Arxiu d'etiquetes: apicultura

La abeja asesina: el caso que conmocionó a América

En la década de los 60, la prensa americana se hizo eco de un caso que puso en alerta a medio mundo: la hibridación entre dos abejas de la miel había dado lugar a un nuevo organismo “imparable, agresivo y letal”. La abeja asesina había llegado.

Durante mucho tiempo, este pequeño insecto fue protagonista de múltiples portadas de diarios y revistas, e incluso inspiró algunas películas de terror (como “The Swarm”, de 1978). Pero, ¿en qué momento la ficción superó a la realidad? ¿Qué hay de cierto en esta historia? Te lo explicamos en este artículo.

El origen de las abejas asesinas

Las abejas de la miel más famosas pertenecen a la especie Apis mellifera, la cual se halla ampliamente distribuida por todo el mundo. Todas sus subespecies son originarias de Europa, África y Asia, aunque muchas de ellas (sobre todo las europeas) han sido importadas alrededor del mundo debido a su enorme importancia como polinizadoras y productoras de miel.

Puedes leer más sobre este tema en el post “La vida en familia de las abejas y la apicultura“.

apiario-abejas
La cría de abejas de la miel (apicultura) es una práctica muy extendida en todo el mundo. En América, las abejas de la miel europeas fueron importadas para este mismo fin. Autor: Emma Jane Hogbin Westby, CC en Flickr.

El origen de las abejas asesinas se encuentra en la subespecie A. mellifera scutellata o abeja africana, originaria de África subsahariana y del sudeste de África. A diferencia de las abejas europeas, éstas son muy agresivas. En América, estas abejas hibridaron con abejas de la miel europeas importadas, generando unos híbridos conocidos como abejas africanizadas o brasileñas. Estas abejas híbridas, junto con las abejas africanas originales de la subespecie scutellata y sus descendientes en el continente americano, son las que recibieron el sobrenombre de abejas asesinas.

distribución-abeja_africana
Distribución nativa de la abeja de la miel africana. Fuente: UF/IFAS, Universidad de Florida. Ilustración original de Jane Medley, Universidad de Florida.

¿Cómo y por qué se expandieron?

En los años 50, la importación de abejas europeas a América era una práctica habitual. Sin embargo, mientras que la apicultura funcionaba bien en los EUA, en Sudamérica el rendimiento era bajo debido a la inadaptación de las abejas al clima tropical. Así fue como en el año 1956, el científico brasileño Warwick Kerr propuso la importación de abejas de la miel africanas a Sudamérica, pues sus requerimientos climáticos encajaban perfectamente con el clima de Brasil; aun así, quedaba pendiente solucionar el problema de la agresividad. La idea del Dr. Kerr era obtener una variedad dócil que fuese productiva en climas tropicales mediante la selección artificial y el cruzamiento de abejas africanas y europeas.

Todo habría sido un éxito si no fuera porque algunas abejas experimentales se escaparon durante el proyecto, formando rápidamente nuevas colonias en la naturaleza e hibridándose con abejas europeas (salvajes y en apiarios), dando lugar a las ya mencionadas abejas africanizadas, más agresivas y menos productivas de lo que Kerr esperaba obtener.

Actualmente, estas abejas se encuentran distribuidas por todo el continente americano. En EUA, su límite se halla en los estados sureños, pues su origen tropical frenó su avance hacia el norte.

dispersión-abeja_asesina
El avance de la abeja asesina por el continente americano fue rápido, llegando incluso a los estados sureños de los EUA. Fuente de la imagen: Harvard University Press (86).

Las abejas asesinas de cerca

Morfología

Uno de los problemas a los que se enfrentaban los apicultores era diferenciar a las abejas europeas de las africanas y africanizadas, pues son prácticamente idénticas a simple vista. Sin embargo, su estudio ha permitido constatar dos diferencias: tanto africanas como africanizadas son ligeramente más pequeñas (aprox. 10%) y sensiblemente más oscuras que las europeas. La mala noticia es que aún siguen siendo necesarios análisis morfométricos para diferenciarlas correctamente, sobre todo cuando los genes africanos están más diluidos.

apis_mellifera_scutellata-apis_mellifera_mellifera
A la izquierda, Apis mellifera scutellata o abeja africana; a la derecha, Apis mellifera mellifera o abeja de la miel europea. Autor: Scott Bauer, USDA Agricultural Research Service, United States. Dominio público.

Comportamiento

Las abejas africanas presentan diferencias en determinados rasgos de su comportamiento que las hacen potencialmente más peligrosas que sus parientes europeas:

  1. Más agresivas. La exposición a diferentes presiones ambientales en su hábitat de origen podría ser la causa de esta diferencia: en Europa, tradicionalmente se han seleccionado y criado variedades dóciles y fáciles de gestionar, mientras que en África es habitual la recolección directa de los panales salvajes. Esta práctica, más la presencia de enemigos naturales, podría haber seleccionado individuos con una mayor capacidad para defender el nido.
  1. Ataque masivo. Mientras que las europeas atacan en números no superiores a 10-20 individuos, las africanas lo hacen en grupos de centenares, pudiendo causar entre 100-1000 picadas. Existen evidencias de la producción de feromonas durante el ataque que incitarían a otros individuos a unirse. Por otro lado, el territorio que defienden alrededor del nido es muy superior y el nivel de estímulo que necesitan para iniciar un ataque es más bajo.

1283

bees_mackley_hospital
Los casos de ataques masivos de abejas africanas y africanizadas son poco frecuentes, pero impactantes. Arriba, el granjero Lamar LaCaze fue atacado por una colonia de 70.000 abejas que se había instalado dentro de un antiguo calentador de agua (Fuente: Inside Edition). Abajo, el caso del escalador Robert Mackley, el cual fue atacado durante más de 3 horas cuando quedó atrapado mientras efectuaba una ascensión; recibió alrededor de 1500 picadas (Fuente: Phoenix New Times; autor: Robert Mackley).
  1. Facilidad para formar enjambres. Las colonias de abejas europeas forman enjambres (cuando unas cuantas abejas parten con la abeja reina para formar una nueva colonia) de 1 a 3 veces al año, mientras que las abejas africanas pueden llegar a formarlos hasta 10 veces al año, más aún si se sienten amenazadas.
eixam_abella-assassina
Enjambre de abejas de la miel africanas. Autor: Michael K. O’Malley, Universidad de Florida.
  1. Selección del lugar de nidificación. Las abejas africanas son poco selectivas a la hora de escoger un lugar donde nidificar, de manera que pueden encontrarse en una gran variedad de espacios, sobre todo pequeños: cañerías, cubos de la basura, grietas de edificios, agujeros en el suelo, etc.
Niu-abella_assassina
Una colonia de abejas africanas en el interior de un cubo. Autor: Michael K. O’Malley, Universidad de Florida.
africanized_honey_bee_hive
Nido de abejas africanizadas en las estructuras de una vivienda. Autor: Ktr101, CC.
  1. Usurpación de nidos de abejas europeas. Este es, posiblemente, uno de los aspectos más curiosos de su comportamiento. El proceso tiene lugar muy sutilmente: las obreras de un enjambre de abejas africanas que aterriza en el nido de una colonia de abejas europeas empiezan a intercambiar comida y feromonas con las obreras europeas; de esta manera, las abejas europeas dejan de verlas como intrusas y las adoptan dentro de la colmena. De pronto, en algún momento del proceso la reina europea muere y es sustituida por la reina africana. Así, las abejas europeas son sustituidas por abejas africanas y sus híbridos.

Biología

Aunque la biología reproductiva y el desarrollo de las abejas de la miel es muy parecido, hay algunos rasgos de las africanas que les confieren ciertas ventajas adaptativas respecto a las europeas, hecho que en buena parte explicaría el éxito de su dispersión:

  1. Mayor producción de machos haploides por partenogénesis (zánganos). Éstos forman grandes nubes durante el vuelo reproductor que superan con creces los de los machos europeos. Así, la probabilidad de que las reinas europeas entren en contacto y copulen con machos africanos es muy superior, hecho que favorece a los genes de la subespecie africana.
  1. Desarrollo rápido. Las colonias crecen y se dispersan rápidamente.
  1. Mayor resistencia a patógenos y parásitos. Por ejemplo, a la varroa, al escarabajo de las colmenas Aethina tumida o a las bacterias del género Paenabacilis, los cuales han acabado con muchas poblaciones de abejas europeas en América.
varroa_destructor_on_a_bee_nymph_5048094767-min
Varroa destructor sobre una ninfa de abeja de la miel europea. Autor: Gilles San Martin, CC.

La forma cómo se expresan todos estos caracteres en las abejas híbridas varía en función de la proporción de genes europeos y africanos que presenten, hecho que depende de la distancia al foco original de dispersión. Así, en EUA los híbridos son genéticamente más cercanos a las europeas y generalmente resultan menos agresivos.

¿Son realmente un riesgo para la salud pública?

Tanto el número de picadas que reciben sus víctimas (provocando reacciones anafilácticas incluso en personas no alérgicas), como la ferocidad de su ataque, su gran versatilidad a la hora de escoger un lugar donde nidificar (propiciando su proximidad a zonas urbanas) y su sensibilidad ante cualquier movimiento, ruido o vibración (pudiendo desencadenar la formación de enjambres), son motivos suficientes para considerarlas un peligro para la salud pública.

Sin embargo, los casos más alarmantes de ataques masivos suelen ser hechos aislados, y lo que realmente preocupa a nivel de salud pública son los grupos de riesgo (niños, personas grandes y enfermas o incapacitadas) y los animales domésticos, los cuales tendrían más dificultades para huir y sobrevivir a un ataque, aunque éste no fuera masivo.

A pesar del riesgo potencial que suponen, actualmente la situación está muy controlada gracias a que su estudio y seguimiento han permitido poner en marcha diferentes medidas para tener un buen control de sus poblaciones e, incluso, sacarles provecho. Por ejemplo, en Centro y Sudamérica hace años que las crían para producir miel y polinizar conreos, habiéndose convertido en grandes productores a escala mundial. Para ello, aplican medidas de gestión de los nidos algo diferentes, como dejar que se desarrolle una única colonia por colmena.

warning_killer-bee-area
Cartel en el que se alerta de la presencia de abejas africanizadas; de esta manera, se minimiza el riesgo de entrar en contacto con sus colonias. Esta medida, junto con la detección prematura de individuos y la eliminación de espacios potencialmente colonitzables para evitar el asentamiento de colonias, forman parte de las medidas de prevención para evitar la progressión e interacción con estos organismos. Fuente de la imagen: ALTHEA PETERSON/Tulsa World.

.          .          .

Aunque la “abeja asesina” pueda resultar peligrosa dado el caso, no debería considerársela un mal mayor dada la enorme cantidad de información y control que existe actualmente sobre sus poblaciones. Sin embargo, una vez más se demuestra que la interacción del ser humano en los ecosistemas y la introducción de especies no nativas puede jugar malas pasadas…

REFERENCIAS

  • Calderón, R. A., Van Veen, J. W., Sommeijer, M. J., & Sanchez, L. A. (2010). Reproductive biology of Varroa destructor in Africanized honey bees (Apis mellifera). Experimental and Applied Acarology, 50(4): 281-297.
  • Ellis J., Ellis A. (2012). Apis mellifera scutellata Lepeletier (Insecta: Hymenoptera: Apidae). Entomology and Nematology Department, University of Florida, USA [en linia].
  • Evans, H. E. (1985). “Killer” Bees, The Pleasures of Entomology: Portraits of Insects and the People Who Study Them. Smithsonian Institution, Washington D.C. Pp 83-91.
  • Ferreira Jr, R. S., Almeida, R. A. M. D. B., Barraviera, S. R. C. S., & Barraviera, B. (2012). Historical perspective and human consequences of Africanized bee stings in the Americas. Journal of Toxicology and Environmental Health, Part B, 15(2): 97-108.
  • França, F. O. S., Benvenuti, L. A., Fan, H. W., Dos Santos, D. R., Hain, S. H., Picchi-Martins, F. R., Cardoso J. L., Kamiguti A. S., Theakston, R. D. & Warrell, D. A. (1994). Severe and fatal mass attacks by ‘killer’bees (Africanized honey bees—Apis mellifera scutellata) in Brazil: clinicopathological studies with measurement of serum venom concentrations. QJM, 87(5): 269-282.
  • Neumann, P., & Härtel, S. (2004). Removal of small hive beetle (Aethina tumida) eggs and larvae by African honeybee colonies (Apis mellifera scutellata). Apidologie, 35(1): 31-36.
  • O’Malley, M.K., Ellis, J. D., Zettel Nalen, C. M. & Herrera P. (2013). Differences Between European and African Honey Bees. EDIS.
  • Winston, ML. (1992). Killer Bees: The Africanized honey bee in the Americas. Harvard University Press, Cambridge, Massachutes, USA. 176 pp.

Foto de portada propiedad de Gustavo Mazzarollo (c)/Alamy Stock Photo.

Difusió-castellà

L’abella assassina: el cas que conmocionà Amèrica

A la dècada dels 60, la premsa americana va treure a la llum un cas que posà en alerta mig món: la hibridació entre dues abelles de la mel havia donat com a resultat a un nou organisme “imparable, agressiu i letal”. L’abella assassina havia arribat.

Durant molt de temps, aquest petit insecte va protagonitzar múltiples portades de diaris i revistes, arribant, fins i tot, a inspirar algunes pel·lícules de terror (com “The Swarm”, del 1978). Però en quin moment la ficció va superar la realitat? Què hi ha de verídic en aquesta història? T’ho expliquem en aquest article.

L’origen de l’abella assassina

Les abelles de la mel més famoses pertanyen a l’espècie Apis mellifera, àmpliament distribuïda arreu del món. Totes les seves subespècies són originàries d’Europa, Àfrica i part d’Àsia, tot i que moltes d’elles (sobretot les europees) han estat importades a moltes parts del món degut a la seva importància com a pol·linitzadores i productores de mel.

Pots llegir més sobre aquest tema al post “La vida en família de les abelles i l’apicultura“.

apiario-abejas
La cria d’abelles de la mel (apicultura) és una pràctica molt estesa arreu del món. A Amèrica, les abelles de la mel europees foren importades per aquesta finalitat. Autor: Emma Jane Hogbin Westby, CC a Flickr.

L’origen de les abelles assassines es troba en la subespècie A. mellifera scutellata o abella africana, originària de l’Àfrica subsahariana i del sud-est d’Àfrica. A diferència de les abelles europees, són molt agressives. A Amèrica, aquestes abelles van creuar-se amb abelles de la mel europees importades, generant uns híbrids coneguts com a abelles africanitzades o brasileres. Aquestes abelles híbrides, juntament amb les abelles africanes originals de la subespècie scutellata i els seus descendents al continent americà, són les que van rebre el sobrenom d’abelles assassines.

distriubució-abella_africana
Distribució nativa de l’abella de la mel africana. Font: UF/IFAS, Universidad de Florida. Il·lustració original de Jane Medley, Universitat de Florida.

Com i per què es va expandir?

Als anys 50, la importació d’abelles europees a Amèrica era una pràctica habitual. Ara bé, mentre que l’apicultura funcionava bé als EUA, a Sud-Amèrica el rendiment era baix degut a la inadaptació de les abelles al clima tropical. Així va ser com l’any 1956, el científic brasiler Warwick Kerr proposà la importació d’abelles de la mel africanes a Sud-Amèrica degut a què els seus requeriments climàtics encaixaven perfectament amb el clima brasiler; quedava, però, solucionar el problema de l’agressivitat. La idea del Dr. Kerr era obtenir una varietat dòcil que fos productiva en climes tropicals mitjançant la selecció artificial i l’entrecreuament entre abelles africanes i europees.

Tot podria haver estat un èxit si no fos perquè algunes abelles experimentals van escapar durant el projecte, formant ràpidament noves colònies a la natura i hibridant-se amb abelles europees per donar lloc a les ja mencionades abelles africanitzades, més agressives i menys productives del que Kerr esperava obtenir. Així, els apicultors es trobaven amb què les seves abelles eren a poc a poc substituïdes per híbrids difícils de manipular i potencialment més perillosos.

Actualment, aquestes abelles es troben molt distribuïdes per tot el continent americà. Als EUA, el seu límit es troba als estats surenys, doncs el seu origen tropical va frenar la seva progressió cap al nord.

Expansió-abella_assassina
La progressió de l’abella assassina pel continent americà va ser molt ràpida, arribant fins els estats situats més al sud dels EUA. Font de la imatge original: Harvard University Press (86).

Les abelles assassines de prop

Morfologia

Un dels principals problemes amb què es trobaven els apicultors era distingir les abelles europees de les africanes i les africanitzades, doncs pràcticament no es diferencien a simple vista. El seu estudi, però, ha permès evidenciar dues diferències: tant abelles africanes com africanitzades són lleugerament més petites (aprox. 10%) i sensiblement més fosques que les europees. Tanmateix, continuen sent necessaris anàlisis morfomètrics per diferenciar-les correctament, sobretot quan els gens africans estan més diluïts.

apis_mellifera_scutellata-apis_mellifera_mellifera
A l’esquerra, Apis mellifera scutellata o abella africana; a la dreta, Apis mellifera mellifera o abella de la mel europea. Autor: Scott Bauer, USDA Agricultural Research Service, United States. Domini públic.

Comportament

Les abelles africanes presenten diferències en determinats trets del seu comportament que les fan potencialment més perilloses que les seves parents europees:

  1. Més agressives. L’exposició a diferents pressions ambientals al seus hàbitats d’origen podria ser la causa d’aquesta diferència: a Europa, tradicionalment s’han seleccionat i criat varietats més manses i fàcils de gestionar, mentre que a Àfrica és habitual la recol·lecció directa dels ruscs salvatges. Aquesta pràctica, més la presència d’enemics naturals, podria haver seleccionat individus amb una major capacitat per defensar el niu.
  1. Atac massiu. Mentre que les europees ataquen en números no superiors a 10-20 individus, les africanes ho fan en grups de centenars, podent causar entre 100-1000 picades. Existeixen evidències de la producció de feromones alliberades durant l’atac que incitarien a altres individus a unir-s’hi. Alhora, el territori que defensen al voltant del niu és molt superior i el nivell d’estímul que necessiten per iniciar un atac és molt més baix.

1283

bees_mackley_hospital
Els casos d’atacs massius d’abelles africanes i africanitzades són poc freqüents, però impactants. A dalt, els granjer Lamar LaCaze va ser atacat per una colònia de 70.000 abelles que s’havia instal·lat dins d’un antic escalfador d’aigua (Font: Inside Edition). A baix, el cas de l’escalador Robert Mackley, el qual va ser atacat durant més de 3 hores quan va quedar atrapat mentre efectuava una ascenció; va rebre al voltant de 1500 picades (Font: Phoenix New Times; autor: Robert Mackley) .
  1. Facilitat per formar eixams. Les colònies d’abelles europees formen eixams (quan unes quantes abelles marxen amb l’abella reina per formar una nova colònia) d’1 a 3 cops l’any, mentre que les abelles africanes poden arribar a formar-ne fins a 10 cops l’any, més encara si se senten amenaçades.
eixam_abella-assassina
Eixam d’abelles de la mel africanes. Autor: Michael K. O’Malley, University of Florida.
  1. Selecció del lloc de nidificació. Les abelles africanes són molt poc selectives a l’hora d’escollir un lloc de nidificació, de manera que se’n poden trobar en una gran varietat d’espais, sobretot petits: canonades, cubells de les escombraries, esquerdes de cases, forats al terra, etc.
Niu-abella_assassina
Una colònia d’abelles africanes establerta a l’interior d’un cubell. Autor: Michael K. O’Malley, University of Florida.
africanized_honey_bee_hive
Niu d’abelles africanitzades instal·lat a les estructures d’un habitatge. Autor: Ktr101, CC.
  1. Usurpació de nius d’abelles europees. Aquest és, possiblement, un dels aspectes més curiosos del seu comportament. El procés té lloc molt subtilment: les obreres d’un eixam d’abelles africanes que aterra al niu d’una colònia d’abelles europees comencen a intercanviar menjar i feromones amb les obreres europees; d’aquesta manera, les abelles europees deixen de veure-les com a intruses i les adopten dins del rusc. De cop, en algun moment del procés la reina de la colònia europea mor i és substituïda per la reina africana. Així, les abelles europees són substituïdes per abelles africanes i els seus híbrids.

Biologia

Tot i que la biologia reproductiva i el desenvolupament de les abelles de la mel és molt semblant, hi ha alguns trets de les africanes que els confereixen certs avantatges adaptatius respecte de les europees, fet que explicaria en bona part l’èxit de la seva dispersió a Amèrica:

  1. Major producció de mascles haploides per partenogènesi (abellots). Aquests formen grans núvols durant el vol reproductor que superen amb escreix els dels mascles europeus. Així, la probabilitat que les reines europees entrin en contacte i copulin amb mascles africans és molt superior, fet que afavoreix els gens de la subespècie africana.
  1. Desenvolupament molt més ràpid. Les colònies creixen i es dispersen ràpidament.
  1. Major resistència a patògens i paràsits. Per exemple a la varroa, a l’escarbat dels ruscs Aethina tumida o a les bactèries del gènere Paenabacilis, els quals han acabat amb moltes poblacions d’abelles europees a Amèrica.
varroa_destructor_on_a_bee_nymph_5048094767-min
Varroa destructor sobre una nimfa d’abella de la mel europea. Autor: Gilles San Martin, CC.

La forma com s’expressen tots aquests trets en les abelles híbrides varia segons la proporció de gens europeus i africans que presentin, fet que depèn de la distància al focus original de dispersió. Així, per exemple, als EUA són genèticament més semblants a les europees i generalment resulten menys agressives.

Són realment un risc per a la salut pública?

Amb el número de picades que reben les seves víctimes (provocant reaccions anafilàctiques en persones no al·lèrgiques), la ferocitat de l’atac, la gran versatilitat a l’hora de seleccionar un lloc on nidificar (podent ser més pròximes a zones urbanitzades) i l’especial sensibilitat que presenten vers qualsevol soroll o vibració (podent desencadenar la formació d’eixams), n’hi ha prou per dir que constitueixen un risc per la salut pública.

Tanmateix, els casos més sonats d’atacs massius solen ser fets aïllats, i el que més preocupa a nivell de salut pública són els grups de risc (nens, persones grans i malaltes o incapacitades) i els animals domèstics, els quals tindrien més dificultats per fugir i sobreviure a un atac, encara que aquest no fos tant massiu.

Tot i el risc potencial que poden suposar, actualment la situació està molt controlada gràcies a què el seu estudi i seguiment han permès posar en marxa diferents mesures per tenir un bon control de les seves poblacions i, fins tot, treure’n profit. Per exemple, a Centre i Sud-Amèrica fa anys que les crien per produir mel i pol·linitzar conreus, havent-se convertit en uns grans productors a escala mundial. Per fer-ho, apliquen mesures de gestió dels nius una mica diferents a les habituals, com deixar que es desenvolupi una única colònia per rusc.

warning_killer-bee-area
Cartell en el que s’alerta de la presència d’abelles africanitzades; d’aquesta manera, es minimitza el risc d’entrar en contacte amb les seves colònies. Aquesta mesura, juntament amb la detecció prematura d’individus i a l’eliminació d’espais potencialment colonitzables per evitar l’assentament de colònies, formen part de les mesures de prevenció per evitar la progressió i interacció amb aquests organismes. Font de la imatge: ALTHEA PETERSON/Tulsa World.

.          .          .

Tot i que l'”abella assassina” pot esdevenir perillosa donat el cas, no se l’hauria de considerar un mal major donat a l’enorme informació i control que existeix actualment sobre les seves poblacions. Tanmateix, un cop més es demostra que la interacció de l’ésser humà en els ecosistemes i la introducció d’espècies forànies pot jugar males passades…

REFERÈNCIES

  • Calderón, R. A., Van Veen, J. W., Sommeijer, M. J., & Sanchez, L. A. (2010). Reproductive biology of Varroa destructor in Africanized honey bees (Apis mellifera). Experimental and Applied Acarology, 50(4): 281-297.
  • Ellis J., Ellis A. (2012). Apis mellifera scutellata Lepeletier (Insecta: Hymenoptera: Apidae). Entomology and Nematology Department, University of Florida, USA [en linia].
  • Evans, H. E. (1985). “Killer” Bees, The Pleasures of Entomology: Portraits of Insects and the People Who Study Them. Smithsonian Institution, Washington D.C. Pp 83-91.
  • Ferreira Jr, R. S., Almeida, R. A. M. D. B., Barraviera, S. R. C. S., & Barraviera, B. (2012). Historical perspective and human consequences of Africanized bee stings in the Americas. Journal of Toxicology and Environmental Health, Part B, 15(2): 97-108.
  • França, F. O. S., Benvenuti, L. A., Fan, H. W., Dos Santos, D. R., Hain, S. H., Picchi-Martins, F. R., Cardoso J. L., Kamiguti A. S., Theakston, R. D. & Warrell, D. A. (1994). Severe and fatal mass attacks by ‘killer’bees (Africanized honey bees—Apis mellifera scutellata) in Brazil: clinicopathological studies with measurement of serum venom concentrations. QJM, 87(5): 269-282.
  • Neumann, P., & Härtel, S. (2004). Removal of small hive beetle (Aethina tumida) eggs and larvae by African honeybee colonies (Apis mellifera scutellata). Apidologie, 35(1): 31-36.
  • O’Malley, M.K., Ellis, J. D., Zettel Nalen, C. M. & Herrera P. (2013). Differences Between European and African Honey Bees. EDIS.
  • Winston, ML. (1992). Killer Bees: The Africanized honey bee in the Americas. Harvard University Press, Cambridge, Massachutes, USA. 176 pp.

Foto de portada propietat de Gustavo Mazzarollo (c)/Alamy Stock Photo.

Difusió-català