic H i Prevendar Crnic A (2009). Mercury concentrations in the tissues of bottlenose dolphins (Tursiops truncatus) and striped dolphins (Stenella coeruleoalba) stranded on the Croatian Adriatic coas. Veterinarni Medicina, 54(12):598-604
  • Roditi-Elasar M, Kerem D, Hornung H, Kress N, Shoham-Frider E, Goffman O i Spanier E (2003). Heavy metal levels in bottlenose and striped dolphins off the Mediterranean coast of Israel. Marine Pollution Bulletin 46: 504-512

 

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Mercurio en delfines listados (Stenella coeruleoalba) del Mediterráneo (I): origen y niveles

Después de semanas sin poder escribir una entrada elaborada sobre un tema de cetáceos, os dejo aquí ésta bastante extensa sobre el mercurio en los delfines listados del Mediterráneo. En concreto, trata sobre el origen y los niveles de mercurio en esta especie. En una segunda entrada se hablará del efecto tóxico y la detoxificación de este metal en esta especie. Espero que sea de vuestro interés.  

 

INTRODUCCIÓN

El delfín listado (Stenella coeruleoalba) es un delfínido pelágico pequeño común en aguas temperadas y tropicales de todo el mundo. La longitud mediana de los individuos del Pacífico oeste es de 2,4 metros en machos y de 2,2 m en hembras (Archer y Perrin, 1999), aunque los especímenes del Mediterráneo miden un 10% menos que éstos (Andre et al. 1991). Su dieta se compone principalmente de peces y calamares pelágicos y bentopelágicos (Archer 2009).

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Su rango de distribución es amplio (Archer 2009): se encuentra en el Pacífico Norte y Tropical; en el Atlántico, del norte de Sudamérica hasta a Norteamérica y en el Atlántico Noreste en aguas del Reino Unido; en el Índico; y en el Mediterráneo, donde es la especie más abundante. La figura siguiente muestra su rango de distribución en el Mediterráneo:

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Su estado de conservación a nivel global es de preocupación menor, pero en el Mediterráneo es vulnerable debido a la interacción accidental o no con la pesca (de palangre principalmente, Aguilar 2000), la contaminación y el cambio climático (Otero y Conigliaro 2012).

 

ORIGEN DEL MERCURIO DEL MEDITERRÁNEO

La fuente principal de las elevadas concentraciones de mercurio observadas en los organismos del Mediterráneo son depósitos naturales de mercurio de origen volcánico en muchas regiones de su cuenca, en forma de cinabrio (HgS) (André et al. 1991, Augier et al. 1993, Cardellicchio et al. 2000, Cardellichio et al. 2002b). Además, el uso del mercurio en actividades industriales podría contribuir a aumentar los niveles de mercurio en el mar (Cardellicchio et al. 2002b), aunque su efecto en delfines listados no parece que pueda ser importante por el hecho de ser una especie pelágica y raramente los encontramos cerca de la costa (a 10 km de la fuente, el mercurio vuelve a niveles de fondo, Andre et al. 1991).

 

NIVELES DE MERCURIO EN DELFINES LISTADOS DEL MEDITERRÁNEO

Distribución en los diferentes tejidos

La Tabla 1siguiente muestra la concentración media, la desviación y/o el rango de mercurio total (μg/g peso seco) en el hígado, riñón y músculo de delfines listados en varias localidades del Mediterráneo. Se han seleccionado estos tres órganos para hacer la comparativa porque son los que más se estudian en la bibliografía. De todos modos, hay que tener presente que la comparación de resultados de diferentes estudios se tiene que hacer con cuidado puesto que hay múltiples fuentes de variación como la condición, la edad y el sexo de los individuos, pero también con los métodos de toma de muestras y de medida. A pesar de que en esta tabla sólo constan tres órganos, el análisis siguiente se ha centrado en todos los órganos que han estudiado los diferentes autores mencionados.

  Hígado Riñón Músculo
  Mediana SD (rango) Mediana SD (rango) Mediana SD (rango)
Francia (Andre et al. 1991) 1472 131(4,4-392) 104 153(6,3-806) 63 131(4,5-365)
Francia (Augier et al. 1993) 481 587(68-2271) 62 88(14-341 37 40(7,4-155)
Costa de Apulia (Italia)(Cardellicchio et al. 2002b) 851 128(703-975) 46 9,7(34-59) 49 11(37-65)
Córcega (Frodello et al. 2000) 460 58 49 4 21 2
Tirreno Norte (Leonzio et al. 1992) 324 (13-4400) 65 (5,8-204) 37 (6,5-168)
Italia Oeste (Monaci et al. 1998) 593 1120 44 72 53 65
España (Monaci et al. 1998) 1043 835 63 100 28 73
Israel (Roditi-Elasar et al. 2003) 603 900(6,3-2475) 45 50(8,6-122) 40 32(2,0-95)

Tabla 1. Concentración de mercurio total (en μg/g peso seco) en el hígado, riñón y músculo de delfines listados (Stenella coeruleoalba) de varias localidades del Mediterráneo.

Como puede observarse en la Tabla 1, los niveles de mercurio en delfines listados del Mediterráneo son muy elevados, presentando la máxima concentración de mercurio en el hígado (Andre et al. 1991, Augier et al. 1993, Cardellicchio et al. 2002b, Frodello et al. 2000, Leonzio et al. 1992, Monaci et al. 1998, Pompe-Gotal et al. 2009, Roditi-Elasar et al. 2003). En otros mamíferos marinos, el hígado también es el órgano más contaminado (André et al. 1991, Augier et al. 1993). El segundo y tercer órganos con una concentración más elevada son el riñón y el músculo respectivamente. En los casos en que se ha estudiado la concentración de mercurio total en el pulmón (Augier et al. 1992, Cardellicchio et al. 2002b, Frodello et al. 2000), éste se ha situado como segundo órgano con la concentración más alta. De este modo, se puede deducir el siguiente orden en cuanto a la concentración de mercurio total en delfín listado por los cuatro órganos: hígado >> pulmón > riñón > músculo. Se han encontrado niveles insignificantes de mercurio en la piel, el melón, el blubber y el cerebro (Andre et al. 1991, Augier et al. 1993, Leonzio et al. 1992, Cardellicchio et al. 2002b, Frodello et al. 2000).

Este patrón en las concentraciones de mercurio se puede explicar por las vías de entrada y eliminación del metal en delfines. La elevada concentración en el hígado de los delfines listados del Mediterráneo se debe a que, una vez ingerido el mercurio a través del alimento (que es la vía de entrada principal en el organismo, Augier et al. 1993) o por ingestión de agua (Augier et al. 1993, Frodello et al. 2000), se transporta hasta el hígado y allí se detoxifica y se acumula  (Frodello et al. 2000, Krishna et al. 2003). La elevada concentración en los pulmones se puede explicar por su inhalación de la atmósfera (Cardellicchio et al. 2002b). El riñón, que almacena una fracción importante del metal, está involucrado en su eliminación, lo que explica que se encuentren valores intermedios. Finalmente, la concentración en el músculo se explica por el hecho de ser un tejido donde también se almacena, pero al representar un volumen tan grande, su presencia queda diluida, lo que explica que los niveles sean relativamente bajos.

 

Efecto de la localización geográfica

Los delfines listados del Mediterráneo presentan niveles de mercurio más elevados que los del Atlántico y Pacífico (André et al. 1991, Leonzio et al. 1992, Augier et al. 1993, Monaci et al. 1998, Frodello et al. 2000, Cardellicchio et al. 2002b, Krishna et al. 2003, Roditi-Elasar et al. 2003, Pompe-Gotal et al. 2009). A pesar de que las concentraciones de mercurio encontradas en delfines listados a lo largo de todo el Mediterráneo toman valores similares, los niveles más elevados se encuentran en la costa francesa, el mar de Liguria y el mar Tirreno, seguido por la costa adriática de Croacia (Andre et al. 1991, Augier et al. 1993, Cardellicchio et al. 2000, Cardellicchio et al. 2002b, Pompe-Gotal et al. 2009). La explicación más plausible es la proximidad a los depósitos de cinabrio de Italia central (Monaci et al. 1998, Cardellicchio et al. 2000, Cardellicchio et al. 2002b).

 

Efecto de la edad y el sexo

El mercurio tiende a acumularse con la edad en organismos marinos  (André et al. 1991, Monaci et al. 1998, Roditi-Elasar et al. 2003), de forma que su tasa de crecimiento influye el patrón de acumulación en las especies, lo que significa que también aumenta con la longitud. El patrón de incremento con la longitud se puede explicar muy bien en el músculo (Buffoni et al. 1982, Bernhard 1985): en los jóvenes, al crecer rápido (de 1 m a 1,5 m en 6  meses), la concentración aumenta poco por efecto dilución; cuando el crecimiento decrece, la concentración aumenta y cuando se para a los 2 m (12 años) se acumula en un volumen constante y aumenta mucho más rápidamente.

Por otro lado, no se observa una influencia significativa del sexo en la concentración de mercurio total en los diferentes órganos (Monaci et al. 1998, Cardellicchio et al. 2002b).

 

REFERENCIAS

  • Aguilar A (2000). Population biology, conservation threats and status of Mediterranean striped dolphins (Stenella coeruleoalba). J. Cetacean Res. Manage. 2:17-26
  • Andre J, Boudou A, Ribeyre F i Bernhard M (1991). Comparative study of mercury accumulation in dolphins (Stenella coeruleoalba) from French Atlantic and Mediterranean coasts. The Science of the Total Environment 104:191-209
  • Archer FI i Perrin WF (1999). Stenella coeruleoalba. Mammal. Species 603:1-9
  • Archer FI. Striped Dolphin (Stenella coeruleoalba). Encyclopedia of Marine Mammals. Perrin W, Würsig B i Thewissen JGM. 2ª edició. 1127-1129
  • Augier H, Park WK i Ronneau C (1993). Mercury Contamination of the Striped Dolphin Stenella coeruleoalba Meyen from the French Mediterranean Coast. Marine Pollution Bulletin 26:306-311
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  • Buffoni G, Bernhard M i Renzoni A (1982) Mercury in Mediterranean tuna. Why is their level higher than Atlantic tuna? A model. Thalassia Jugosl. 18:231-243
  • Cardellicchio N, Decataldo A, Di Leo A i Misino A (2002b). Accumulation and tissue distribution of mercury and selenium in striped dolphins (Stenella coeruleoalba) from the Mediterranean Sea (southern Italy). Environmental Pollution 116:265-271
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¿Cómo responden los ecosistemas a la pesca?

De la misma manera que se observan respuestas en los organismos que son objeto de captura por la pesca, los ecosistemas presentan un conjunto de respuestas.

 

Debido a la pesca, los ecosistemas son más fluctuantes. Lo que se observa es que las poblaciones de especies con maduración muy temprana son muy fluctuantes, reduciendo la fluctuación a medida que aumenta la edad de la maduración sexual. Así, las especies de vida larga tienen poblaciones menos fluctuantes pues la cantidad de organismos que hay en un año no es tan dependiente de los organismos del año anterior.

Debido a la pesca, se ve alterada la estructura y funcionamiento de las redes tróficas. Una red trófica es el conjunto de transferencias de energía y materia (alimento) que hay entre los distintos organismos de un ecosistema. La expresión más clara de esta alteración son las cascadas tróficas, que son aquellas situaciones en las cuales los cambios en la abundancia de un depredador tienen efecto en sus presas y también en la abundancia de los niveles tróficos inferiores. Un ejemplo es el que exponen Myers et al. 2007: las capturas por unidad de esfuerzo de tiburones en la costa este de los Estados Unidos se han reducido, lo que ha producido un aumento de la abundancia de sus depredadores, que eran otros tiburones y rayas mesodepredadores (pesan menos de 45 kg). Estos mesodepredadores consumen vieiras y ha producido cambios en su abundancia: mientras que antes de que se reduciesen las capturas de tiburones depredadores su abundancia aumentó porque consumían a los mesodepredadores, a partir del momento en que cayeron sus capturas (las de tiburones)  y aumentó la abundancia de mesodepredadores, la abundancia de vieiras cayó. Este ejemplo se puede ver con más detalle en el esquema siguiente:

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Cambio en el tiempo de las especies de cada nivel trófico: grandes tiburones (parte superior), elasmobranquios mesodepredadores (medio) y vieira (debajo). Fuente: Myers et al. 2007.

 

El tipo de pesca afecta más o menos el hábitat. Por ejemplo, la pesca de arrastre de fondo destruye el fondo marino y modifica las propiedades físicas de los sedimentos, los intercambios químicos entre el agua y el sedimento y los flujos de sedimento (Puig et al. 2012). La imagen siguiente muestra los efectos de la pesca de arrastre de fondo en el fondo marino.

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Para ampliar la información, consulta:

– Ransom A. Myers, Julia K. Baum, Travis D. Shepherd, Sean P. Powers i Charles H. Peterson. 2007. Cascading Effects of the Loss of Apex Predatory Sharks from a Coastal Ocean. Science 30 March 2007:  Vol. 315 no. 5820 pp. 1846-1850. DOI: 10.1126/science.1138657

– Pere Puig, Miquel Canals, Joan B. Company, Jacobo Martín, David Amblàs, Galderic Lastras, Albert Palanques i Antoni M. Calafat. 2012. Ploughing the deep sea floor. Nature, 489, 286-289. doi: 10.1038/nature11410

http://www.scientificamerican.com/article/bottom-trawling-fishing-levels-ocean-bottom/

 

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¿Cómo responden los organismos a la pesca?

En esta publicación nos centramos en las respuestas de los organismos a la pesca. Esta entrada es la segunda entrega de la serie “Impacto de la pesca”. Espero que sea de vuestro interés. Recordaros que en la primera entrada de la serie tratamos la pesca y el estado general de las pesquerías.

 

Las poblaciones de las especies objetivo de pesca y las de capturas accidentales presentan un conjunto de respuestas a la acción pesquera.

La respuesta más obvia de la pesca es la reducción del numero de organismos de la población (Colloca et al. 2011), hasta que no tiene lugar la introducción de nuevos individuos a la pesquería (reclutamiento).

La pesca reduce la talla media de los individuos (Martínez-Muñoz et al. 2010) ya que los pescadores siempre buscan los ejemplares más grandes. Por lo tanto, la pesca reduce la esperanza de vida de los organismos y es menos probable que lleguen a tamaños superiores. De esta manera, la talla de los organismos es proporcional a la presión de la pesca.

Se observa también que los organismos maduran sexualmente antes (Walford 1932) ya que cuando la mortalidad es alta, la selección natural tiende a disminuir la edad de la primera maduración sexual.

La pesca reduce la fecundidad de los organismos (Kjesbu et al. 1998) ya que si la población está muy explotada, el conjunto de la población produce menos huevos. Pero además, como la talla de los organismos y el número de huevos que producen tienen una relación exponencial, como la pesca reduce su tamaño, éstos producen menos huevos.

La pesca puede hacer cambiar la tasa de crecimiento de la población ya que ésta depende de las propiedades físicas del hábitat, la disponibilidad de alimento y del estrés. La pesca produce el aumento de la tasa de crecimiento debido a la disminución de la población por la pesca ya que hay más alimento y menos estrés; lo que permite compensar la reducción de la población.

La pesca también aumenta la supervivencia de la larvas ya que también compiten entre ellas: si hay menos adultos, hay menos larvas.

La pesca hará que las especies que compiten junto a la especie objetivo se vean favorecidas por la reducción de la competencia pues habrá más recursos para ellas. A la vez, se verán favorecidas las especies de las que se alimentaba debido a la disminución de la depredación. Todo hace cambian las relaciones de la red trófico. Este aspecto se explicará más detalladamente en la próxima entrada.

 

Esta entrada está basada en los apuntes tomados en Impacto ecológico de la Pesca, asignatura del Máster en Oceanografía y Gestión del Medio Marino de la Universidad de Barcelona. Para complementar esta información se pueden consultar las referencias del texto.

 

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