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Insectos cada vez más pequeños: el fenómeno de la miniaturización

Según apuntan algunos estudios, los organismos multicelulares tienden a hacerse cada vez más pequeños. Este proceso, conocido como miniaturización, es una de las principales tendencias evolutivas de los insectos. La miniaturización es un motor para la diversidad y las innovaciones evolutivas; sin embargo, también conlleva ciertas limitaciones.

En este artículo, te explicamos en qué consiste este fenómeno y te presentamos algunos de los casos más extremos de miniaturización entre los insectos.

¿Por qué los animales son cada vez más pequeños?

Desde hace años, múltiples estudios apuntan que entre los animales multicelulares (todos aquellos compuestos por más de una célula) existe una tendencia bastante extendida a la miniaturización.

La miniaturización es el proceso evolutivo encaminado a la adquisición de cuerpos extremadamente pequeños. El fenómeno de la miniaturización se ha observado en grupos animales muy diversos, por ejemplo:

  • Musarañas (Soricomorpha: Soricidae), mamíferos.
  • Colibríes (Apodiformes: Trochilidae), aves.
  • Diversos grupos de insectos y de arácnidos.

Para saber más sobre insectos gigantes, puedes leer “¡El tamaño sí que importa (para los insectos)!

A lo largo de la evolución, la diversificación y los fenómenos de especiación han dado lugar a innumerables nuevas especies, todas compitiendo por un espacio y unos nichos ecológicos cada vez más limitados. Esta situación es si cabe más extrema en las regiones tropicales, donde las tasas de diversificación son increíblemente altas.

Aprende más sobre el concepto de nicho ecológico leyendo “El espacio vital de los seres vivos“.

Ante una necesidad cada vez mayor de recursos y espacio, la evolución ha dado lugar a fenómenos tan curiosos como la miniaturización: al hacerse más pequeños, los organismos (ya sean de vida libre o parásitos) pueden acceder a nuevos nichos ecológicos hasta el momento no explotados, adquirir nuevas fuentes de alimento y evitar la depredación.

Si bien existen diversos grupos de animales que tienden a la miniaturización, este fenómeno se manifiesta en mayor proporción entre los artrópodos, siendo una de sus tendencias evolutivas más significativas. Por otro lado, los artrópodos ostentan el récord a presentar algunos de los animales multicelulares más pequeños conocidos hasta la fecha; algunos, incluso tan pequeños como… ¡una ameba!

El Récord Guinness de los insectos más pequeños del mundo

Los artrópodos más pequeños de los que se tiene constancia pertenecen a la subclase de crustáceos Tantulocarida, conocidos por ser ectoparásitos de otros crustáceos de mayor tamaño, como copépodos o anfípodos. La especie Tantulacus dieteri es considerada hasta la fecha la especie de artrópodo más pequeña del mundo, con tan solo 85 micrómetros (0,085 milímetros), mucho más pequeño que algunos seres unicelulares.

Sin embargo, los insectos no se quedan atrás.

Mymaridae

Los mimáridos son una familia de avispas de la superfamilia Chalcidoidea propias de regiones templadas y tropicales. Los adultos, usualmente de 0,5 a 1 milímetro de longitud, viven como parásitos de huevos de otros insectos (p. ej. chinches). Debido a su estilo de vida, se los considera de gran importancia en el control biológico de plagas. Además, se encuentran entre los insectos más pequeños del mundo.

Actualmente, el récord al insecto más pequeño del mundo lo ostentan los machos adultos ápteros (sin alas) de la especie de mimárido Dicopomorpha echmepterygis, de Costa Rica, con un tamaño mínimo registrado de 0,139 milímetros. Además de no presentar alas, tampoco tienen ojos ni piezas bucales, y sus patas terminan en una especie de ventosas que les permiten adherirse a las hembras (más grandes y aladas) el tiempo suficiente para fecundarlas. ¡Son más pequeños que un paramecio, un organismo unicelular!

Puedes leer “Microbiología básica (I): el mundo invisible” para saber más sobre organismos unicelulares.

Macho de D. echmepterygis; sin ojos ni piezas bucales, el macho de esta especie vive adherido a una hembra. Link.

No conformes con ostentar este récord, los mimáridos también incluyen el insecto volador más pequeño del mundo: la especie Kikiki huna de Hawaii, con un tamaño aproximado de 0,15 milímetros.

Trichogrammatidae

Igual que los mimáridos, los tricogrammátidos son pequeñas avispas calcidoideas parásitas de huevos de otros insectos, especialmente de lepidópteros (mariposas y polillas). Los adultos de la mayoría de las especies miden menos de 1 milímetro y se distribuyen mundialmente. Los machos de algunas especies son ápteros y se aparean con sus hermanas dentro de los huevos parasitados donde nacen, muriendo poco después sin siquiera abandonar dicho espacio.

El género Megaphragma contiene dos de los insectos más pequeños del mundo después de los mimáridos: Megaphragma caribea (0,17 milímetros) y Megaphragma mymaripenne (0,2 milímetros), de Hawaii.

A) M. mymaripenne; B) Paramecium caudatum. Link.

Los tricogrammátidos presentan uno de los sistemas nerviosos más pequeños conocidos, y el de la especie M. mymaripenne es, hasta la fecha, uno de los más reducidos y especiales del mundo animal: está formado por tan sólo 7400 neuronas sin núcleo, un hecho único hasta la fecha. Durante la fase de pupa, esta especie desarrolla neuronas con núcleos plenamente funcionales que sintetizan proteínas suficientes para toda la etapa adulta del insecto. Al alcanzar la fase adulta, las neuronas pierden el núcleo y se vuelven más pequeñas, lo que ahorra mucho espacio.

Ptiliidae

Los ptílidos son una familia cosmopolita de pequeños escarabajos caracterizada por incluir los insectos no parásitos más pequeños del mundo, pertenecientes a los géneros Nanosella y Scydosella.

Los huevos de los ptílidos son muy grandes en comparación con el tamaño de las hembras adultas, por lo que éstas sólo desarrollan y ponen un único huevo cada vez. Por otro lado, muchas especies experimentan partenogénesis.

Conoce el fenómeno de la partenogénesis leyendo “Inmaculada Concepción… en reptiles e insectos“.

Actualmente, la especie de escarabajo más pequeña conocida y, por consiguiente, la especie de insecto no parásito (de vida libre) más pequeña del mundo, es Scydosella musawasensis (0,3 milímetros), citada de Nicaragua y Colombia.

Scydosella musawasensis. Link (imagen original: Polilov, A (2015) How small is the smallest? New record and remeasuring of Scydosella musawasensis Hall, 1999 (Coleoptera, Ptiliidae), the smallest known free-living insect).

Consecuencias de la miniaturización

La miniaturización conlleva toda una serie de modificaciones anatómicas y fisiológicas, generalmente encaminadas a la simplificación de estructuras. Según Gorodkov (1984), el límite de la miniaturización se encontraba en 1 milímetro, por debajo del cual se producirían grandes simplificaciones que harían inviable la vida multicelular.

Si bien esta simplificación ocurre en ciertos grupos de invertebrados, los insectos han demostrado sobradamente que pueden superar este umbral sin demasiados signos de simplificación (conservando un gran número de células y presentando una mayor complejidad anatómica que otros organismos de tamaño similar), e incluso dar lugar a estructuras novedosas (como el caso de las neuronas sin núcleo de M. mymaripenne).

Aunque los insectos llevan muy bien esto de la miniaturización, hacerse tan pequeño no siempre sale gratis:

  • Simplificación o pérdida de ciertas funciones fisiológicas: pérdida de alas (y, consecuentemente, de la capacidad de vuelo), patas (o modificaciones extremas de las mismas), aparato bucal, órganos sensoriales.
  • Cambios considerables en los efectos asociados a ciertas fuerzas físicas o a parámetros ambientales: fuerzas capilares, viscosidad del aire o tasa de difusión, todos ellos asociados a la reducción extrema de los sistemas circulatorio y traqueal (o respiratorio). Es decir, ser más pequeño altera los movimientos internos de gases y líquidos.

Entonces, ¿la miniaturización tiene límite?

La respuesta es . Aunque los insectos se resisten a él.

Existen varias hipótesis al respecto, cada una con un órgano distinto como elemento limitante. De todos ellos, el sistema nervioso y el reproductivo, además de los órganos sensoriales, son bastante intolerantes a la miniaturización; deben ser lo suficientemente grandes para que sean funcionales. Por debajo de un tamaño crítico, sus funciones se verían comprometidas y, con ellas, la vida multicelular.

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La vida animal multicelular parece no tener freno a la hora de reducirse. ¿Encontraremos algún insecto aún más pequeño? Las investigaciones lo dirán.

Imagen de portada: link.

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El problema de los animales salvajes como animales de compañía

Aunque los primeros animales en los que pensamos como compañeros de vida son los perros o gatos, lo cierto es que desgraciadamente muchas personas deciden tener un animal salvaje o exótico en casa. Cerdos vietnamitas, petauros, fennecs, suricatas, mapaches, monos… ¿Es posible tener en buenas condiciones un animal salvaje en casa, por muy buenas intenciones que tengamos? ¿Cuáles son los problemas con los que nos podemos encontrar? ¿Qué mamíferos salvajes se tienen como mascotas? Te invitamos a seguir leyendo para descubrirlo. 

¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE ANIMAL DOMÉSTICO Y SALVAJE?

Un animal doméstico es aquel que lleva conviviendo con los humanos durante miles de años. Son animales que durante la historia de nuestra especie hemos ido seleccionando artificialmente para obtener beneficios, como alimento, compañía o protección, como los perros, que incluso han coevolucionado con nosotros. La mayoría de animales domésticos no podrían sobrevivir en la naturaleza, ya que no sabrían encontrar alimento o serían presa fácil para los depredadores. Los que sobreviven cuando son abandonados, como algunos perros o gatos, causan graves problemas a la fauna salvaje o incluso a las personas.

 lobo perro dog wolf perro lobo
Algunos animales domésticos, como ciertas razas de perro (derecha), se parecen a sus homólogos salvajes (lobo, izquierda) lo que provoca la falsa idea de que los animales salvajes se pueden domesticar. Foto: desconocido

Y un animal salvaje, ¿qué es? Muchas personas confunden animal salvaje con animal feroz o peligroso. Un animal salvaje  es un animal que no ha sido domesticado, es decir, su especie no ha estado en contacto con las personas (al menos no durante miles de años como los domésticos). El hecho de que algunos animales salvajes no sean peligrosos (o no del todo) para nosotros, que aparezcan en series y películas, algunos famosos los posean y las ganas de tener algun animal “especial” en casa, sigue favoreciendo la compra-venta de estos animales como animales de compañía.

monkey mono capuchino marcel ross friends
El personaje de Ross en la mundialmente conocida serie ‘Friends’ tenía un mono capuchino, del que se tiene que deshacer cuando alzanza la madurez sexual por conductas agresivas. Fuente

¿QUÉ PROBLEMÁTICA CONLLEVA TENER UN ANIMAL SALVAJE EN CASA?

PROBLEMÁTICAS PARA LAS PERSONAS

La principal causa por la que los animales salvajes o exóticos originan problemas para los humanos es el desconocimiento de la especie: algunos tienen dietas muy específicas prácticamente imposibles de reproducir en cautiverio. Otros, pueden llegar a vivir más que el propietario, ser muy ruidosos, ocupar mucho espacio, tener hábitos nocturnos, transmitir enfermedades o ser venenosos. Esto se traduce en dificultades de mantenimiento y cambios de comportamiento del animal, hasta llegar a ser peligroso para su propietario. La consecuencia suele ser el abandono del animal, lo que le causará la muerte, provocará problemas en la naturaleza o altísimos costes de mantenimiento si termina en un centro de recuperación (según Fundació Mona, mantener un chimpancé cuesta 7.000 euros al año. Su esperanza de vida son 60 años: 420.000 euros en total para un solo animal).

Los mapaches sufren cambios comportamentales y pueden llegar a atacar sus propietarios. Fuente

Muchas especies liberadas en la naturaleza terminan siendo invasoras, poniendo en peligro los ecosistemas autóctonos. Si quieres saber la diferencia entre especies introducidas e invasoras, consulta este artículo . Para conocer las amenazas que suponen para los ecosistemas, consulta este otro artículo.

No hay que olvidar tampoco que la compra, venta y tenencia de muchos animales salvajes es totalmente ilegal.

PROBLEMÁTICAS PARA LOS ANIMALES

Los animales deben vivir en un ambiente donde puedan tener cubiertas sus necesidades, tanto físicas como psíquicas. Obviando los animales maltratados físicamente, por muy buena fe, cariño y dinero que se pueda gastar alguien en mantener un animal salvaje, nunca podrá reproducir sus condiciones naturales. Falta de espacio, de contacto con otros animales de su especie, tiempo de búsqueda del alimento, condiciones de temperatura, humedad, luz… el animal no podrá desarrollar su comportamiento normal de especie aunque esté en las condiciones más óptimas de cautiverio.

Las consecuencias que sufrirá un animal que no tiene cubiertas sus necesidades se traducen en problemas de salud (enfermedades, crecimiento deficitario…) y de comportamiento (estereotípias -movimientos compulsivos-, autolesiones, ansiedad, agresividad…).

Un zorro fennec, un animal carnívoro del desierto, en evidente estado de mala salud. Según las redes, porque estaba siendo alimentado con una dieta vegana. Según su propietaria, Sonia Sae, porque es alérgico al polen a pesar que siga esta dieta. Sea como sea, es evidente que en el Sahara las cantidades de polen no tienen nada que ver con las de Europa. Fuente

Finalmente, la consecuencia más grave cuando adquirimos un animal salvaje es que estamos favoreciendo el tráfico de animales, la muerte de miles de ellos durante el transporte hasta nuestra casa e incluso su extinción. El tráfico de animales es la segunda causa de pérdida de biodiversidad de nuestro planeta, por detrás de la destrucción de hábitats.

Los loris perezosos son animales nocturnos y venenosos que se comercializan como mascotas y como la mayoría, se transportan en condiciones pésimas. Conoce más sobre el calvario de los loris visitando blognasua. Foto: Naturama

CASOS CONCRETOS DE MAMÍFEROS SALVAJES COMO ANIMALES DE COMPAÑÍA

PRIMATES

Titís, loris perezosos, gibones de manos blancas, chimpancés, macacos de Berberia… la lista de primates que la gente tiene en cautiverio es casi infinita. Uno de los principales errores que cometen las personas que desean un primate como animal de compañía es creer que tienen nuestras mismas necesidades, sobre todo en primates superiores como los chimpancés. También se confunden sus expresiones con nuestras: lo que muestra la foto no es una sonrisa de felicidad y lo que muestra el vídeo no son cosquillas, sino una actitud de defensa (los loris perezosos tienen veneno en los codos).

Este chimpancé no se está riendo, está asustado. Foto: Photos.com

Muchos primates viven en grupos familiares y las crías necesitan estar con la madre los primeros años de vida, por lo que ya sólo el simple hecho de adquirir una cría de primate conlleva la muerte de todos los adultos de su grupo familiar y problemas psicológicos para el animal. Para conocer la extensa y grave problemática de mantener primates en cautividad te recomendamos encarecidamente leer este artículo.

PETAURO DEL AZÚCAR

Los petauros del azúcar (Petaurus breviceps) tienen aspecto de ardilla, pero en realidad son marsupiales. Tienen una dieta muy específica (insectos y sus deposiciones, savia de eucalipto, néctar…), viven en la copa de los árboles en grupos de 6 a 10 individuos y se desplazan entre los árboles saltando hasta 50 metros con una membrana que les permite planear. Son de hábitos nocturnos, por la noche es cuando más se oyen sus gritos. Resulta evidente que es imposible reproducir estas condiciones en cautiverio, por lo que la mayoría acaban muriendo por deficiencias nutricionales.

Petauro enjaulado. Foto: FAADA

CERDOS VIETNAMITAS

Aunque se trate de una variedad de animal doméstico, los cerdos vietnamitas (Sus scrofa  domestica) de crías son pequeños, pero de adultos pueden llegar a pesar más de 100 kilos, por lo que resulta imposible mantenerlos en un piso. Se han producido tantos abandonos y se han reproducido tanto, que hay poblaciones establecidas por toda España. Se pueden reproducir con los jabalíes y se desconoce si los híbridos son fértiles. No existe ningún centro de recuperación o acogida, por lo que continúan afectando a los ecosistemas autóctonos.

Desde que el actor George Clooney presentó un cerdo vietnamita como animal de compañía, la moda se extendió rápidamente. Fuente

MAPACHES Y COATÍS

Otros mamíferos que, debido a su aspecto agradable, algunas personas intentan tener como mascotas. Los mapaches (Procyon sp) desarrollan conductas agresivas al no tener sus necesidades cubiertas, son destructivos con los objetos del hogar y tienen tendencia a morderlo todo, incluso a las personas. Actualmente en España es ilegal adquirirlos y está catalogado como especie invasora.

Además de la agresividad, una de las conductas más comunes de los mapaches es el ” robo “. Fuente

Los coatís (Nasua sp) están emparentados con los mapaches y, al igual que éstos, de adultos se vuelven agresivos si se mantienen en cautiverio en un domicilio particular. En España también está prohibida su tenencia.

coatí nasua
El coatí, otro mamífero de aspecto amistoso que puede resultar peligroso. Fuente

SURICATOS

Los suricatos (Suricata suricatta) son animales muy sociales que viven en colonias de hasta 30 individuos bajo tierra en la sabana Sudafricana. Suelen hacer agujeros en el suelo para protegerse y son muy territoriales. Por lo tanto, tener un suricato en casa o en un jardín es totalmente inviable. Además, las condiciones climáticas (altas temperaturas y baja humedad) en las que están adaptados no son las mismas que las de un domicilio particular.

Como en el petauro, su alimentación es imposible de reproducir en casa: carne de serpiente, arañas, escorpiones, insectos, aves y mamíferos pequeños… Como los mapaches, no dudan en morder y son animales muy activos.

Suricato con una correa donde se pueden ver sus colmillos. Foto: FAADA

FENNEC

Esta especie de zorro del desierto (Vulpes zerda) también se ha puesto de moda como animal de compañía. A pesar de que su tenencia aún es legal, se ha propuesto varias veces como especie invasora.

La principal razón por la que no se puede tener un fennec en casa son las condiciones climáticas desérticas a las que está adaptado. Vivir en un piso les causa problemas renales y de termorregulación. Además, es un animal nocturno. Los cambios en su ritmo circadiano les comportan problemas hormonales.

Fennec en el desierto. Foto: Cat Downie / Shutterstock

Al igual que las dos anteriores especies, pueden acabar apareciendo problemas de comportamiento y volverse violentos contra el mobiliario o sus propietarios.

ELEFANTES, TIGRES…

Aunque sea increíble, hay personas que tienen un elefante en el jardín de casa y otros tienen felinos, como tigres. A estas alturas no creemos necesario exponer las razones por las que estos animales no tienen cubiertas sus necesidades y el peligro potencial que suponen para sus propietarios y vecinos en caso de fuga.

Dumba, la elefanta que vive en un jardín de Caldes de Montbui. Foto: FAADA

 EN CONCLUSIÓN

Como ya hemos visto, un animal salvaje en cautividad nunca tendrá sus necesidades cubiertas para garantizar su bienestar. Aquí hemos presentado los mamíferos salvajes más conocidos que se tienen como mascotas, pero desgraciadamente la lista no deja de crecer.

Para no favorecer el tráfico de animales y causar sufrimientos innecesarios durante la vida del animal, evita adquirir animales de este tipo, infórmate e informa las personas de tu alrededor, denuncia tenencias irresponsables y en caso de que ya tengas uno y ya no te puedas hacer cargo, contacta con alguna protectora y no lo abandones nunca en la naturaleza.

Mireia Querol Rovira

Conoce a la avispa asiática o “avispa asesina” en 5 puntos

En los últimos años, los reportes sobre especies exóticas invasoras en la Península Ibérica han aumentado de forma alarmante. Uno de los casos más recientes es el de la avispa o avispón asiático, también conocida como la “avispa asesina”, la cual se encuentra bien establecida en casi todo el norte de la península y cuya presencia en la misma ciudad de Barcelona fue confirmada hace pocos días.

¿Qué sabemos sobre esta especie? ¿Por qué recibe el sobrenombre de “asesina”?

1. ¿Cuál es su origen y cómo llegó hasta aquí?

La avispa asiática (Vespa velutina) es una avispa social originaria del sudeste asiático. Su presencia en Europa fue notificada por primera vez en 2004 en el suroeste de Francia, país en el que se encuentra ampliamente extendida actualmente. Según la mayoría de fuentes, es muy probable que hiciera su entrada accidental en el país mediante un barco de carga procedente de China, en el cual habrían llegado avispas reinas hibernantes.

Las asociaciones de apicultores de Guipúzcoa confirmaron su llegada a la Península Ibérica a través de los Pirineos en el año 2010. Y así empezó el periplo de esta especie por el norte de la península: fue detectada en Galicia en el año 2011, en el norte de Cataluña y algunas zonas aisladas de Aragón en 2012, en zonas muy concretas de La Rioja y en Cantabria en 2014 y en Mallorca, en 2015.

Mapa dinámico de José Luis Ordóñez – CREAF (Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals, Catalunya)

Paralelamente, la avispa asiática fue extendiéndose por Italia, Portugal, Alemania, Bélgica, Suiza y, puntualmente, el Reino Unido. Su presencia en Japón y Corea, donde también es invasora, ya había sido confirmada años atrás.

Fue detectada por primera vez en Cataluña en las comarcas situadas más al noreste de la comunidad, concretamente en el Alt Empordà, y en el año 2015 ya se habían detectado casi 100 nidos en toda su franja norte. Actualmente, la avispa asiática se encuentra bien extendida por las comarcas de las provincias de Girona y, en los últimos años, de Barcelona.

El 13 de julio de este mismo año (2018), fue corroborada por la Generalitat de Cataluña la presencia del primero nido de esta especie detectado en pleno centro de la ciudad de Barcelona, cerca del edificio histórico de la Universidad de Barcelona; previamente, también se habían detectado nidos en el Vallès Oriental y en el Baix Llobregat.

2. ¿Cómo la identificamos?

Se trata de avispas de entre 2-3,5 cm. Reinas y obreras presentan un aspecto idéntico salvo por el tamaño, siendo las obreras algo más pequeñas que las reinas.

La avispa asiática se caracteriza por los siguientes rasgos:

  • Tórax totalmente negro.
  • Abdomen principalmente oscuro, salvo por el 4º segmento, que es sobre todo amarillo.
  • Mitad anterior de las patas, negra, y mitad posterior, amarilla.
  • Parte superior de la cabeza, oscura; cara amarillo-rojiza.
Imagen dorsal y ventral de Vespa velutina. Imatge de Didier Descouens, Muséum de Toulouse, CC 3.0.

Si sospechas que pueda tratarse de una avispa asiática y quieres avisar a las autoridades, primero debes asegurarte de que cumple todas estas características. Esto es especialmente importante de cara a preservar especies autóctonas con las que la avispa asiática es fácilmente confundible, como el avispón europeo (Vespa crabro), entre otras.

Vespa crabro. Imagen de Ernie, CC 3.0.

3. ¿Y por qué “asesina”?

La avispa asiática no es ni más peligrosa, ni más venenosa ni más agresiva que otras avispas europeas. Así pues, ¿por qué se la conoce como la “avispa asesina”?

Esta especie caza principalmente abejas melíferas como alimento para sus larvas, las cuales pueden llegar a configurar más del 80% de su dieta; el porcentaje restante estaría compuesto de otros insectos. Las avispas adultas se sitúan en las entradas de las colmenas y cazan las abejas que quedan expuestas, incluso al vuelo. Una sola avispa puede capturar entre 25 y 50 abejas por día, a las que habitualmente descuartizan para quedarse únicamente con su tórax, que es la parte más nutritiva; es por esto por lo que también se las suele denominar “avispas carniceras”.

En Asia, algunas abejas coloniales han desarrollado mecanismos defensivos sorprendentes para librarse de sus depredadores: entre ellos, la formación de enjambres alrededor de la avispa para causarles un choque térmico mediante vibraciones.

En este vídeo, puedes ver como funciona este mecanismo (caso de abejas japonesas y avispón japonés):

En Europa, en cambio, estos mecanismos defensivos no han sido citados o bien utilizan otros que no son tan efectivos contra la avispa asiática como sí lo son contra el avispón europeo, el cual es menos voraz que su pariente asiática y sus nidos, más pequeños. Además, la inexistencia de depredadores naturales que regulen las poblaciones de la avispa asiática en Europa hace más fácil su expansión.

Durante años, distintas asociaciones de apicultores y científicos europeos han denunciado esta situación, pues las pérdidas económicas (producción de miel, cultivos, etc.), ecológicas y ambientales (pérdida de biodiversidad de insectos y plantas) debido a la muerte de las abejas han sido enormes.

4. ¿Cómo son sus nidos y qué debo hacer si detecto uno?

Los nidos de la avispa asiática suelen localizarse en árboles a gran altura (a diferencia del avispón europeo, que nunca los construye en las copas), aunque también se han encontrado algunos en edificios de zonas poco perturbadas y, raras veces, en el suelo. Se trata de nidos esféricos o en forma de pera con un crecimiento continuo a lo largo del año, un único orificio de entrada y salida en su tercio superior desde el que no se aprecian las celdas internas (con un orificio inferior desde el que se aprecian las celdas internas en los de avispón europeo), y que pueden alcanzar hasta 1m de altura y 80 cm de diámetro. Están construidos con un material similar al papel maché que las avispas fabrican mezclando fibras de madera u hojas masticadas y saliva.

Nido de avispa asiática. Imagen de Fredciel, CC 3.0.

En caso de detectar un nido, primero de todo se recomienda precaución y no precipitarse en las conclusiones: no te acerques demasiado (una distancia mínima de 5m), estudia la forma del nido y observa si hay individuos sobrevolándolo. Si encuentras algún ejemplar muerto (¡siempre sin acercarte al nido!), puedes intentar identificarlo. En cualquier caso, lo más recomendable es ser prudente y llamar al servicio de control de plagas del ayuntamiento de tu municipio o al 112 para que vengan a retirarlo.

5. ¿Existen métodos de prevención y control?

Actualmente, los métodos de prevención y control propuestos son, en esencia, los siguientes:

  • Protocolos para una detección de nidos más eficiente.
  • Detección precoz de la avispa mediante la colocación de trampas.
  • Red eficaz para comunicar la presencia de la avispa entre comunidades.
  • Destrucción de nidos.
  • Captura de reinas.
  • Mejorar el tratamiento del hábitat para limitar el asentamiento de la avispa y para mejorar los espacios para el asentamiento de abejas autóctonas.
  • Estudios para introducir posibles enemigos naturales.

En el siguiente enlace puedes descargarte el PDF elaborado por el Gobierno (2014) en el que se detallan estas estrategias y más datos sobre la biología de esta especie.

En los casos de especies invasoras, también es esencial la participación ciudadana. Es el caso de algunas asociaciones de apicultores, como la asociación Gallega de Apicultura (AGA) y su campaña Stop Vespa velutina, que realizan charlas divulgativas sobre esta especie y colocan trampas para controlar sus poblaciones; o los estudiantes de la Universidad de las Islas Baleares, que han desarrollado una aplicación móvil para controlar su expansión.

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Aunque poco a poco se va teniendo más conocimiento sobre esta especie, aún queda mucho trabajo por hacer. Veremos cómo evolucionan sus poblaciones en los próximos años.

Imagen de portada de Danel Solabarrieta en Flickr, CC 2.0.

 

Los insectos sienten a través de las antenas

Los insectos perciben su entorno a través de distintos órganos; entre ellos, las antenas. Las hay de distintas formas y tamaños, y cada grupo presenta unos determinados modelos (algunos con formas realmente sorprendentes). Os invitamos a conocer su origen, funciones y diversidad a través de este artículo.

El origen de las antenas

Las antenas son apéndices pares con función sensorial situados en la parte anterior del cuerpo de los artrópodos. A excepción de los quelicerados (arañas, escorpiones…) y los proturos (grupo dentro de los hexápodos no-insectos), todos los artrópodos, ya sean crustáceos, hexápodos (dipluros, colémbolos e insectos), miriápodos (ciempiés, milpiés) y los extintos trilobites, presentan antenas en su fase adulta.

En los crustáceos, las antenas aparecen en los dos primeros segmentos de la cabeza: un primer par, conocidas como antenas primarias o anténulas, y un segundo par más largas conocidas como antenas secundarias o simplemente antenas. Por lo general, las antenas secundarias son birramias (se dividen en dos ramas principales), aunque algunos grupos de crustáceos han sufrido modificaciones y las presentan uniramias (una sola rama) o reducidas.

Tipos de antenas en los crustáceos. Imagen extraída de Wikipedia (link).

En cambio, el resto de artrópodos tan sólo presenta un par de antenas unirramias. Los hexápodos (como los insectos), los cuales estarían muy emparentados con los crustáceos formando el grupo de los pancrustáceos según apoyan diversos estudios moleculares, sólo habrían conservado el par secundario de antenas propio de los crustáceos.

Según algunos autores, las antenas son verdaderos apéndices; es decir, se formarían durante el desarrollo embrionario a partir de un segmento corporal igual que lo hacen las patas. Sin embargo, este segmento situado en la cabeza habría evolucionado hasta quedar reducido y desplazado, siendo ahora indetectable. Además, y de igual manera que las patas, las antenas también pueden regenerase.

¿Cómo sienten los insectos a través de las antenas?

Y bien, ¿qué quiere decir exactamente este título?

Microscópicamente, las antenas están cubiertas de pequeños pelos que reciben el nombre de sensilas y que nada tienen que ver con el pelo de los mamíferos, pues se componen de quitina (y no de queratina) igual que el resto del cuerpo del insecto.

Imagen de arriba: antena bajo microscopio electrónico. Imagen de abajo: detalle de los diferentes tipos de sensilas. Ambas imágenes extraídas de cronodon.com.

Aunque a simple vista puedan parecer idénticas, existen diferentes tipos de sensilas: las quimioreceptoras presentan un canal en su interior a través del cual captan distintas moléculas que se encuentran en el ambiente (olor, sabor, e incluso feromonas), mientras que las mecanoreceptoras son retráctiles y se hunden al menor contacto o roce (chocar con un obstáculo, viento, etc.) o al cambiar de posición respecto al suelo (en este caso, reciben el nombre de propioceptores).

Es decir, los insectos saborean, huelen, sienten el tacto y se comunican en parte a través de las antenas, lo que les permite recabar información acerca de fuentes de alimento, parejas potenciales (feromonas), enemigos, sustancias peligrosas (por ejemplo, una planta tóxica), lugares donde anidar o rutas migratorias (como en el caso de la mariposa monarca, la cual obtiene mucha información sobre la ruta a seguir a través de las antenas). Otros órganos, como las patas, los palpos e incluso a veces el ovopositor (órgano para depositar los huevos), también contienen células sensoriales.

En el interior y en la base de estas sensilas, existen neuronas sensoriales que conectan con el cerebro; concretamente, una parte conocida como deutocerebro. En el caso de las sensilas quimioreceptoras, las moléculas se unen a unos receptores específicos que envían señales nerviosas a través de estas neuronas al centro cerebral encargado de procesar esta información: el lóbulo antenal. Este lóbulo sería similar al bulbo olfatorio de los vertebrados.

Tipos de antenas en los hexápodos

A excepción de los proturos, que no presentan antenas, los dipluros, los colémbolos y los insectos (hexápodos) desarrollan diferentes tipos de antenas. Éstas se dividen en dos grupos:

  • Antenas de tipo segmentado: colémbolos y dipluros. Cada segmento de la antena presenta un juego muscular que lo mueve de forma independiente.
  • Antenas de tipo anillado o flagelado: insectos. Únicamente el primer segmento situado en la base en unión con la cabeza (el escapo) presenta musculatura propia, por lo que el movimiento de toda la antena depende completamente de esta pieza.

Partes de las antenas en los insectos

Los tres elementos básicos que forman las antenas de los insectos son:

Antena de una avispa inquilina del género Synergus (Hymenoptera). Imagen de Irene Lobato.

1) Escapo: segmento basal que articula con la cabeza y el único con musculatura propia. El espacio situado en la cabeza donde se ancla el escapo recibe el nombre de torulus.

2) Pedicelo: segundo segmento antenal después del escapo. Este segmento es de vital importancia en los insectos dado que en su interior se localiza el órgano de Johnston, un conjunto de células sensoriales. Este órgano está ausente en los hexápodos no-insectos (colémbolos, dipluros).

3) Flagelo: conjunto del resto de segmentos que forman la antena, y que individualmente reciben el nombre de flagelómeros. Dichos flagelómeros están conectados por membranas que permiten su movimiento a pesar de no tener musculatura propia.

¡Mil y una formas de antenas!

A partir de este patrón base (escapo + pedicelo + flagelo), cada grupo de insectos ha desarrollado una o más formas de antenas en función de su forma de vida:

  • Aristadas

Son antenas muy reducidas en forma de saco y una cerca o arista plumosa que nace de su segmento terminal.

Ejemplo: modelo muy extendido entre las moscas (Diptera).

Izquierda: imagen de M. A. Broussard, CC 4.0; derecha: imagen de una mosca de la familia Sarcophagidae de JJ Harrison, CC 1.0.
  • Aserradas

Cada segmento presenta un lateral anguloso o puntiagudo que da a la antena un aspecto de sierra.

Ejemplo: algunos escarabajos (Coleoptera).

Izquierda: imagen de M. A. Broussard, CC 4.0; derecha: imagen de un escarabajo de la familia Chrysomelidae de John Flannery, CC 2.0.
  • Capitadas

Las antenas capitadas se ensanchan abruptamente en su extremo.

Ejemplo: mariposas (Lepidoptera), algunos escarabajos (Coleoptera).

Izquierda: imagen de M. A. Broussard, CC 4.0; centro: imagen de un escarabajo de la especie Platysoma moluccanum de Udo Schmidt, CC 2.0; izquierda: mariposa, dominio público.
  • Claviformes

A diferencia de las anteriores, las antenas claviformes se hacen progresivamente más gruesas en su extremo.

Ejemplo: polillas (Lepidoptera), escarabajos enterradores (coleópteros carroñeros de la familia Silphidae).

Izquierda: imagen de M. A. Broussard, CC 4.0; derecha: escarabajo de la especie Thanatophilus sinuatus (Silphidae) de Wim Rubers, CC 3.0.
  • Estiladas

Similar a las antenas filiformes (ver más abajo), pero con la diferencia que los segmentos terminales se estrechan repentinamente en forma de hilo fino y puntiagudo (el “estilo”), pudiendo presentar setas (pelos) o no.

Ejemplo: moscas braquíceras (Diptera).

Izquierda: imagen de M. A. Broussard, CC 4.0; derecha: imagen de un díptero braquícero de la familia Asilidae de Opoterser, CC 3.0.
  • Filiformes

Es la forma más simple de antenas: alargadas, delgadas y con segmentos de tamaño y forma prácticamente idénticos.

Ejemplo: cucarachas (Blattodea), saltamontes y grillos (Orthoptera), escarabajos longicornes (Cerambycidae, Coleoptera), chinches (Heteroptera).

Izquierda: imagen de M. A. Broussard, CC 4.0; derecha: cucaracha de la especie Periplaneta americana de Gary Alpert, CC 3.0.
  • Flabeladas

De aspecto similar a las antenas pectinadas y a las lameladas (ver más adelante), pero con la diferencia de que las proyecciones laterales de los segmentos son mucho más finas y aplanadas, con un aspecto similar a un abanico de papel y ocupan toda la antena (no sólo los últimos segmentos como en las lameladas). Los machos presentan este tipo de antenas para aumentar la superficie que capta feromonas.

Ejemplo: escarabajos (Coleoptera), avispas (Hymenoptera) y polillas (Lepidoptera).

Macho de escarabajo del género Rhipicera. Imagen de Jean and Fred, CC 2.0.
  • Geniculadas

Presentan una doblez o articulación, hecho que da a la antena un aspecto de articulación de rodilla. El primer segmento antenal (escapo) suele estar antes de la articulación, tras la cual vendrían el resto de segmentos que, en este caso, reciben en conjunto el nombre de funículo.

Ejemplo: algunas abejas y avispas, muy marcado en parasitoides (Hymenoptera), escarabajos curculiónidos (Curculionidae, Coleoptera).

Izquierda: imagen de M. A. Broussard, CC 4.0; derecha: imagen de una avispa parasitoide de la especie Trissolcus mitsukurii, dominio público.
  • Lameladas

Los segmentos terminales se alargan hacia uno de los laterales formando unas proyecciones aplanadas que encajan unas con otras, lo que da a estas antenas un aspecto de abanico.

Ejemplo: escarabajos de la familia Scarabaeidae (Coleoptera).

Izquierda: imagen de M. A. Broussard, CC 4.0; derecha: imagen de un coleóptero de la familia Scarabeidae de dominio público.
  • Moniliformes

A diferencia de las antenas filiformes, los segmentos antenales son más o menos redondos y de tamaño similar, lo que da a la antena un aspecto de collar de perlas.

Ejemplo: termitas (Isoptera), algunos escarabajos (Coleoptera).

Izquierda: imagen de M. A. Broussard, CC 4.0; derecha: imagen de una termita de Sanjay Acharya, CC 4.0.
  • Pectinadas

Los segmentos son alargados en un lateral, dando a la antena un aspecto de peine.

Ejemplo: sínfitos o moscas portasierra (Hymenoptera), avispas parasitoides (Hymenoptera), algunos escarabajos (Coleoptera).

Izquierda: imagen de M. A. Broussard, CC 4.0; derecha: imagen de un coleóptero de la familia Lycidae de John Flannery, CC 2.0.
  • Plumosas

Como su nombre indica, estas antenas parecen plumas, puesto que sus segmentos presentan ramificaciones finas. Al aumentar la superficie antenal, aumenta la capacidad para detectar moléculas en suspensión, como es el caso de las feromonas.

Ejemplo: machos de mosquito (Diptera) y de polilla (Lepidoptera).

Izquierda: imagen de M. A. Broussard, CC 4.0; derecha: macho de una polilla del género Polyphemus de Megan McCarty, CC 3.0.
  • Setiformes

Estas antenas tienen forma de cerda, siendo alargadas y más estrechas hacia su extremo. Similares a las filiformes, pero más finas.

Ejemplo: efemerópteros (Ephemeroptera), libélulas y caballitos del diablo (Odonata).

Izquierda: imagen de M. A. Broussard, CC 4.0; derecha: imagen de una libélula, dominio público.

Puedes leer más sobre ellas en este y este enlace, o ver la galería de fotografías de antenas de John Flannery.

Imagen de portada de Jean and Fred, CC 2.0.

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Si conoces más tipos de antenas o alguna curiosidad acerca de sus funciones, ¡no dudes en dejar un comentario!

¿Qué pasaría en un mundo sin abejas?

En los últimos años, la idea de un mundo sin abejas ha trascendido numerosas esferas sociales; así, lo que antes preocupaba únicamente a los científicos ha pasado a ocupar un puesto de relevancia entre los temas de actualidad. Tanto es así, que a finales de 2017 la Unión Europea decidió tomar cartas en el asunto a fin de evitar este trágico desenlace.

¿Por qué sería un problema que desaparecieran las abejas? ¿y cuáles son las medidas tomadas por la Unión Europea ante esta problemática?

Sobre el DDT y Rachel Carson

El uso de pesticidas ha formado parte de las prácticas agrícolas desde hace miles de años. Inicialmente, era común el uso de sustancias orgánicas e inorgánicas sin adulterar, como los compuestos de sulfuros, mercurio o arsénico. Sin embargo, su elevada toxicidad los llevó al desuso. A mediados del siglo XX, concretamente en la década de 1950, se disparó la aplicación de pesticidas sintéticos, siendo el DDT la máxima expresión del uso indiscriminado de un insecticida hasta la fecha. Dada su acción generalista y su supuesta baja toxicidad directa en plantas y mamíferos, era usado en todo tipo de ámbitos: para eliminar los insectos en el hogar, fumigar jardines o controlar plagas agrícolas.

Arriba, portada de un folleto sobre el DDT publicado en 1947 por el Departamento de Agricultura de EUA (fuente). Abajo, niños en una piscina rociados con DDT como estrategia para combatir la polio, la cual se creía que era transmitida por un mosquito (fuente).

El DDT resultaba muy efectivo ante insectos vectores de enfermedades mortales como la malaria, la fiebre amarilla o el tifus, hecho que lo convirtió en otro miembro más de la familia.

El uso indiscriminado de este y otros pesticidas, sin embargo, empezó a generar problemas graves de salud en humanos y en el medio ambiente, ya que muchos de estos productos se bioacumulaban y contaminaban el suelo, las plantas y sus semillas, e impactaban finalmente en niveles superiores de las redes tróficas (mamíferos, aves, peces, etc.). El uso indiscriminado de pesticidas y sus terribles consecuencias fueron denunciados por Rachel Carson en su publicación “Silent Spring” (Primavera Silenciosa), distribuida en 1962.

Silent Spring, de Rachel Carson (fuente).

Desde Carson a los neonicotinoides

Desde que Rachel Carson denunciara el uso abusivo de pesticidas, el mundo ha presenciado el nacimiento de nuevas sustancias para combatir las plagas agrícolas. Desde entonces, el rumbo de las investigaciones ha sido obtener productos menos tóxicos y más selectivos a fin de minimizar los impactos sobre la salud humana y ambiental. ¿Podríamos decir que ha sido un éxito?

Sí…y no. Si bien su uso dejó de ser tan indiscriminado y se apostaba por el uso de productos más selectivos, aún había algunos frentes abiertos. Frentes que seguirían presentes hasta la actualidad.

Entre 1980 y 1990, las empresas Shell y Bayer empezaron a trabajar en la síntesis de un nuevo surtido de pesticidas para dar solución a las resistencias que los insectos habían generado a ciertas sustancias usadas hasta la fecha: los neonicotinoides. Los neonicotinoides son una familia de insecticidas con una estructura molecular similar a la nicotina que actúan directamente sobre el sistema nervioso central de los insectos, revolucionarios por su elevada especificad sobre estos organismos y su baja toxicidad en mamíferos y aves en comparación a sus predecesores más famosos (organoclorados, como el DDT, y carbamatos). El neonicotinoide más usado a nivel mundial es el imidacloprid, siendo además uno de los pesticidas más usados actualmente.

Sin embargo, más allá de hacerse famosos por su efectividad, los neonicotinoides empezaron a levantar polvareda por su supuesta relación con la desaparición de las abejas.

¿Cómo afectan estos pesticidas a las abejas?

Desde hace ya algunos años (aprox. 2006 en adelante) que los neonicotinoides están en el punto de mira de los científicos al tratarse de unos de los principales sospechosos de la desaparición de las abejas. Sin embargo, no ha sido hasta la actualidad que se ha reconocido algo que la comunidad científica llevaba denunciando desde hace años: que los neonicotinoides causan un impacto mayor del que se creía.

Abejas muertas delante de una colmena. Imagen de dominio público.

A diferencia de otros pesticidas que permanecen en la superficie de las plantas, diversos estudios afirman que los neonicotinoides son asimilados por sus tejidos, acumulándose en raíces, hojas, flores, polen y néctar; por otro lado, las semillas tratadas con estos productos liberan residuos en forma de polvo que se distribuyen por el aire y las plantas que derivan de éstas acumulan una mayor cantidad de pesticida (tal y como comenta Nature en esta publicación). Esto hace que las abejas (entre otros insectos polinizadores) estén expuestas a elevados niveles de residuos, tanto en los propios campos como en las zonas circundantes en las que se alimentan. Estos mismos estudios han revelado, aunque con menor respaldo, que estos productos pueden llegar a persistir y acumularse en el suelo, pudiendo afectar a futuras generaciones de cultivos.

Los efectos negativos sobre las abejas que se han asociado a los neonicotinoides son, entre otros:

  • Alteración del sistema inmune, menor capacidad para sobrevivir al invierno y menor capacidad reproductiva (tanto individual como colonial), afectando especialmente al éxito reproductivo en abejas solitarias (según este reciente estudio publicado en Science).
  • Posible alteración sobre los hábitos y las rutas de búsqueda de alimento (desorientación) tanto en abejas solitarias como coloniales, así como sobre la comunicación entre miembros de abejas coloniales.
  • Efectos negativos potenciados por interacción con otros pesticidas.
  • Contribución al CCD (Colony Collapse Disorder). Este fenómeno se caracteriza por la desaparición masiva de las abejas obreras de una colonia, las cuales dejan atrás a la reina junto con alimento, sus larvas y algunas abejas que cuidan de ellas. Este fenómeno ha sido registrado numerosas veces a lo largo de la historia, el último de los cuales en EUA en 2006, cuando una gran cantidad de colonias de abejas melíferas (Apis mellifera) empezaron a colapsar (hasta el 2013, se estima la pérdida de hasta 10 millones de colmenas, casi 2 veces más de lo que es considerado normal). El CCD es un fenómeno multifactorial, en el que la acción de los pesticidas sólo sería uno de tantos.

A los efectos negativos de los pesticidas se le unen el cambio climático (cambios en los regímenes hídricos y de temperatura), menor cantidad de alimento y los cambios en el uso del suelo.

¿Qué ocurriría si desaparecieran las abejas?

Las abejas coloniales son las más famosas entre las abejas; sin embargo, sólo suponen un modesto porcentaje dentro de la gran diversidad de abejas conocidas, muchas de las cuales son formas solitarias que construyen sus nidos en pequeñas cavidades. La importancia ecológica de las abejas solitarias es igual o mayor que la de las abejas melíferas y, sin embargo, el efecto que los neonicotinoides tienen sobre ellas está mucho menos estudiado. En conjunto, las abejas son de los organismos polinizadores más eficientes.

Abeja solitaria entrando en su nido. Imagen de dominio público.

Según este estudio realizado en territorio alemán y publicado en PLOS One a finales del 2017, gran parte de la diversidad y hasta un 75% de la biomasa de insectos voladores (incluyendo numerosos polinizadores) habría disminuido en las últimas tres décadas debido a la interacción de numerosos factores, valores que podrían extrapolarse a casi todo el mundo.

¿Qué pasaría si las abejas, tanto coloniales como solitarias, desaparecieran?

  • Desaparición de cultivos. La producción de muchos cultivos, como la de árboles frutales, frutos secos, especias y algunos aceites, depende completamente de los polinizadores. Las abejas serían, entre ellos, los más importantes.
  • Disminución de la diversidad y biomasa de plantas salvajes. Hasta un 80% de plantas salvajes dependen de la polinización por insectos para reproducirse, como es el caso de muchas aromáticas. La disminución de superficie vegetal conduciría a graves problemas de erosión y desertización.
  • Menor reciclaje de nutrientes del suelo. Con la desaparición de las plantas, el lavado y deposición de nutrientes del suelo iría a la baja.
  • Menor control biológico de plagas. Algunas abejas solitarias son parasitoides de otras abejas solitarias y de otros grupos de insectos (enemigos naturales); su ausencia podría disparar la recurrencia de ciertas plagas.
  • Efectos negativos sobre niveles tróficos superiores. Posiblemente, la desaparición de las abejas se traduzca en una disminución de la diversidad y biomasa de algunas aves que incluyen a las abejas en su dieta. Esto sin contar con los consiguientes efectos en cadena dentro de las redes tróficas.
  • Desaparición de productos derivados, como la miel o la cera.

La UE prohibe el uso de neonicotinoides

Dada esta situación, distintos gobiernos han tratado de limitar desde hace algunos años el uso de pesticidas como parte de las acciones para frenar el declive de las poblaciones de abejas y las consiguientes pérdidas económicas. Por poner algunos ejemplos, desde 2006 la biomasa de abejas melíferas ha disminuido un 40% en EUA, un 25% en Europa desde 1985 y un 45% en Reino Unido desde 2010, según datos publicados por Greenpeace.

Hasta la fecha, las medidas más restrictivas simplemente limitaban el uso de los neonicotinoides en ciertas situaciones o épocas del año. Pero a principios de 2018, la UE, tras la elaboración de un minucioso informe basado en más de 1500 estudios científicos realizado por la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), decidió prohibir definitivamente el uso de los tres neonicotinoides más usados en un periodo máximo de 6 meses en todos sus estados miembros tras demostrar que dañaban a las abejas: imidacloprid, clotianidina y tiametoxam.

¿Se cumplirán los objetivos de este informe? Habrá que esperar…

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Aunque lentamente, la lucha contra el uso abusivo de los pesticidas va dando sus frutos. Sin embargo, habrá que ver si el vacío dejado por algunos productos es llenado con otros o si se apuesta por adoptar modelos agrícolas más amistosos con el medio ambiente.

Imagen de portada obtenida de [link].

¿Por qué los perezosos son tan lentos?

De aspecto simpático, los perezosos llaman la atención por ser los mamíferos más lentos del mundo, tener pelo verde y unas garras dignas de película de terror. ¿Te atreves a descubrir más?

¿QUIÉNES SON LOS PEREZOSOS?

Los perezosos son animales de costumbres arborícolas (habitan las selvas húmedas de Centro y Sudamérica) y es por ello que podríamos confundirlos con un primate. En realidad pertenecen a un grupo muy diferente, dentro del mismo orden en el que se incluyen los osos hormigueros y tamandúes (Orden Pilosa). Son también parientes (aunque un poco más lejanos) de los armadillos. Actualmente las seis especies existentes se clasifican en perezosos de dos dedos y perezosos de tres dedos, aunque se conocen muchas especies extintas (algunas de ellas gigantes).

Perezoso de tres dedos (Bradypus variegatus). Foto: Stefan Laube

Tienen las patas provistas de garras en forma de garfio que les permiten colgarse perfectamente de las ramas, hasta quedan sujetos si se duermen colgando. Pero por el suelo se arrastran con torpeza con las garras de las patas delanteras, que son más fuertes. El perezoso de tres dedos, además, es un buen nadador.

A diferencia de osos hormigueros y tamandúes, tienen la cara redondeada y no presentan dientes delanteros. Los dientes traseros funcionan como trituradores y crecen continuamente.

Son de hábitos solitarios.

Perezoso de dos dedos (Choloepus hoffmanni). Foto: Masteraah

CAMUFLAJE CASI PERFECTO

Los perezosos se caracterizan por tener un grueso y áspero pelaje, de colores que van del marrón grisáceo al marrón oscuro, negro e incluso blanquecino. Este color, sumado a la lentitud de sus movimientos les permite pasar desapercibidos. En caso de peligro, se quedan quietos y si son descubiertos por sus depredadores propinan un golpe con sus grandes garras.

A pesar de todo, el pelaje de los perezosos puede presentar un color verdoso, debido a algas que crecen entre los pelos. El pelaje externo también es hogar de animales como garrapatas, ácaros, escarabajos e incluso polillas.

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Perezoso en el que se observa el cambio de color de su pelaje a verde, debido a las algas que crecen encima suyo. Foto: desconocido.

REPRODUCCIÓN

Después del apareamiento, la gestación del perezoso dura 5-6 meses. Nace una sola cría, que se cuelga de la panza de su madre gracias a sus garras bien formadas. Mamará durante un mes, después del cual permanecerá agarrada a la madre para aprender los patrones de alimentación.

Perezoso con su cría. Foto: John Martin

¿QUÉ COMEN?

A diferencia de sus parientes, que se alimentan principalmente  de insectos como hormigas o termitas, los perezosos son folívoros o filófagos, es decir, se alimentan de hojas, brotes y yemas de los árboles (en especial de la Cecropia). Algunas especies complementan su dieta con insectos y con las algas de su pelaje.

Perezoso de tres dedos (Bradypus variegatus) comiendo. Foto: Christian Mehlführer

Se desplazan muy lentamente por los árboles con sus garras en forma de gancho mientras se alimentan. Vivir en los árboles también les resulta una buena estrategia para evitar a sus depredadores (anacondas, águilas arpías, pumas y jaguares, humanos…).

Además de esta lentitud, sus músculos son pequeños y débiles para el tamaño de su cuerpo (tienen un 30% menos de masa muscular que otros mamíferos de su tamaño). Su metabolismo también es extremadamente lento comparado con el de otros mamíferos, tanto es así que su temperatura corporal es baja (unos 30ºC). Los perezosos de tres dedos tienen el metabolismo más lento de todos los mamíferos y los de dos dedos ocupan el tercer lugar, por detrás del oso panda.

¿POR QUÉ SON TAN LENTOS?

Observa en este vídeo los lentos movimientos del perezoso:

Los perezosos son tan lentos que tardarían cinco minutos en cruzar una calle de anchura estándar. Debido a que su alimentación es casi exclusivamente folívora, la energía que obtienen de las hojas es muy escasa. Las hojas apenas tienen energía y la poca que tienen, es muy difícil de extraer. Como todos sabemos, la misma cantidad de carne aportaría más energía. Otros animales herbívoros suplementan su dieta vegetal con frutos secos o fruta, que dan un aporte extra de energía, pero el perezoso no lo hace.

Para contrarrestar este inconveniente, los perezosos presentan dos adaptaciones principales:

  • Estómago muy grande (un tercio de su cuerpo) con varias cámaras para extraer el máximo de energía de las hojas. Ésto conlleva digestiones de cinco o siete días, incluso semanas.
  • Utilización mínima de la energía, que se traduce en no moverse mucho y en utilizar poca energía para el mantenimiento de su temperatura corporal. Para alimentarse sin consumir mucha energía, viven casi permanentemente en los árboles y sólo bajan a tierra una vez a la semana, para defecar o cambiar de árbol si no pueden moverse por las ramas al árbol de al lado. La mayor parte de su tiempo lo emplean en comer, descansar o dormir.

IMPORTANCIA ECOLÓGICA

Los perezosos son grandes dispersadores de semillas y fertilizan el suelo con sus excrementos.

Como se ha comentado antes, en el pelaje de los perezosos viven algas y polillas, entre otros seres vivos. La relación simbiótica que establecen es fascinante. Los perezosos solo bajan de los árboles una vez a la semana para defecar. En ese momento, las polillas depositan sus huevos en las heces del perezoso; las larvas de polilla que salgan de ellos se alimentaran de las heces. Una vez adultas, las polillas vuelan hacia el pelaje del perezoso, donde vivirán y se aparearán. Las polillas muertas serán descompuestas por los hongos que viven en el pelaje, y las transformarán en amonio, fosfatos y nitratos que ayudarán a crecer a las algas. Según se cree, el perezoso complementa su dieta con estas algas, ricas en biolípidos y otros nutrientes.

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Relación simbiótica de perezosos, algas, hongos y polillas (clic para ampliar). Fuente: ver imagen

Además,  las especies de micro y macroorganismos que viven en su pelaje tienen sustancias contra bacterias, células cancerosas y parásitos como Plasmodium, responsable de la malaria y Trypanosoma, responsable del mal de Chagas.

ESTADO DE CONSERVACIÓN

De las seis especies conocidas, según la Lista Roja de la IUCN los perezosos de  tres dedos Bradypus pygmaeus y Bradypus torquatus se encuentran en “peligro crítico” de extinción y “vulnerable”, respectivamente. El resto están en “preocupación menor”. Como suele ser habitual, la destrucción del hábitat es la principal amenaza a la que se enfrentan los perezosos actualmente. Debido a su lentitud, son afectados rápidamente por la destrucción de los bosques que conlleva el avance urbano o son atropellados al intentar cruzar las carreteras.

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Perezoso cruzando una carretera. Foto: Ian D. Keating

A pesar de que son totalmente inofensivos, algunas personas también los agreden o matan pensando que son peligrosos.

Desgraciadamente, su cara simpática y aspecto dócil ha llevado a algunas personas a tenerlos como mascotas. Nunca nos cansaremos de decirlo: los animales salvajes no son mascotas. Fuera de su hábitat no se pueden cubrir sus necesidades físicas, nutricionales ni psicológicas. Además, su extracción de la naturaleza es traumática (suelen matar a la madre para capturar a las crías) y el transporte y almacenamiento se dan en condiciones insalubres.

Perezoso enjaulado. Foto: desconocido
Perezosos enjaulado. Foto: desconocido

La protección de su hábitat y leyes a favor de los perezosos son las acciones de conservación prioritarias, además de la existencia de centros de rescate de perezosos heridos o huérfanos.

Cría de perezoso rescatada. Foto: Becca Field

¿QUÉ PUEDES HACER TÚ?

La educación es el pilar más importante para empezar a respetar la naturaleza. Informa a las personas de tu alrededor de las características únicas de estos animales, explica que no son peligrosos para evitar agresiones hacia ellos y hazles comprender el sufrimiento que les supone vivir encerrados como mascotas. Si vives en una zona donde hay perezosos, llama a las autoridades si ves alguno en peligro, intentando cruzar la carretera, por ejemplo.

Si quieres profundizar en el tema, puedes visitar la lección TED-Ed sobre los perezosos, en la que está inspirado este artículo.

Mireia Querol Rovira

Foto de portada: Getty

¿Cómo se comunican los cetáceos?

No podemos imaginar nuestras vidas sin comunicación, pero no somos la única especie animal que utiliza la comunicación como una forma de intercambiar información. En este post, explicaremos cómo es la comunicación de los cetáceos. 

¿CÓMO SE COMUNICAN LOS CETÁCEOS?

Dado que hay especies altamente sociales entre los cetáceos, es esencial comprender el papel que desempeña la comunicación en la regulación de las interacciones sociales en ellos. Cuando pensamos en la comunicación, generalmente solemos asociarla con la comunicación acústica, y, de hecho, ésta es la forma principal para los cetáceos; pero existen otros tipos, como la comunicación química, visual o táctil.

LA COMUNICACIÓN ACÚSTICA: LA MÁS IMPORTANTE

La comunicación acústica es la forma más importante de comunicación en los cetáceos y la razón es que la transmisión del sonido en el agua es muy rápida. Incluye tanto la vocal como la no vocal. En algunas especies puede ser muy compleja, ya que algunos de ellos tienen dialectos.

Debido al hecho de que los cetáceos dependen del sonido, algunas actividades como las prospecciones sísmicas pueden interferir en su comportamiento y amenazar su supervivencia.

COMUNICACIÓN NO VOCAL

La comunicación no vocal consiste en producir sonidos sin utilizar el aparato vocal, como el uso de aletas o aletas para golpear la superficie del agua, golpes con la mandíbula, rechinar los dientes o emitir burbujas. Al golpear con la cola, los cetáceos transmiten la presencia de una amenaza o angustia.

El breaching es el comportamiento típico de la mayoría de los cetáceos en el cual saltan vigorosamente en el aire. El sonido originado puede viajar varios kilómetros y se cree que es un mecanismo de espaciamiento, para mantener el contacto acústico o para informar sobre la estimulación sexual, la ubicación de alimento o una respuesta a una lesión o irritación. También puede ser una manera de eliminar los parásitos y la piel muerta. Se necesitan más estudios sobre el propósito del breaching.

LA COMUNICACIÓN VOCAL EN CETÁCEOS ES MUY COMPLEJA

Considerando la comunicación vocal, odontocetos y misticetos son muy diferentes. Por este motivo, los vamos a explicar por separado.

MISTICETOS

El sonido de las ballenas barbadas tiene una función social, como mantener el contacto cuando están a largas distancias, llamadas de unión, avisos sexuales, saludos, espaciamiento, amenazas e identificación individual. Es probable que utilicen el sonido como una forma de sincronizar actividades biológicas o conductuales, como la alimentación o la reproducción. Puedes leer más sobre la comunicación de las ballenas aquí.

Los científicos están de acuerdo en que hay tres (más uno) tipos de sonidos en los misticetos:

  • Gemidos de baja frecuencia (1-30 segundos, 20-200 Hz). Estos sonidos pueden ser tonos puros, como en el caso de los rorcuales comunes (Balaenoptera physalus) o sonidos complejos con estructura armónica. Estos sonidos se utilizan en la comunicación a larga distancia. Por ejemplo, los gemidos a 20 Hz de las ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae) pueden atravesar la mayoría de los obstáculos y recorrer cientos de kilómetros para llegar a sus congéneres para la comunicación. Se ha sugerido que, sin obstáculos, este tipo de sonidos puede viajar de polo a polo. Asombroso, ¿verdad? Puedes escuchar la llamada del rorcual común aquí.
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Rorcual común (Balaenoptera physalus) (Foto: Circe).
  • Thumps o knocks cotos (< 1 segundo, < 200Hz). Estos sonidos son producidos por ballenas francas (Eubalaena sp), ballenas de Goenlandia (Balaena mysticetus), ballenas grises (Eschrichtius robustus), rorcuales comunes y rorcuales aliblancos (Balaenoptera acutorostrata).  Se relacionan estos sonidos con contextos sociales y actividad.  Aquí puedes escuchar a una ballena gris.
  • Chirridos y silbidos (> 1kHz, <0.1 segundos). Estos sonidos son producidos por la mayoría de las ballenas.
  • Canciones de ballenas jorobadas. Aquí puedes escchar algunas canciones de ballenas jorobadas:

ODONTOCETOS

Según los científicos, los sonidos de los odontocetos pueden dividirse en dos categorías:

  • Sonidos pulsados. Todos los cetáceos dentados producen este tipo de sonidos y se pueden usar para la ecolocación (la producción de ondas de sonido de alta frecuencia y la recepción de ecos para localizar objetos e investigar el entorno) o la comunicación.echolocation, dolphin, ecolocalizacion, delfines, comunicacion odontocetos, odontocete communicationEcolocación en delfines.

Se pueden subdividir en dos categorías:

  • Trenes de pulsos o clics. Los trenes de clics consisten en secuencias de pulsos acústicos (50 μs, 5-150kHz) repetidos a lo largo del tiempo. Están relacionados con la ecolocación. Las especies pueden tener una composición espectral amplia, como en los delfines mulares (Tursiops truncatus), o tener una composición de banda estrecha, como en los narvales (Monodon monoceros). En este tipo de sonido pulsado, los animales producen de 1-2 a centenares de clics por segundo. Puedes escuchar los clics del delfín mular aquí.
  • Pulsos explosivos (20-100 kHz). Estos trenes de pulsos de alta velocidad de repetición consisten en producir un pulso cada menos de 5 μsegundos, que los humanos escuchan como un sonido continuo. Tienen funciones comunicativas y sociales. En este vídeo, puedes escuchar estos sonidos en un encuentro agresivo entre delfines:

  • Sonidos tonales de banda estrecha (silbidos) (5-85kHz). Se cree que los silbidos se producen solo con fines de comunicación y no todos los odontocetos los producen. Debido a que son sonidos de baja frecuencia, estos sonidos pueden viajar distancias más largas que los sonidos pulsados. Algunas especies, como los delfines mulares, pueden producir silbidos y clics al mismo tiempo, lo que permite mantener la comunicación y la coordinación durante la búsqueda de alimentos por ecolocación. Incluso en algunas especies, como los delfines mulares, existen silbatos firma; es decir, un silbido tan distintivo que sirve para identificar al animal, como si fuera su nombre. ¿Quieres saber más sobre los silbatos firma? Mira el vídeo:

COMUNICACIÓN QUÍMICA EN CETÁCEOS

La comunicación química incluye el olor y el sabor. A pesar de que es importante en los mamíferos terrestres, en los mamíferos marinos es limitado.

El sistema olfatorio en los cetáceos es casi inexistente, ya que no hay nervios, bulbos y tractos olfativos en odontocetos adultos y se reducen en gran medida en los misticetos adultos. Además, todos los cetáceos cierran sus espiráculos bajo el agua.

Por otro lado, el gusto es más importante. Por ejemplo, los delfines mulares tienen la capacidad de discriminar soluciones agrias, dulces, amargas y saladas. Sin embargo, son menos sensibles a las diferentes concentraciones de sal, lo que es una adaptación al medio marino.

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Los delfines mulares (Tursiops truncatus) pueden discriminar soluciones agrias, dulces, saladas y amargas (Foto: NASA, Creative Commons).

Otras especies, como las belugas (Delphinapterus leucas), liberan feromonas para alarmar a sus compañeros y, con sangre en el agua, escapan rápidamente o se excitan desproporcionadamente.

COMUNICACIÓN VISUAL

La visión bajo el agua está limitada por los niveles de luz, la materia orgánica y la profundidad. Las señales visuales pueden ser de diferentes tipos, como las características dimórficas sexuales, las posturas corporales y los patrones de coloración, que son simples; o más complejas como secuencias de comportamientos, que indican un contexto, especie, edad, sexo o condición reproductiva.

Para los cetáceos, las señales visuales son una alternativa a la comunicación acústica cuando los animales están cerca. En el caso de los odontocetos, las exhibiciones visuales consisten en comportamientos, coloración y rasgos morfológicos.

Por ejemplo, los narvales machos tienen largos colmillos en espiral y los machos de varios zifios tienen dientes inferiores que sobresalen fuera de la boca. En esos casos, pero no son los únicos, se trata de características sexualmente dimórficas que pueden desempeñar un papel importante en la regulación de las relaciones sociales y el apareamiento.

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Los narvales macho (Monodon monoceros) tienen colmillos espirales que regulan las relaciones sociales y el apareamiento (Foto: NOAA).

Las especies de delfines de aguas claras muestran patrones de coloración en el cuerpo, como manchas, parches, capas o rayas longitudinales, como el delfín listado (Stenella coeruleoalba).

Stenella coeruleoalba delfin listado cetáceos mediterraneo
Delfin listado (Stenella coeruleoalba) (Foto: Scott Hill National Marine Mammal Laboratory, Creative Commons).

Por último, los gestos también son importantes en los cetáceos, como las exhibiciones de amenaza con la mandíbula abierta, los saltos aéreos, el movimiento de las aletas pectorales, los golpes de cola y las posturas en forma de S. La postura y los comportamientos también pueden informar sobre depredadores, presas o sincronizar acciones entre individuos para coordinar el grupo o para la interacción social.

En este vídeo, puedes ver un delfín mostrando un comportamiento de amenaza con la mandíbula abierta.

En este otro, una ballena jorobada da golpes de cola.

COMUNICACIÓN MEDIANTE EL TACTO

Los cetáceos pueden usar su nariz, la cola, las aletas pectorales, la aleta dorsal, los flancos, el abdomen y todo el cuerpo como medio de comunicación al tocar a otros animales. Las señales táctiles generalmente se usan junto con otros tipos. Este tipo de comunicación se ha observado en todos los cetáceos. El contacto corporal no solo sirve como una vía de comunicación, sino que también puede servir para eliminar la piel muerta.

Por ejemplo, las ballenas grises (Eschrichtius robustus) de la Laguna de San Ignacio (México) se frotan bajo pequeñas embarcaciones y toleran las caricias de los turistas. Puedes verlo aquí:

Los delfines moteados del Atlántico (Stenella frontalis), los delfines mulares, las ballenas jorobadas y las ballenas francas del Atlántico Norte (Eubalaena glacialis), entre otros, frotan suavemente sus cuerpos con sus congeneres y es común entre madres y crías.

REFERENCIAS

  • Berta, A; Sumich, JL & Kovacs, KM (2006). Marine mammals. Evolutionary biology. UK: Academic Press.
  • Dudzinkski, KM; Thomas, JA & Gregg, JD (2009). Communication in Marine Mammals. En Perrin, WF; Würsig, B & Thewissen, JGM (Ed.). Encyclopedia of Marine Mammals (260-269). Canada: Academic Press.
  • Foto de portada: Gregory “Slobirdr” Smith, Creative Commons.