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El quebrantahuesos: conservación de un buitre único

El mes pasado nació por primera vez en España un quebrantahuesos en libertad de padres criados en cautividad y reintroducidos en la naturaleza. El quebrantahuesos es la única ave del mundo que se alimenta casi exclusivamente de huesos. Igual que el lince ibérico, es uno de los animales emblemáticos de la Península Ibérica y está en peligro de extinción, por lo que es objeto de diversos programas de conservación y reintroducción. En este artículo te animamos a descubrir más sobre el quebrantahuesos y algunos programas de conservación que se realizan en España.

DESCRIPCIÓN

El quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) es un ave rapaz diurna incluída popularmente en lo que denominamos buitres, aves eminentemente carroñeras o necrófagas, es decir, que se alimentan de animales muertos. A pesar de ello, el quebrantahuesos es bastante distinto al resto de buitres:

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) adulto. )Foto de Jose Luis Ojeda)
Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) adulto. (Foto de Jose Luis Ojeda)

  • Está tan sumamente especializado que el 85% de su alimentación son huesos (osteófago) de mamíferos muertos, como ungulados salvajes (rebecos) y ganado doméstico (cabras, ovejas). Puede tragar huesos de hasta 25 cm, y si son demasiado grandes los coge, se eleva a 20-40 m y los estrella contra las rocas en trozos más pequeños que pueda tragar. Estas zonas se denominan rompederos. También utiliza la misma técnica para romper caparazones de tortugas. Completa la alimentación con pellejos y restos de carne.
  • Es muy grande, con una envergadura alar de hasta 2,8 metros y 7 kg de peso.
  • En general es poco ruidoso: sólo silba si está muy excitado o en época de celo.
  • No presenta la típica cabeza desplumada de buitre. Los buitres tenen poco o nulo plumaje en la cabeza para mantener una óptima higiene después de introducirla en los animales muertos y mancharse de sangre. Debido a su peculiar alimentación, el quebrantahuesos tiene más plumas en cabeza y cuello, siendo característica su “barba” debajo del pico.
  • El plumaje es igual para ambos sexos pero va cambiando con la edad. El típico color rojizo y amarillento de los adultos se debe a su costumbre de bañarse en barro rico en óxidos de hierro, de otro modo tendrían el pecho blanco.

Fases del plomatge del trencalòs, segons Adam i Llopis (2003). (Imatge de © X. Parellada.)
Fases del plumaje del quebrantahuesos, según Adam y Llopis (2003). (Imagen de © X. Parellada.)

En este vídeo (5 minutos, en catalán) se pueden ver quebrantahuesos en vuelo, rompiendo huesos, engulléndolos, criando un pollito en el nido y bañándose en barro.

REPRODUCCIÓN

El quebrantahuesos nidifica en salientes y cuevas naturales de la roca, en las zonas montañosas y escarpadas donde habita. Forma pareja estable durante toda la vida a partir de los 7 años y el ciclo reproductor tiene diferentes etapas:

  • Prepuesta (septiembre-noviembre):  construcción del nido (tapizándolo con ramas, lana, plumas, huesos…), defensa del territorio y actividad sexual.
  • Incubación (diciembre- febrero): ponen uno o dos huevos con 6 días de diferencia. Ambos sexos participan en la incubación durante 53 días.
  • Crianza (marzo-agosto): el pollo más grande acaba matando a su hermano (cainismo) para asegurar la supervivencia. Los padres aportan alimento y cuando el pollo abandona el nido (junio-julio), aprende de ellos a buscar y preparar el alimento hasta su emancipación.
  • Emancipación (enero): desplazamiento (miles de kilómetros) para buscar pareja y regreso al territorio donde nació para criar (instinto filopátrico).

Seguimiento de nidos naturales mediante cámaras. (Foto: FCQ)
Seguimiento de nidos naturales mediante cámaras. (Foto: Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos)

DISTRIBUCIÓN

La subespecie Gypaetus barbatus meridonalis se distribuye por el Sur y Este de África, mientras que Gypaetus barbatus barbatus por el Norte de África y algunas zonas de Eurasia (ver mapa).

En la Península Ibérica se encuentra únicamente de forma natural en los Pirineos (Catalunya, Aragón y Navarra), siendo España el país europeo con más parejas reproductoras censadas (unas 130, datos de 2014).

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Distribución del quebrantahuesos (Gypaetus barbatus). En rojo, zonas donde ha sido reintroducido. (Imagen de Mario, Wikimedia).

AMENAZAS

Las poblaciones de quebrantahuesos están en regresión desde hace años. Está catalogada a nivel mundial como “casi amenazada”  en la Lista Roja de la IUCN y “en peligro de extinción” en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. Las amenazas actuales a las que se enfrentan son:

  • Muerte por envenenamientos (cebos ilegales, consumo de animales envenenados, consumo de restos de munición de caza con plomo –plumbismo-).
  • Muerte por electrocuciones o choques con tendidos eléctricos y aerogeneradores de parques eólicos.
  • Caza directa (ilegal)
  • Pérdida de hábitat y disminución de la eficacia reproductora debido a la humanización del medio (urbanizaciones, actividades deportivas…)
  • Reducción del alimento (ganado en establos, obligación de enterrar los cadáveres…)

Quebrantahuesos muerto por envenenamiento. (Foto: DARPAMN)
Quebrantahuesos muerto por envenenamiento. (Foto: DARPAMN)

CONSERVACIÓN EN ESPAÑA

Debido a la limitada distribución de las poblaciones, su bajo número y la dificultad para colonizar nuevos territorios, en 2014 trece comunidades autónomas firmaron un protocolo para la recuperación del quebrantahuesos en España. Las acción más destacada de este protocolo es el refuerzo de la Estrategia Nacional para la Conservación del Quebrantahuesos en España (iniciado el año 2000) y del  Programa de Cría en Cautividad (2001), con acciones como la revalorización del medio rural, alimentación suplementaria y el apoyo a las prácticas ganaderas tradicionales. Esta estrategia también incluye la reintroducción en zonas históricas donde el quebrantahuesos fue extinguido:

¿QUÉ ES EL HACKING?

El hacking o crianza campestre es una técnica que consiste en la liberación de ejemplares nacidos en cautividad en un área que el ave asimile como su lugar de nacimiento. En caso de éxito, el quebrantahuesos vuelve para asentarse y reproducirse. Esta técnica en inicio no tenía un origen conservacionista, ya que se fue desarrollada por los cetreros en la Edad Medieval. La cetrería (caza con aves rapaces) también se utiliza actualmente para el control de fauna en los aeropuertos o ciudades.

En cetrería la crianza campestre controlada consiste en dejar en una jaula de altura a pollos que pueden alimentarse por sí solos. Se les alimenta sin ser vistos. Al cabo de unos días se les abre la jaula, que utilizan como base  para aprender a volar. Se les sigue alimentando hasta que aprenden a cazar por sí solos y abandonan la jaula, y quedarán fijados como si la jaula fuera su lugar de nacimiento.

Alimentación de un pollo con un señuelo para evitar el contacto humano. Foto: Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos
Alimentación de un pollo con un señuelo para evitar el contacto humano y hacer posible su vida en libertad. (Foto: Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos)

El centro gestionado por la Fundación Gypaetus se basa en la cría natural, con la mínima intervención humana. Los padres crían y alimentan a sus pollos a partir de la segunda semana de la eclosión del huevo. Para hacer el seguimiento de los nidos se utiliza un sistema de videovigilancia.

Desde 2006 han sido liberados 31 quebrantahuesos procedentes de la cría en cautividad, de los que se hace seguimiento mediante transmisores GPS. Actualmente 15 individuos siguen enviando señales (9 murieron y en 7 dejaron de funcionar). Como adelantábamos en la introducción, la buena noticia es que hace 27 días nació el primer pollo resultado de ejemplares liberados (Tono y Blimunda) mediante la técnica del hacking. No olvidéis visitar el Facebook o web de la Fundación Gypaetus para ver imágenes y conocer las últimas noticias sobre la familia.

Para más información, os dejamos con este reportaje sobre el quebrantahuesos y su conservación (El bosque protector. Fauna amenazada, El Quebrantahuesos, 29 minutos).

REFERENCIAS

Mireia Querol Rovira

Rapaces nocturnas: la lechuza, sus leyendas y mitos

Las rapaces nocturnas han sufrido desde tiempos inmemoriales una injusta mala fama, que las ha llevado en algunos casos a ser perseguidas y odiadas. ¿Cuáles son estas supersticiones? ¿Cuál es su estado de conservación? ¿Qué puedes hacer tú por ellas? En este artículo descubrirás a las rapaces nocturnas y a la lechuza común (quizá la especie más arraigada en nuestro imaginario) y las leyendas asociadas a ella.

CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LAS RAPACES NOCTURNAS

Como su nombre indica, las mayoría de rapaces nocturnas (lechuzas, búhos, cárabos…) tienen hábitos nocturnos o crepusculares. Son carnívoras, con unos picos y garras (dos dedos hacia delante y dos hacia detrás) adaptados para desgarrar la carne de sus presas (pequeños mamíferos, aves, reptiles, grandes insectos…).

EL SENTIDO DEL OÍDO

Las rapaces nocturnas tienen generalmente una forma redondeada y una aparente gran cabeza, con las plumas de la cara formando el llamado disco facial. El disco facial hace las funciones de antena parabólica dirigiendo los sonidos hacia las orejas. La apertura de la oreja es de gran tamaño y con un pliegue de piel (halda preaural), que funciona como un pabellón auditivo y es móvil como en algunos mamíferos.

Oído de lechuza norteña (Aegolius acadicus). (Foto tomada de Jim McCormac).
Oreja de lechuza norteña (Aegolius acadicus). (Foto de Jim McCormac).

La posición de cada oreja es asimétrica en algunas especies (uno está más alto que el otro), de modo que algunas -como la lechuza-  pueden localizar presas en la más absoluta oscuridad: una oreja percibe el sonido antes que el otro, con lo que su cerebro puede calcular el lugar exacto donde está la presa (escucha direccional).

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Cráneo de mochuelo boreal (Aegolius funereus) donde se aprecian las aberturas auditivas asimétricas y los anillos escleróticos oculares. (Foto tomada de Jim Williams)

EL SENTIDO DE LA VISTA

La visión de las nocturnas está muy desarrollada. Los ojos, a diferencia de la mayoría de las aves, están en posición frontal, lo que les permite un cálculo perfecto de la profundidad y visión tridimensional. Por contra, son tubulares (no son esféricos como los nuestros) debido al gran tamaño de la córnea y lente, lo que les impide mover los ojos dentro de las cuencas. Además, poseen un anillo óseo protector alrededor de los ojos (anillos escleróticos) que también impiden el movimiento. Para solucionar este problema, son capaces de girar la cabeza hasta 270 grados. Se puede considerar que ven en blanco y negro (perciben mejor cambios de luz que colores), la pupila se dilata muchísimo en condiciones de poca luz (el iris queda oculto) y son las únicas aves en las que el párpado se cierra de arriba a abajo. También poseen un “párpado” transparente que humedece y protege el ojo, llamado membrana nictitante.

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Vision binocular de una rapaz nocturna. Los humanos tenemos un campo de visión de 180 grados (140 de los cuales son visión binocular). (Imagen de The Owl Pages)

EL PLUMAJE

Las rapaces nocturnas, a diferencia de las diurnas, tienen unas plumas de vuelo con una estructura especial, con flecos (barbicelas) en la superfície superior y controno. La fricción entre ellas y con el aire queda amortiguada, consiguiendo un espectacular vuelo silencioso imposible de detectar por las presas.

Pluma de lechuza común y autillo, donde se observan las barbicelas. (Foto tomada de Pedro Montoya).
Pluma de lechuza común (Tyto alba) y autillo (Otus scops), donde se observan las barbicelas. (Foto tomada de Pedro Montoya).

LA LECHUZA COMÚN

La lechuza común o lechuza de campanario (Tyto alba), es inconfundible: posee un disco facial de color blanquecino, muy bien delimitado y con forma de corazón. El dorso es de color gris con manchas doradas y finos puntos blancos y negros.

DISTRIBUCIÓN Y COMPORTAMIENTO

Vive en gran parte del mundo (exceptuando la Antártida, norte y este de Europa y casi toda Asia) en campos depejados, a menudo cultivados. No construye nido, sino que pone los huevos en huecos de árboles, agujeros en la roca o en edificaciones humanas (graneros, buhardillas, masías, castillos, iglesias…).

¿Por qué la lechuza tiene esta fama negativa que ha provocado su persecución en muchos lugares del mundo y de España? Las causas son dispares, alimentadas todas por el miedo humano:

  • Pueden nidificar en lugares abandonados o sagrados como iglesias (algunas con su respectivo cementerio).
  • Hábitos nocturnos
  • Son sendentarias, pueden quedarse en el mismo coto de caza durante años hasta que el alimento escasea.
  • Aspecto fantasmal debido a sus colores y vuelo suave y sigiloso.
  • Por sus vocalizaciones (tienen 17 diferentes) parecidas a gritos humanos y bufidos peculiares. Escucha unas lechuzas defendiéndose en el siguiente vídeo:

LA LECHUZA EN LA CULTURA POPULAR. CREENCIAS, SUPERSTICIONES, MITOS Y LEYENDAS

En la Península ibérica se creía que las lechuzas se bebían el aceite de las lámparas de las iglesias, dejando los santos a oscuras (cuando los verdaderos ladrones eran los sacristanes). Al posarse sobre las lámparas o rozarlas y derramar el aceite, se creía que odiaban la luz, como si fueran espíritus malignos. Así lo atestiguan refranes como “donde hay coruja aceitona hay sacristana ladrona” y su nombre en catalán, òliba, hace referencia a este mito (oli significa aceite). Fueron cazadas y colgadas muertas de las puertas de i glesias y graneros para ahuyentar al fuego y al rayo.

Las vocalizaciones de las lechuzas también se interpretan como anuncios de la muerte, y existe la creencia (sin fundamento alguno) que si se oye una durante varias noches seguidas (cosa nada difícil, dados sus hábitos sedentarios) una persona perderá pronto la vida.

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Lechuza común (Tyto Alba). (Foto de Kerkuil André).

En otras culturas también existen leyendas negativas sobre las rapaces nocturnas en general: en África que son enviadas por brujos para matar gente o demonios malignos que anuncian desastres, en las pampas argentinas que son hermanas del demonio, en Sicilia, muerte o enfermedad, en Chile, brujas que se metamorfoseaban para celebrar aquelarres… por todas estas razones han sido asesinadas y torturadas.

A pesar de ello, las nocturnas también gozan de leyendas agradables (como ser guardianas de las mujeres que mueren, en Australia), aunque el caso más conocido es la representación de Atenea, diosa griega de la sabiduría. Actualmente aún aparece como símbolo de numerosas instituciones o monedas como el euro griego.

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Euro griego. (Fuente: RTVE)

ESTADO ACTUAL DE CONSERVACIÓN Y AMENAZAS

Actualmente la lechuza se encuentra en estado de retroceso y con un futuro incierto debido a las transformaciones introducidas por los humanos en el medio rural, como los cambios de cultivo o el uso de pesticidas y rodenticidas, que causan la muerte de sus presas (ratones) o indirectamente de las aves mismas. Las obras y remodelaciones de edificios donde solían nidificar también interfieren en su reproducción. Suele ser un ave habitualmente atropellada, sobretodo los jóvenes en dispersión. También sufren accidentes debido a las torres y cables de alta tensión. La subespecie canaria (Tyto alba gracilirostris) está desapareciendo por la fragmentación de hábitats y el bajo número de individuos de sus poblaciones.

Lechuza muerta
Lechuza común en un alambre de espinos. (Foto de PacoT).

Está catalogada como “En peligro” en el Libro Rojo de las aves de España y incluida en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas en la categoría “De interés especial”.

¿QUÉ PUEDES HACER TÚ POR LAS LECHUZAS?

Trata de informarte sobre estas magníficas aves y dálas a conocer en tu entorno cercano desterrando falsos mitos, sobretodo si vives cerca de sus zonas de nidificación y alimentación. Si posees cultivos, intenta minimizar el uso de plaguicidas: una pareja de lechuzas comunes cazan de media unos 2000 ratones al año, siendo por lo tanto beneficiosas incluso para los humanos.

Si encuentras una lechuza o cualquier ave herida, hay que recogerla con cuidado (usando una toalla o chaqueta) para evitar herirla o que nos dañe y dejarla en un lugar oscuro y tranquilo dentro de una caja agujereada para que pueda respirar. No hay que alimentarla. A continuación ponte en contacto con un centro de recuperación de fauna salvaje de tu región.

REFERENCIAS

 

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