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El tilacino: nosotros lo extinguimos

Hoy se cumplen 79 años de la muerte del último tilacino conocido, Benjamin, en el zoo de Hobart (Tasmania). El tilacino, lobo marsupial o tigre de Tasmania es uno de los ejemplos clásicos de animales extinguidos por los humanos.  Su fama se debe a su extinción relativamente reciente, a  su anatomía atípica ya que existen imágenes en movimiento del último ejemplar, lo que transmite cierto desasosiego al saber que ya no existe. ¿Quieres conocer sus peculiaridades, las causas de su desaparición y las investigaciones sobre su posible clonación?

EL TILACINO, UN MARSUPIAL

A pesar de sus múltiples nombres, el tilacino (Thylacinus cynocephalus*) no estaba emparentado ni con los lobos ni los tigres (mamíferos placentarios), ya que se trataba de un animal marsupial. Los marsupiales son un infraorden de mamíferos en que la cria nace en una etapa muy temprana de su desarrollo, casi en estado de embrión. Los representantes más conocidos son los canguros, koalas, wallabys, zarigüeyas y bandicuts.

Un dels pocs llops marsupials que es conserven taxidermitzats en el món. Museo nacional de Ciencias Naturales, Madrid. Foto: Mireia Querol
Uno de los pocos tilacinos taxidermizados que se conservan en el mundo. Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. Foto: Mireia Querol

Después de una gestación muy corta, el recién nacido se desplaza hasta uno de los pezones de la madre donde se queda agarrado varios meses. En la mayoría de los marsupiales, los pezones -y por tanto la cría- están protegidos por una bolsa llamada marsupio. Cuando la cría completa su desarrollo, soltará el pezón y saldrá del marsupio a explorar el exterior. Observa en el siguiente vídeo el nacimiento y migración del embrión de un canguro rojo:

DESCRIPCIÓN

El tilacino era originario de Australia y Papúa Nueva Guinea, aunque en el siglo XVII (llegada de los colonos europeos a Oceanía) sólo se encontraba en Tasmania.

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Antigua distribución del tilacino. Mapa de Discover Life

Se trataba de un animal con rasgos físicos de lobo, tigre y canguro debido a la evolución convergente, lo que lo convertía en un caso único y un enigma para la ciencia antes de conocerse su taxonomía. Su pariente más próximo es el diablo de Tasmania (Sarcophilus harrisii).

Tenía aspecto de perro grande con una cola gruesa y rígida. Su peso era de unos 30 kgs de media. El pelaje era corto, de color pardo grisáceo y con 13-20 rayas negras verticales en la parte trasera. Se estima que vivían entre 5 y 7 años en libertad.

Instal·lació d'exemplars dissecats. Foto: South Australian Museum
Instalación de ejemplares taxidermizados. Foto: South Australian Museum

Era capaz de dar saltos bípedos y mantener la postura erguida durante breves lapsos de tiempo. También eran buenos nadadores. La anatomía del tilacino cuando se ponía de pie, con la cola apoyada en el suelo, recuerda al canguro como atestigua la siguiente filmación de 1933:

ALIMENTACIÓN

El tilacino era exclusivamente carnívoro, alimentándose de canguros, emús, wallabies y wombats. Era un cazador solitario y crepuscular, que atrapaba a sus presas mediante emboscadas, ya que no era muy veloz. Podía girar la palma de la pata igual que hacen los gatos. Este mayor movimiento de la pata les habría permitido someter más fácilmente a la presa después de un ataque por sorpresa. Por contra, animales con menor movilidad en la pata, como algunos cánidos, prefieren la persecución a la emboscada y a menudo cazan en manada.

Benjamin abriendo la boca en una respuesta a una amenza similar a un bostezo. Zoo de Beaumaris, foto de David Fleay.
Benjamin abriendo la boca de manera similar a un bostezo en respuesta a una amenza. Zoo de Hobart. Foto de David Fleay.

Otra característica única era la capacidad que tenía para abrir la boca. Dotada de 46 dientes, las potentes mandíbulas podían abrirse en un ángulo de 120 grados, lo que le permitía tragar trozos de carne muy grandes.

La impresionante capacidad bucal del tilacino. Foto: desconocido
La impresionante capacidad bucal del tilacino. Foto: captura de vídeo de David Fleay

Observa en el siguiente vídeo de el último registro en movimiento de Benjamin y su compañero de jaula (1933), de donde se ha obtenido la captura anterior:

Para ver los 7 vídeos que se conservan de este fantástico animal, entra en The Thylacine videos.

REPRODUCCIÓN

Los tilacinos podían reproducirse de junio a diciembre. Nacían de 2 a 4 crías por camada, que pasaban 3 meses en el marsupio pero seguían dependiendo de la leche de su madre 9 meses más. A diferencia de muchos marsupiales, en el tilacino el marsupio se abría hacia la parte trasera del cuerpo.

tilacino embarazada, cria tilacino
Únicas fotografías existentes de hembras de tilacino con el marsupio abultado por una cría. Foto tomada de The Thylacine Museum

EXTINCIÓN

Los aborígenes australianos ya conocían y cazaban el tilacino, como se puede ver en su arte del 1000 a.C. Las primeras posibles huellas de tilacino descubiertas por europeos datan de 1642, aunque no fue hasta 1808 que se hizo una descripción detallada de la especie.

tilacino cazado
Tilacino cazado en 1869. Foto de dominio público

Hay diversas hipótesis que apuntan a la extinción del tigre de Tasmania, en la mayoría, los humanos somos los principables culpables. Igual que pasa actualmente con el lobo en España, el lobo marsupial fue rápidamente acusado de matar ganado, por lo que se ofrecían recompensas por animal abatido y fue objeto de una caza intensiva. Estudios posteriores han concluido que su mandíbula no era lo suficientemente fuerte como para matar una oveja adulta.

Única imatge existen d'un llop marsupial amb una presa. Investigacions recents suggereixen que es tracta d'un muntatge amb un especimen dissecat per donar-li mala fama. Foto de H. Burrell
Única imagen existente de un tilacino con una presa. Investigaciones posteriores sugieren que se tata de un montaje con un especimen disecado para darle mala fama. Foto de H. Burrell (1921)

Con la colonización de Australia, el hábitat y las presas del tilacino se vieron disminuidas drásticamente. También fueron víctimas de especies introducidas en el continente por los humanos, como los perros, zorros y los dingos (subespecie de lobo). Es posible además, que sufrieran algunas enfermedades que los llevaran a la muerte.

ültimo tilacino salvaje cazado por Wilfred Batty. Foto: desconocido (Wikimedia commons)
Último tilacino salvaje cazado por Wilfred Batty (1930). Foto: desconocido (Wikimedia commons)

En 1920 los tilacinos ya estaban al borde de la extinción. En 1930, fue cazado por un granjero el último ejemplar salvaje conocido y el 1933 llegó al zoo de Hobart el apodado Benjamin. En 1936, lo olvidaron fuera de su jaula y no sobrevivió a las gélidas temperaturas de la noche. 59 días antes, había sido aprobada de manera oficial la protección de la especie.

Sólo 128 años después de su “descubrimiento” se extinguió el último tilacino. Foto de David Fleay coloreada por Neitshade

Tras los 50 años que exige la comunidad científica sin ningún avistamiento o prueba de su existencia, el tilacino fue oficialmente declarado extinto por la IUCN en 1986. Muchos dicen haber visto al tilacino e incluso grabado alguno en libertad, pero no hay pruebas definitivas al respecto.

INVESTIGACIÓN ACTUAL

La International Thylacine Specimen Database es una base de datos internacional que recopila todos los registros existentes del tilacino (ejemplares disecados, huesos, fotos, vídeos…). Desde 1999, ha habido intentos de volver el tilacino a la vida mediante técnicas de clonación, que han resultado infructuosos. En 2008 científicos australianos consiguieron extraer ADN de ejemplares conservados en alcohol y activar un gen implantándolo en un embrión de ratón y en 2009 se publicó la secuenciación completa del ADN mitocondrial. El difícil objetivo es activar el genoma completo del tilacino, para tener una posibilidad de real de clonarlo. Pero en caso que suceda, ¿qué implicaciones éticas, económicas y científicas tiene la reaparición de una especie ya extinta? El debate sigue abierto.

*Thylacinus cynocephalus proviene del griego θύλακος (thylakos, “bolsillo”) y κυνοκἐφαλος (kinokefalos, “cabeza de can”).

REFERENCIAS

Mireia Querol Rovira

Los perros nos hicieron más sapiens

Fíjate en el perro que descansa a tu lado mientras lees este artículo o en el Yorkshire Terrier que te has cruzado por la calle. Bulldog Francés, Carlino, Chihuahua, West Highland, Labrador Retriever, Pinscher… a veces cuesta pensar que el ancestro de todas estas razas es el lobo. Es sabido que la gran variedad de razas de perros actuales es debida a la selección artificial por parte de los humanos, pero el debate sigue vivo cuando se intentan responder preguntas sobre el lugar, el momento, el cómo y el porqué se produjo la domesticación del lobo hasta evolucionar en perro. Es más, ¿han influido los perros en nuestra evolución como especie? ¿Por qué tenemos una relación tan estrecha con ellos?

HIPÓTESIS SOBRE EL ORIGEN DEL PERRO

Actualmente es sabido que el ancestro del perro es el lobo (Canis lupus), probablemente de alguna especie ya extinguida. El perro (Canis lupus familiaris) es de hecho, una de las dos subespecies domésticas del lobo; la otra es el dingo australiano (Canis lupus dingo) aunque actualmente se considere salvaje/silvestre.

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Lobo europeo (Canis lupus lupus). Foto de Bernard Landgraf.

Las primeras hipótesis que intentaron explicar el origen del perro, se basaban en la idea de que nuestros antepasados atrapaban cachorros de lobos y los criaban como mascotas. Pero dado que la domesticación es un proceso lento y largo, esta creencia actualmente está prácticamente descartada. ¿Qué nos dicen investigaciones más recientes?

  • Un estudio de 2002 apostaba por un origen asiático (actual China) hace 15.000 años, basado en el análisis de ADN mitocondrial de más de 600 perros.
  • Otro estudio  de 2010  situaba el origen del perro hace unos 12.000 años en Oriente Medio, basado en restos fósiles.
  • En 2013, el análisis de ADN mitocondrial de cánidos prehistóricos. perros y lobos modernos concluyó que la domesticación se produjo hace entre 18.800-32.100 años y en Europa, mucho antes de lo que se había pensado. El perro sería pues el primer ser vivo domesticado por el humano, ya que su origen es anterior a la agricultura. Esto pondría en entredicho la investigación del mismo año que apuntaba a que algunos lobos fueron capaces de metabolizar almidón, y por lo tanto los cereales de los primeros agricultores, cosa que favoreció (entre otras cosas) el acercamiento entre lobos y humanos.

Cánido de Razboinichya, fósil de 33.000 años de antigüedad que persenta rasgos de domesticación. Foto tomada de Plos One.
Cánido de Razboinichya, fósil de 33.000 años de antigüedad que presenta rasgos de domesticación. Foto tomada de Plos One.

Seguramente la agricultura y ganadería influyeron en la evolución del perro, pero el contacto entre humanos y lobos fue cuando aún éramos cazadores y recolectores, antes de la domesticación de animales a priori más provechosos  (vacas, ovejas…). Pero, ¿cómo sucedió?

EL LOBO SE DOMESTICÓ A SI MISMO

La domesticación del lobo es un caso único, pues se trata del único gran carnívoro con el que lo hemos conseguido. Según publica Science en abril de 2015, la mayoría de científicos creen que fueron los lobos quienes se acercaron a los asentamientos humanos por voluntad propia. Los que eran menos tímidos, obtenían más fácilmente alimento de los restos de cadáveres de animales dejados por nuestros antepasados. Con el paso del tiempo, estos lobos sobrevivían más y cada generación era ligeramente distinta a la anterior, cada vez menos temerosos de los humanos, que escogerían los más dóciles hasta llegar a convivir con ellos. Las habilidades sociales de los lobos y la cooperación con los de su especie fueron seguramente características que ayudaron a la cooperación con el ser humano.

Entierro de una mujer y un perro del Neolítico, en Ripoli (Italia). Museo Nacional de Antigüedades de Chieti. (Créditos)
Entierro de una mujer y un perro del Neolítico, en Ripoli (Italia). Museo Nacional de Antigüedades de Chieti. (Créditos)

Con el paso de los miles de años la relación entre humanos y perros ha sido de coevolución (uno ha influido en la evolución del otro y viceversa), hasta el punto de crear lazos afectivos sólo con la mirada, característica que podríamos pensar que es exclusiva de los homínidos. Cuando miras a los ojos de tu perro se libera la misma hormona en ambos (oxitocina) que cuando una madre mira a su hijo.  Si tú también tienes la sensación que tu perro te entiende cuando lo miras, le sonríes, le hablas… al parecer no estás del todo equivocado.

CONSECUENCIAS DE LA CONVIVENCIA CON PERROS EN HOMO SAPIENS

Aunque quizá tu perro sólo sea un animal de compañía/parte de tu familia, actualmente son también utilizados para casi las mismas tareas que de las que ya sacaban provecho los primeros Homo sapiens modernos:

  • Ayuda para la caza: los perros podían rastrear la presa al tener un mejor olfato, perseguirla y acosarla para finalmente matarla nosotros si era demasiado grande para ellos. Además, cabe la posibilidad de que se comunicaran con los humanos con la mirada, siendo así una caza más silenciosa.
  • Búsqueda de alimento enterrado o escondido.
  • Transporte de objetos: los fósiles indican que los primeros perros transportaban objetos a sus espaldas y tiraban de carros.
  • Vigilancia y protección frente a otros depredadores, gracias  a una mejor visión nocturna y sentido del oído.
  • Uso como alimento alternativo si la caza escaseaba.
  • Después de la aparición de la ganadería, para controlar el ganado.

El perro por su parte, también obtenía beneficios de su unión con H. sapiens, sobretodo en forma de alimento fácil de conseguir.

Tassili dogs cave painting
Pintura rupestre en Tassili (Argelia) mostrando una escena de caza con perros.

Una consecuencia importante de la domesticación del lobo es que fue el punto de partida de la domesticación de otros animales: nuestros antepasados entendieron las ventajas que suponía tener cerca animales domesticados para su provecho, iniciándose así la revolución ganadera hace unos 10.000 años.

Además Pat Shipman, antropóloga, ha publicado recientemente un artículo y libro donde apunta la ventaja que supondría para H.sapiens tener perros frente a H. neanderthalensis, contribuyendo incluso a la extinción de estos últimos. Al parecer, las ventajas expuestas arriba de asociarse con perros, no sólo les daba a los primeros sapiens modernos ventaja para competir con otros animales carnívoros por un alimento cada vez más escaso en plena glaciación. También tenía ventaja sobre el hombre de Neandertal, que disponía únicamente de sus propios medios para alimentarse. No sólo desapareció la población neandertal con nuestra llegada a Europa, también lo hicieron los mamuts, leones europeos y búfalos.

Recreaciópn de un campamento neandertal. American Museum of Natural History. Foto de Mireia Querol
Recreación de un campamento neandertal. American Museum of Natural History. Foto de Mireia Querol

Las causas de la extinción de la especie más parecida a la nuestra, la Neandertal, siguen siendo una incógnita. Probablemente las razones sean múltiples, pero casi nunca nos planteamos que “el mejor amigo del hombre” haya contribuido a ello. Que quizá gracias a ellos estés leyendo este artículo y yo escribiéndolo, que estemos aquí como especie.

REFERENCIAS

Mireia Querol Rovira