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¿Es una cigüeña? ¿Es un águila? Es… ¡el secretario!

Alto y elegante, a primera vista el secretario nos recuerda a una cigüeña o grulla: plumaje blanco y negro, patas largas… pero el pico y garras le delatan. Más allá de que todos son aves, poco tienen que ver. ¡Descubre esta particular ave rapaz!

AVES RAPACES

Picos curvados y poderosos, garras curvadas, alimentación carnívora… todos sabríamos reconocer un águila, un buitre, un halcón o una lechuza al tenerlos delante. Las aves rapaces, de presa o de rapiña están especializadas en cazar animales vivos, excepto los buitres (que son carroñeros) y el buitre de los palmares (Gypohierax angolensis) que se alimenta, entre otras cosas, de la pulpa de los frutos de las palmeras oleífera y de la rafia. En ocasiones también roban las presas a otras rapaces, de ahí su nombre. Una vez han matado la presa, procuran evitar las partes indigeribles, pero es inevitable que ingieran piel, pelos, uñas, dientes, huesos… todos estos elementos de difícil digestión serán regurgitados por el pico al cabo de unas horas en forma de bolo, llamado egagrópila (del griego antiguo αἴγαγρος –aígagros-, “cabra silvestre”, y pila, “pelota” o del latín pilus, pelo).

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Egagrópilas de diferentes rapaces nocturnas y su contenido. Fuente

REPRODUCCIÓN

Según la especie, las rapaces construyen el nido sobre el suelo, árboles o rocas, exceptuando las falcónidas y las nocturnas que no construyen nido (utilizan los de otras especies o ponen los huevos en  huecos en los árboles o rocas). Como norma general, las más grandes son maduras sexualmente al cabo de varios años y ponen un solo huevo, mientras que las pequeñas son maduras sexualmente al cabo de un año y ponen más de un huevo. Las hembras de las rapaces cazadoras suelen ser de mayor tamaño que el macho y a diferencia de las nocturnas, en las diurnas el macho también participa en la incubación.

SENTIDOS

“Tener vista de águila” es un dicho que nos da pistas sobre el excepcional sentido de la vista que poseen las rapaces diurnas. Se estima que ven hasta 8 veces con más detalle que un humano y en color, con el que detectan presas o carroña a grandes distancias. Por contra, el sentido más desarrollado de las nocturnas es el oído, con una agudeza auditiva 50 veces superior a la nuestra y visión en blanco y negro. Como en el resto de las aves, el olfato no es muy bueno, exceptuando el buitre aura (Cathartes aura) que lo tiene muy desarrollado.

EL SECRETARIO: UNA RAPAZ DIFERENTE

El secretario (Sagittarius serpentarius) es una accipítrida, del mismo orden (Accipitriformes) que las águilas pescadoras, buitres del Nuevo Mundo, milanos, gavilanes, azores, halcones, ratoneros, águilas, aguiluchos y elanios. Es el único representante de la familia Sagittariidae. En vuelo o a distancia parece más una grulla que un ave rapaz. Tiene unas patas largas y desnudas y dedos más cortos y no tan curvados.

Secretario en el Parque Nacional del Serengeti. Foto: Yoky

Tiene una cresta de plumas negras, las plumas de vuelo también son negras y el resto del cuerpo es gris y blanquecino, tanto en machos como en hembras. En el centro de la cola presenta dos plumas más largas. En los machos las plumas de la cresta son ligeramente más largas. Su cara desplumada, anaranjada y largas pestañas llaman poderosamente la atención (en los jóvenes el color es más amarillento que naranja-rojizo). Puede pesar hasta 4,5 kg, medir 1,5 m de altura (es la rapaz más alta y larga) y 2,2 m de envergadura.

Detalle de la cabeza del secretario. Foto: desconocido.

El origen de su nombre no está claro: se creía que le venía por la corona de 20 plumas que recuerdan a las plumas que llevaban las secretarias británicas del s XIX prendidas de su pelo y usaban para escribir, o a los escribas de la Edad Media, que las llevaban detrás de la oreja. Lo más probable es que su nombre derive de una mala traducción francesa de su nombre árabe: saqr-et-tair (ave cazadora).

ALIMENTACIÓN

Su nombre científico nos da pistas sobre su alimentación: Sagittarius serpentarius,  del latín sagittarius, arquero (por su forma de moverse o por las plumas de su cabeza que recuerdan a flechas) y del latín serpens, entis, de serpiente. En efecto, aunque su dieta incluye insectos grandes, pequeños mamíferos, ranas, lagartijas y tortugas, también depreda serpientes, incluyendo cobras y víboras.

Secretario engullendo una serpiente entera. Fuente

Aunque puede volar, prefiere desplazarse caminando y corriendo. A diferencia de la mayoría de rapaces, no busca sus presas desde el aire. Los adultos suelen cazar por parejas y son capaces de caminar hasta 25-30 kms al día por la sabana africana en busca de sus presas y correr tras animales más rápidos que ellos. Una vez detectada una serpiente, el secretario patea el pasto para hacerla salir y la persigue hasta atraparla. Como todas las rapaces, no la ataca con el pico, sino con las garras: primero la mata o aturde con fuertes patadas, con una fuerza equivalente de hasta 5 veces su peso en una décima de segundo, y luego la engulle entera (referencia). Además, a diferencia de otras aves, mantiene sus ojos abiertos durante el ataque, lo que permite golpear con precisión la cabeza y nuca de su presa. ¿Recuerdas al casuario, otra ave capaz de dar patadas mortales?

No te pierdas este vídeo en el que se ve una pareja de secretarios con sus polluelos y su impecable manera de cazar a cámara lenta:

REPRODUCCIÓN

El secretario es bastante social, en grupos de 2 a 5 individuos, aunque pueden ser solitarios ocasionalmente. El ritual de apareamiento incluye vuelos ondulantes por parte del macho y caídas en picado, unido a llamadas guturales. Macho y hembra también se persiguen con las alas abiertas de manera similar a cuando cazan una presa. Forman parejas monógamas para toda la vida, el apareamiento se produce en el suelo y ocasionalmente en lo alto de los árboles, preferiblemente entre agosto y marzo.

Secretario en el nido con un par de huevos. Foto: Hispalois

Construyen el nido en las ramas de las acacias, que pueden reutilizar año tras año hasta que es demasiado pesado. Ponen de 1 a 3 huevos de color blanco verdoso en intervalos de 2 o 3 días, aunque el pollito más débil suele morir al poco tiempo. Los huevos son incubados principalmente por la hembra, aunque el macho puede participar de la incubación, y dura unos 42-46 días. Los polluelos se pondrán de pie a las 6 semanas y al cabo de poco tiempo sus padres les enseñarán a cazar. Su plumaje es más oscuro y en sucesivas mudas obtendrán el color de los adultos. Vivirán hasta los 15 años como máximo aproximadamente en estado salvaje.

Polluelos de secretario con su plumaje oscuro. Fuente

En este vídeo hecho con una cámara oculta en un nido puedes observar cómo el secretario regurgita el alimento para alimentar a su pollito:

DISTRIBUCIÓN, AMENAZAS Y CONSERVACIÓN

El secretario se distribuye por la sabana y pastizales abiertos africanos (sur del Sáhara) y no es migratorio. Está clasificado como vulnerable por la Lista Roja de la IUCN y aparece en el apéndice II del CITES.

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Distribución del secretario. Fuente: IUCN

A pesar de que algunos ejemplares viven en zonas protegidas como parques naturales, su población está descendiendo probablemente debido a la degradación del hábitat, la alteración, el envenenamiento, la caza y la captura para el comercio. Los depredadores naturales de los pollitos son los cuervos, cornejas, tocos y cálaos, grandes búhos y milanos.

Aunque tradicionalmente es admirado en África, para su conservación hay medidas propuestas como un programa de vigilancia para obtener una estimación de la población y el seguimiento de la tendencia de la especie. Se propone también en las zonas donde la especie está disminuyendo, aumentar la conciencia de las amenazas entre la población local, en particular los ganaderos. También se quiere hacer frente a la captura y el comercio de la especie.

Como curiosidad final, el secretario es el emblema de la República de Sudán, aparece en el escudo de armas de Sudáfrica y en multitud de sellos de diferentes países africanos.

Emblema de Sudán. Fuente

 

Escudo de armas de Sudáfrica. Fuente

REFERENCIAS

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Volver a volar: musculación de aves en rehabilitación

En el momento en que un animal ingresa en un centro de recuperación de especies, comienza una carrera por salvarle la vida, en primer lugar, y devolverlo posteriormente a la naturaleza en condiciones óptimas. En este artículo descubriremos una de las fases más apasionantes, y en ocasiones más difícil, en la rehabilitación de aves rapaces: la recuperación de su capacidad de vuelo. Además, os contaré algunas consideraciones básicas a tener en cuenta si encontráis un ave herida.

¿QUÉ ES UN CENTRO DE RECUPERACIÓN DE ESPECIES?

Sobrevivir, para cualquier especie, ya es un reto… aún más teniendo en cuenta que a las pruebas que la propia naturaleza impone, hay que unir las amenazas que estas especies encuentran derivadas de nuestra particular forma de vivir: veneno, disparos, electrocuciones, atropellos, entre otros, son sólo algunas de las causas de ingreso que se encuentra día a día cualquier centro de recuperación de especies.

Los Centros de Recuperación de Fauna tienen como finalidad la recuperación de ejemplares incapacitados de especies de fauna salvaje, para liberarlos en el medio natural en condiciones óptimas que aseguren su adaptación al mismo y su supervivencia.

Cada vez que un animal silvestre es rescatado y trasladado a un centro de recuperación, comienza un trabajo que suele involucrar a un equipo multidisciplinar durante días, meses, e incluso años… con un único objetivo: devolver al animal su libertad.

El primer paso tras el ingreso del animal es la exploración para determinar su estado y obtener un diagnóstico, con el fin de comenzar a tratarle lo antes posible de forma adecuada. Además, se suelen tomar datos del ejemplar (especie, edad, sexo, datos biométricos). Según la gravedad de su estado, el veterinario podrá optar por mantenerlo en la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos), para un control estricto y aplicación de un tratamiento; trasladarlo a instalaciones de aclimatación o vuelo (en aves); o incluso su liberación directa.

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Búho real (Bubo bubo) con lesión en ala derecha – http://www.verkami.com

Una alimentación específica e hidratación adecuada, así como el manejo teniendo en cuenta las características morfológicas y etológicas de la especie, son muy importantes durante todo el proceso, desde que el animal es recogido hasta que pueda ser finalmente liberado.

RECUPERACIÓN DE LESIONES VS PÉRDIDA DE CAPACIDAD DE VUELO EN AVES RAPACES

Tener una capacidad óptima de vuelo es imprescindible para cualquier ave, pero en el caso de las rapaces lo es aún más si cabe, ya que conseguir presas requiere diferentes tipos de vuelos según la estrategia que hayan adoptado (el mejor estilo de caza para cada especie será el que proporcione mayor cantidad de alimento con el menor gasto energético posible). Así tenemos aves que deben maniobrar en espacios muy reducidos, como el caso de las aves forestales (azor y gavilán); algunas que aprovechan las térmicas (corrientes de aire) para elevarse y desplazarse con el mínimo coste energético (buitres); aves para las que la velocidad en vuelo es crucial para poder alimentarse (azor y gavilán); y otras muchas características que deben tenerse en cuenta.

En lo que respecta a este grupo, su recuperación ante lesiones más o menos importantes supone asumir periodos de inactividad que pueden disminuir de forma considerable su condición física, generando atrofia muscular y algunos problemas circulatorios. Sin embargo, este periodo de inactividad es inevitable en la mayoría de casos, por lo que es importante suministrar una alimentación adecuada según la especie, con un correcto aporte vitamínico, con el fin de mantener una condición corporal que facilite su posterior recuperación. Además, una vez recuperada la lesión, el ave necesitará someterse a una fase de musculación antes de ser liberada.

DESPUÉS DE LA RECUPERACIÓN… ¡AL GIMNASIO!

Para la musculación de aves rapaces se usan diferentes técnicas, todas ellas con el objetivo de incrementar paulatinamente la masa muscular del animal y recuperar sus habilidades de vuelo.

  • Musculación en voladeros convencionales: suele practicarse con bastante frecuencia, ya que sólo es necesario disponer de instalaciones adecuadas y amplias, con posaderos a diferentes distancias y alturas que fomenten el vuelo del ave. Otra ventaja es que pueden mantenerse varios individuos en la misma instalación y se minimiza el estrés por el escaso o nulo contacto humano. Una desventaja que puede presentar este tipo de voladeros es que al no ser vuelos forzados y controlados, la recuperación puede ser lenta y el ave puede acomodarse a realizar vuelos mínimos para llegar únicamente a la zona donde se le proporciona la comida.

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Foto buitres leonados (Gyps fulvus) en voladero convencional – Foto: Patricia, http://www.diariodeburgos.es

  • Musculación mediante fiador: para aves de gran tamaño, que necesitarían instalaciones de gran amplitud, puede usarse esta técnica que consiste en muscularlas en campo abierto con ayuda de “fiadores” (cordeles de gran longitud que tienen un lastre en uno de sus extremos para evitar la huida del ave, el otro extremo sirve para sujetar al ave y se engancha en las “pihuelas”: correas que se colocan en los tarsos). Este tipo de musculación es bastante eficaz y en ella se puede obtener una valoración real de la capacidad de vuelo del ave, además permite un seguimiento del proceso. Las sesiones se inician un par de veces por semana, para ir incrementando hasta realizarlas a diario, aumentando el tiempo y las repeticiones. La desventaja es que supone un estrés mayor para el ave, derivado del transporte al lugar de musculación y manejo durante la sesión. Por ello, es necesario valorar la relación costo (manejo directo, estrés,…) – beneficio (amplitud para ejercitar el vuelo, musculación,…), que puede variar a nivel individual, encontrando ejemplares que se estresan con facilidad frente a otros que se habitúan y toleran cierto manejo. En función de estos factores, se deberá decidir si esta técnica es la adecuada en cada situación.

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Águila Azor-perdicera (Aquila fasciata) en musculación con fiador – http://www.grefa.org

  • Musculación en voladero oval: Los primeros voladeros circulares en el mundo son los voladeros que utilizaban en los Emiratos Árabes, debido a su tradición en cetrería. El voladero oval se compone de un pasillo de musculación que rodea todo el perímetro, y de instalaciones de reposo en el centro, en las que están alojadas las aves. Este pasillo se interrumpe por una cortina correderas para introducir a los ejemplares  en las instalaciones interiores. En el voladero tipo ovalado se consigue en el ave un vuelo continuado en el tiempo y sin pausas. Además, permiten un manejo indirecto durante la entrada/salida del ave de la instalación (a través de trampillas que se accionan desde fuera) y cortinas para cortar el paso, lo que permite disminuir el estrés que suponen otros manejos más directos. En este caso todo el proceso puede ser monitorizado, las sesiones se inician un par de veces por semana, para ir incrementando hasta realizarlas a diario, aumentando el tiempo y las repeticiones.

Los ejercicios de musculación variarán en función de cada especie, debido a sus diferentes cualidades de vuelo, y de la lesión que presenten. Es interesante combinar estos ejercicios con otras medidas como es la utilización de “roederos” (muy utilizados en cetrería, consisten en suministrar al ave cuellos de pollo y otras piezas con carne muy adherida que les obliga a trabajar la musculatura del cuello y miembro pelviano).

QUÉ HACER SI ENCUENTRO UN AVE HERIDA

En caso de encontrar un ave herida recuerda que su manejo puede ser peligroso, tanto para la persona que lo realiza como para el animal herido, pudiendo agravar sus lesiones si no se hace de forma adecuada.

Por ello, debes tener en cuenta varias recomendaciones:

  • Asegúrate de que el animal necesita tu ayuda, ya que en ocasiones se recogen pollos de aves al creer que están abandonadas
  • Utiliza una manta y cógelo con rapidez para evitar daños, al impedir su visión las aves suelen estar más tranquilas aunque debes tener cuidado con las garras y pico, en caso de rapaces, o con el pico si se trata de cigüeña, gaviota, buitre,…
  • Métela en una caja de cartón con agujeros de ventilación y déjala en un lugar tranquilo donde no pueda verte ni oírte.
  • Llama al Centro de Recuperación más cercano para que puedan recoger al animal lo antes posible y puedan indicarte las recomendaciones a seguir
  • No le fuerces a comer ni beber, ya que puede ser perjudicial y puede agravar su situación
  • No intentes curarla ya que debe ser examinada por un veterinario especialista en animales salvajes.

REFERENCIAS

  • Mauro Hernández Segovia, “Rehabilitación de Aves de Presa y Conservación: Aspectos Veterinarios”. Ardeola 39(2), 1992, 49-64.
  • Gustavo Aprile y Claudio Bertonatti,”Manual sobre Rehabilitación de Fauna”. Fundación Vida Silvestre Argentina.
  • Patricia Coppelia Contreras Ovalle, María José Ubilla Carvajal, “Evaluación del Bienestar Animal de Aves Rapaces en Rehabilitación”. Facultad de Ecología y Recursos Naturales, Universidad Andrés Bello.
  • Patrick Reding.”Exercise for Convalescing Raptors”. The Raptor Center, University of Minnesota.
  • Foto de portada: Liberación de lechuza (Tyto alba) – http://www.martioda.org

Sara de la Rosa Ruiz